Romanos 10
Biblia Reina Valera (1989) e ›1Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por Israel a es para salvación.
2Porque yo les doy testimonio de que tienen celo por Dios, pero no de acuerdo con un conocimiento pleno.
3Pues, ignorando la justicia de Dios y procurando establecer su propia justicia, no se han sujetado a la justicia de Dios.
4Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
5Moisés escribe de la justicia que es por la ley: El hombre que haga estas cosas vivirá por ellas. b
6Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón, "¿Quién subirá al cielo?" c (esto es, para hacer descender a Cristo)
7ni "¿Quién descenderá al abismo?" d (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).
8Más bien, ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. e Esta es la palabra de fe que predicamos:
9que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, f y si crees en tu corazón que Dios le levantó de entre los muertos, serás salvo.
10Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se hace confesión para salvación.
11Porque la Escritura dice: Todo aquel que cree en él no será avergonzado. g
12Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos es rico para con todos los que le invocan.
13Porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo. h
14¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
15¿Y cómo predicarán sin que sean enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de las cosas buenas! i
16Pero no todos obedecieron el evangelio, porque Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro mensaje? j
17Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Cristo. k
18Pero pregunto: ¿Acaso no oyeron? ¡Claro que sí! Por toda la tierra ha salido la voz de ellos; y hasta los confines del mundo, sus palabras. l
19Pero pregunto: ¿Acaso no comprendió Israel? Moisés fue el primero en decir: Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es mío; con una nación sin entendimiento os provocaré a enojo. m
20También Isaías se atreve a decir: Fui hallado entre los que no me buscaban; me manifesté a los que no preguntaban por mí. n
21Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo desobediente y rebelde. o