1 Corintios 10
Santa Biblia Martín Nieto ›1No quiero que olvidéis que nuestros antepasados estuvieron todos bajo la nube, todos atravesaron el mar
2y todos, al ser bautizados en la nube y en el mar, quedaron unidos a Moisés;
3todos comieron el mismo alimento espiritual
4y bebieron la misma bebida espiritual. Bebían de la piedra espiritual que les seguía; y la piedra era Cristo.
5Pero la mayoría no agradó a Dios, y quedaron tendidos en el desierto.
6Todo esto sucedió para ejemplo nuestro, para que no codiciemos lo malo como lo codiciaron ellos.
7No os hagáis idólatras, como algunos de ellos, según dice la Escritura: El pueblo se sentó a comer y beber, y se levantó para divertirse.
8No nos entreguemos a la lujuria, como se entregaron algunos de ellos, y cayeron veintitrés mil en un solo día.
9No provoquemos al Señor como algunos de ellos lo hicieron, y perecieron mordidos por las serpientes.
10No protestéis contra Dios como algunos de ellos lo hicieron, y acabaron en manos del exterminador.
11Todo esto les sucedía para que escarmentaran, y fue escrito como aviso para nosotros, que vivimos en los tiempos definitivos.
12Por tanto, el que crea estar firme, tenga cuidado de no caer.
13No os ha llegado ninguna prueba insuperable. Dios es fiel y no permitirá que seáis sometidos a pruebas superiores a vuestras fuerzas; ante la prueba os dará fuerza para superarla.
14Por esto, queridos míos, huid de la idolatría.
15Os hablo como a personas inteligentes: juzgad lo que os digo.
16El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es la comunión con el cuerpo de Cristo?
17Puesto que sólo hay un pan, todos formamos un solo cuerpo, pues todos participamos del mismo pan.
18Fijaos en el pueblo de Israel. ¿No quedan unidos al altar los que comen de las víctimas ofrecidas en él?
19¿Quiero decir con esto que las víctimas ofrecidas y los ídolos son algo?
20No, pues los paganos ofrecen sus sacrificios a los demonios y no a Dios, y yo no quiero que entréis en comunión con los demonios.
21No podéis beber a la vez el cáliz del Señor y el de los demonios. No podéis participar a la vez de la mesa del Señor y de la de los demonios.
22¿O queremos provocar celos al Señor? ¿Somos acaso más fuertes que él?
23Siguen insistiendo: "Todo está permitido". Pero no todo es conveniente. "Todo está permitido". Pero no todo es provechoso.
24Que nadie busque su propio interés, sino el de los demás.
25Comed todo lo que se vende en el mercado, sin andar averiguando nada por motivos de conciencia,
26pues del Señor es la tierra y cuanto la llena.
27Si algún pagano os invita y queréis ir, comed todo lo que os presente sin más averiguaciones por motivos de conciencia.
28Pero si alguno os dice: "Esto ha sido ofrecido a los ídolos", no comáis en atención al que lo dijo y por motivos de conciencia.
29No de tu conciencia, sino la del otro. Pues, ¿por qué mi libertad ha de ser juzgada por conciencia ajena?
30Si yo doy gracias a Dios al comerlo, ¿qué razón hay para que me critiquen porque lo coma?
31Ya comáis, ya bebáis, hagáis lo que hagáis, hacedlo todo para gloria de Dios.
32No escandalicéis ni a los judíos, ni a los paganos, ni a la Iglesia de Dios;
33haced en todo como yo, que me esfuerzo en complacer a todos en todo, no buscando mi interés, sino el de los demás, para que se salven.