Salmos 109
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al maestro de coro. Salmo de David. Dios de mi alabanza, no te hagas el sordo,
2que una boca perversa y traicionera se abre contra mí; discute conmigo una lengua mentirosa.
3Con discursos de odio me cercan y me combaten sin motivo.
4En pago de mi amor me denuncian mientras yo rezaba.
5Me devuelven mal por bien, odio por amor.
6Dicen: Nombra contra él un malvado, un acusador que se ponga a su derecha.
7Salga condenado del juicio que fracasen sus súplicas.
8Que sus días sean pocos y su empleo lo ocupe otro.
9Que sus hijos queden huérfanos y su mujer viuda.
10Que sus hijos mendiguen, vagabundos expulsados de sus ruinas.
11Que un usurero se apodere de sus bienes que extraños arrebaten sus sudores.
12Que nadie le muestre clemencia ni se compadezca de sus huérfanos.
13Que su posteridad sea exterminada y en una generación se borre su apellido.
14Que el Señor recuerde las culpas de sus padres y no borre los pecados de su madre.
15que el Señor los tenga siempre presentes y extirpe de la tierra su memoria.
16Pues ya que no se acordó de obrar con clemencia, persiguió al pobre desgraciado y al atribulado, para darle muerte;
17ya que amó la maldición, ¡recaiga sobre él!, no quiso la bendición, ¡quede lejos de él!
18Que se vista la maldición como un traje, que le empape como agua las entrañas, como aceite los tuétanos;
19sea un vestido que lo cubra, un cinturón que lo ciña siempre.
20Así pague el Señor a los que me acusan, a los que dicen males de mí.
21Tú, en cambio, Señor, Dueño mío, trátame como pide tu nombre, por tu bondad bienhechora líbrame.
22que soy un pobre desgraciado, llevo dentro el corazón traspasado.
23Voy pasando como sombra que se alarga, me sacuden como a la langosta.
24Se me doblan las rodillas de ayunar, estoy flaco y descarnado.
25Soy la burla de ellos, al verme sacuden la cabeza.
26Socórreme, Señor, Dios mío, sálvame por tu misericordia.
27Reconozcan que aquí anda tu mano, que tú, Señor, lo has hecho.
28Que ellos maldigan, tú me bendecirás; que mis rivales fracasen mientras tu siervo se alegra.
29Que se vistan de infamia los que me acusan, que la confusión los envuelva como un manto.
30Muchas gracias dará mi boca al Señor, lo alabaré en medio de una multitud,
31porque se puso a la derecha del pobre para salvar su vida de los jueces.