Salmos 94
Biblia del Peregrino (1993) ›1Dios justiciero, Señor, Dios justiciero, resplandece.
2Elévate, Juez de la tierra, paga su merecido a los soberbios.
3¿Hasta cuándo, Señor, los malvados, hasta cuándo triunfarán los malvados?
4Discursean profiriendo insolencia, se jactan todos los malhechores;
5trituran, Señor, a tu pueblo y oprimen a tu heredad,
6asesinan a viudas y emigrantes degüellan a huérfanos;
7y comentan: El Señor no lo ve, no se entera el Dios de Jacob.
8Enteraos, los más insensatos, necios, ¿cuándo discurriréis?
9El que plantó el oído ¿no va a oír?, el que formó el ojo ¿no va a ver?
10El que educa a los pueblos ¿no va a castigar?, el que instruye al hombre ¿no va a saber?
11Sabe el Señor que los planes humanos son vanidad.
12Dichoso el varón a quien tú educas, Señor, al que enseñas tu ley,
13dándole descanso tras los años duros, mientras cavan una fosa al malvado.
14Que el Señor no rechaza a su pueblo ni abandona su heredad.
15El inocente recobrará su derecho y hay un porvenir para los rectos de corazón.
16¿Quién se pone a mi favor frente a los perversos?, ¿quién se pone a mi lado frente a los malhechores?
17Si el Señor no me hubiera auxiliado, ya estaría mi vida habitando el silencio.
18Cuando me parece que tropieza mi pie, tu lealtad, Señor, me sostiene;
19y aunque se multipliquen mis preocupaciones, tus consuelos deleitan mi ánimo.
20¿Podrá aliarse contigo un tribunal inicuo que dicta injusticias invocando la ley?
21Aunque atenten contra la vida del justo y condenen a muerte al inocente,
22el Señor será mi alcázar, mi Dios será mi Roca de refugio.
23El les pagará su iniquidad, los destruirá por sus maldades, los destruirá el Señor nuestro Dios.