Sabiduría 11
Biblia del Peregrino (1993) ›1Coronó con el éxito sus obras por medio de un santo profeta.
2Atravesaron un desierto inhóspito, acamparon en terrenos intransitados;
3hicieron frente a ejércitos hostiles y rechazaron a sus adversarios.
4Tuvieron sed y te invocaron: una roca áspera les dio agua y les sanó la sed una piedra dura.
5Con lo que sus enemigos eran castigados, ellos, en el apuro, eran favorecidos.
6A cambio de la corriente perenne de un río turbio y sanguinolento
7castigo del decreto infanticida les diste sin esperarlo agua abundante,
8para que aprendieran, por la sed pasada, cómo habías castigado a sus adversarios.
9En efecto, cuando sufrían una prueba, aunque corregidos con misericordia, comprendían los tormentos de los impíos, al ser juzgados con ira;
10porque a los tuyos los probaste como padre que reprende, pero a aquéllos, como rey inexorable, los examinaste y condenaste.
11Ausentes y presentes se consumían por igual;
12un doble pesar se apoderó de ellos y gemían, recordando el pasado;
13en efecto, al oír que sus propios castigos redundaban en beneficio de los otros, veían allí la mano del Señor.
14Al que antaño habían abandonado expósito, y luego rechazado con burla, al final lo admiraron al sufrir una sed distinta de la de los justos.
15Su mentalidad insensata y depravada los extravió hasta el punto de rendir culto a reptiles sin razón y viles alimañas, y tú te vengaste enviando contra ellos un sinfín de animales sin razón,
16para que aprendieran que en el pecado está el castigo.
17Bien que podía tu mano omnipotente, que de materia informe había creado el mundo, soltar contra ellos osos a manadas o bravos leones,
18o especies nuevas de animales recién creados, ferocísimos, que lanzasen resoplidos llameantes o despidiesen una humareda pestilente, o cuyos ojos echasen chispas terribles;
19podía haberlos aniquilado su maleficio, y su solo aspecto espeluznante, exterminarlos.
20Sin nada de esto podían haber caído de un solo soplo, perseguidos por la justicia, barridos por tu soplo poderoso, pero todo lo tenías predispuesto con peso, número y medida.
21Desplegar todo tu poder está siempre a tu alcance; ¿quién puede resistir la fuerza de tu brazo?
22Porque el mundo entero es ante ti como grano de arena en la balanza, como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra.
23Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres para que se arrepientan.
24Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado.
25Y ¿cómo subsistirían las cosas si tú no lo hubieses querido? ¿Cómo conservarían su existencia si tú no las hubieses llamado?
26Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida.