2 Reyes 1
Biblia Reina Valera (1989) e ›1Después de la muerte de Acab, Moab se rebeló contra Israel.
2Ocozías se cayó por la celosía de su sala en el piso superior, en Samaria, y quedó malherido. Entonces envió mensajeros diciéndoles: —Id y consultad a Baal-zebub, a dios de Ecrón, si he de sanar de esta enfermedad.
3Entonces el ángel de Jehovah dijo a Elías el tisbita: —Levántate, sube al encuentro de los mensajeros del rey de Samaria y diles: "¿Acaso no hay Dios en Israel para que vosotros vayáis a consultar a Baal-zebub, b dios de Ecrón?
4Por tanto, así ha dicho Jehovah: ’De la cama a la cual subiste no descenderás, sino que ciertamente morirás.’ " Entonces Elías se fue.
5Y cuando los mensajeros regresaron al rey, éste les preguntó: —¿Por qué habéis regresado?
6Ellos le respondieron: —Un hombre vino a nuestro encuentro y nos dijo: "Id, regresad al rey que os envió y decidle que así ha dicho Jehovah: ’¿Acaso no hay Dios en Israel, para que tú mandes a consultar a Baal-zebub, c dios de Ecrón? Por tanto, de la cama a la cual subiste no descenderás, sino que ciertamente morirás.’ "
7Entonces él les preguntó: —¿Qué aspecto tenía aquel hombre que vino a vuestro encuentro y os dijo estas palabras?
8Ellos le respondieron: —Era un hombre velludo, d que tenía ceñido un cinto de cuero a la cintura. Entonces dijo: —El es Elías el tisbita.
9Entonces Ocozías e envió a Elías f un jefe de cincuenta con sus cincuenta hombres. Este fue a él, y he aquí que él estaba sentado en la cumbre del monte, y le dijo: —Oh hombre de Dios, el rey ha dicho: "¡Desciende!"
10Elías respondió y dijo al jefe de cincuenta: —Si yo soy hombre de Dios, que descienda fuego del cielo y te consuma a ti con tus cincuenta. Entonces descendió fuego del cielo y lo consumió a él con sus cincuenta.
11El rey g volvió a enviarle otro jefe de cincuenta con sus cincuenta, y éste le habló diciendo: —Oh hombre de Dios, el rey ha dicho así: "¡Desciende pronto!"
12Elías respondió y les dijo: —Si yo soy hombre de Dios, que descienda fuego del cielo y te consuma a ti con tus cincuenta. Entonces descendió del cielo fuego de Dios y lo consumió a él con sus cincuenta.
13Volvió a enviar un tercer jefe de cincuenta con sus cincuenta. Aquel tercer jefe de cincuenta subió, y al llegar se hincó de rodillas ante Elías y le rogó diciendo: —¡Oh hombre de Dios, te ruego que sea de valor a tus ojos mi vida y la vida de estos cincuenta siervos tuyos!
14He aquí, ha descendido fuego del cielo y ha consumido a los dos primeros jefes de cincuenta con sus cincuenta. ¡Sea ahora mi vida de valor a tus ojos!
15Entonces el ángel de Jehovah dijo a Elías: —Desciende con él; no le tengas miedo. Elías h se levantó, fue con él al rey
16y le dijo: —Así ha dicho Jehovah: "Por cuanto enviaste mensajeros a consultar a Baal-zebub, i dios de Ecrón (¿acaso no hay Dios en Israel para consultar su palabra?), por tanto, de la cama a la cual subiste no descenderás, sino que ciertamente morirás."
17Y Ocozías j murió, conforme a la palabra de Jehovah que Elías había hablado. En su lugar comenzó a reinar Joram, k en el segundo año de Joram hijo de Josafat, rey de Judá, porque Ocozías l no tenía hijo.
18Las demás cosas que hizo Ocozías, ¿no están escritas en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?