Job 20
Biblia Reina Valera (1989) e ›1Entonces intervino Zofar el namatita y dijo:
2-Es que mis inquietantes pensamientos me hacen responder, y a causa de ello estoy dolorido.
3He oído una reprensión que me afrenta, y mi espíritu comprensivo me mueve a responder.
4»¿Acaso sabes esto, que desde la antigüedad, desde que fue puesto el hombre sobre la tierra,
5el júbilo de los malvados es breve, y la alegría del impío dura sólo por un momento?
6Aunque su altivez suba hasta el cielo, y su cabeza alcance a las nubes,
7como su propio excremento, perecerá para siempre, y los que lo vean dirán: "¿Dónde está él?"
8Como un sueño se esfumará y no será hallado; se disipará como una visión nocturna.
9El ojo que lo veía no lo verá más, ni su lugar lo volverá a contemplar.
10Sus hijos pedirán favores a los pobres, y sus manos devolverán su riqueza.
11Sus huesos, aún llenos de vigor juvenil, yacerán con él en el polvo.
12»Aunque el mal sea dulce en su boca, y lo esconda debajo de su lengua,
13aunque lo guarde y no lo deje ir, sino que lo retenga en su paladar,
14con todo su comida se descompondrá en sus entrañas; veneno de áspides habrá dentro de él.
15Devoró riquezas, pero las vomitará; Dios las sacará de su vientre.
16Chupará veneno de áspides; lo matará la lengua de la víbora.
17No verá los arroyos, los ríos fluyendo miel y leche. a
18Devolverá el fruto de su labor sin haberlo tragado; no gozará de la utilidad de sus negocios.
19Porque oprimió y desamparó a los pobres, y despojó casas que no había edificado.
20»Porque no conoció sosiego en su interior, b no se salvará ni con su más preciado tesoro.
21Nada quedó que no comiese; por eso no durará su prosperidad.
22En la plenitud de su opulencia tendrá estrechez; toda la fuerza de la miseria c caerá sobre él.
23Cuando se ponga a llenar su estómago, Dios d enviará sobre él el ardor de su ira; hará llover sobre él el fuego de su furor.
24Huirá de las armas de hierro, pero una flecha de bronce lo atravesará.
25Saldrá una flecha e por su espalda; y la punta resplandeciente, por su hiel. Los horrores vendrán sobre él.
26»Todas las tinieblas le están reservadas, como si fueran su tesoro. Un fuego no atizado lo devorará, y serán quebrantados los que hayan quedado en su morada.
27Los cielos revelarán su iniquidad, y la tierra se levantará contra él.
28El producto de su casa será llevado por los torrentes en el día de su furor. f
29Esta es la porción de parte de Dios para el hombre impío, la heredad que por su palabra le ha asignado Dios.