Salmos 7
Biblia del Peregrino (1993) ›1Poema que cantó David al Señor a propósito del benjaminita Cus.
2Señor, Dios mío, a ti me acojo: sálvame de mis perseguidores y líbrame,
3para que no me atrapen como un león y me desgarren sin remedio.
4Señor, Dios mío, si he cometido eso, si hay crímenes en mis manos,
5si he perjudicado a mi amigo o despojado al que me ataca sin razón,
6que el enemigo me persiga y me alcance, me pisotee vivo por tierra, aplastando mi vientre contra el polvo.
7Levántate, Señor, indignado, álzate contra la furia de mis adversarios, reacciona a mi favor en el juicio que has convocado.
8Que te rodee una asamblea de naciones presídela desde la altura
9el Señor es juez de los pueblos. Júzgame, Señor, según mi justicia, según mi honradez, a mi favor.
10Cese la maldad de los culpables y apoya al inocente, tú que sondeas corazón y entrañas, Dios justo.
11Mi escudo está en un Dios que salva a los hombres rectos.
12Dios es un juez justo, Dios sentencia cada día.
13Si no se convierten, afilará la espada, tensará el arco y apuntará,
14le prepara sus armas mortíferas, maneja sus flechas incendiarias.
15Mirad: concibió un crimen, está preñado de maldad y da a luz un fraude.
16Una zanja cavó y ahondó y cayó en la fosa que hizo;
17recaiga sobre él su maldad, que le caiga en la cabeza su crueldad.
18Yo confesaré la justicia del Señor, tañendo en honor del Señor Altísimo.