Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Job 3

Biblia Reina Valera (1989) e

1Después de esto Job abrió su boca y maldijo su día.

2Tomó Job la palabra y dijo:

3-Perezca el día en que nací, y la noche en que se dijo: "¡Un varón ha sido concebido!"

4Sea aquel día tinieblas. Dios no pregunte por él desde arriba, ni resplandezca la claridad sobre él.

5Reclámenlo para sí las tinieblas y la densa oscuridad; repose sobre él una nube, y cáusele terror el oscurecimiento del día. a

6Apodérese de aquella noche la oscuridad. No sea contada junto con los días del año ni aparezca en el cómputo de los meses.

7¡He aquí, sea aquella noche estéril; no penetren en ella los gritos de júbilo!

8Maldíganla los que maldicen el día, b los que se aprestan a instigar al Leviatán. c

9Oscurézcanse sus estrellas matutinas. Espere la luz, pero no le llegue, ni vea los destellos de la aurora;

10porque no cerró las puertas de la matriz, d para esconder de mis ojos el sufrimiento.

11»¿Por qué no morí en las entrañas, o expiré al salir del vientre?

12¿Por qué me recibieron las rodillas? ¿Para qué los pechos que mamé?

13Pues ahora yacería y estaría en quietud. Dormiría y tendría reposo

14junto con los reyes y los consejeros de la tierra, que reedificaron ruinas para sí;

15o con los príncipes que poseían el oro y que llenaban de plata sus casas.

16¡Oh! ¿Por qué no fui escondido como un abortivo, como las criaturas que nunca vieron la luz?

17Allí los impíos dejan de perturbar; allí descansan los de agotadas fuerzas.

18Los prisioneros están juntos en descanso y no escuchan la voz del capataz.

19Tanto el pequeño como el grande están allí; y el esclavo, ya libre de su amo.

20»¿Para qué darle luz al que sufre, y vida a los de alma amargada;

21a los que esperan la muerte, y no llega, aunque la busquen más que a tesoros enterrados;

22a los que se alegran ante el gozo e y se regocijan cuando hallan el sepulcro;

23al hombre cuyo camino está escondido, y a quien Dios ha cercado?

24Porque antes de mi pan viene mi suspiro, y mis gemidos corren como el agua.

25El miedo que presentía me ha sobrevenido; lo que me daba terror me ha acontecido.

26No tengo tranquilidad; no tengo quietud; no tengo sosiego; más bien, me viene la desesperación.

WhatsApp