Romanos 12
Biblia del Peregrino (1993) ›1Ahora, hermanos, por la misericordia de Dios, os exhorto a ofreceros como sacrificio vivo, santo, aceptable a Dios: sea ése vuestro culto espiritual.
2No os acomodéis a este mundo, antes transformaos con una mentalidad nueva, para discernir la voluntad de Dios, lo que es bueno y aceptable y perfecto.
3Apelando al don que me han hecho, me dirijo a cada uno de vuestra comunidad: no tengáis pretensiones desmedidas, antes tended a la mesura, cada uno según el grado de fe que Dios le haya asignado.
4Es como en un cuerpo: tenemos muchos miembros, no todos con la misma función;
5así, aunque somos muchos, formamos con el Mesías un solo cuerpo, y respecto a los demás somos miembros.
6Usemos los dones diversos que poseemos según la gracia que nos han concedido: por ejemplo, la profecía regulada por la fe,
7el servicio, para administrar; la enseñanza para enseñar;
8el que exhorta, exhortando; el que reparte, con generosidad; el que preside, con diligencia; el que alivia, de buen humor.
9El amor sea sin fingir: detestando el mal y adheridos al bien.
10El amor fraterno sea afectuoso, estimando en más a los otros.
11Servid al Señor con celo incansable y fervor de espíritu.
12Alegraos con la esperanza, sed pacientes en el sufrimiento, perseverantes en la oración;
13solidarios de los consagrados en sus necesidades, practicando la hospitalidad.
14Bendecid a los que os persiguen, bendecid y no maldigáis.
15Con los alegres alegraos, con los que lloran llorad.
16Vivid en mutua concordia. No aspiréis a grandezas, antes allanaos con los humildes. No os tengáis por sabios.
17A nadie devolváis mal por mal, proponeos hacer el bien que todos aprueban.
18En lo posible, de vuestra parte, tened paz con todos.
19Queridos, no os toméis la venganza, dad lugar al castigo de Dios; pues está escrito: Mía es la venganza, yo retribuiré, dice el Señor.
20Pero, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer, si tiene sed, dale de beber, así le sacarás los colores a la cara.
21No te dejes vencer por el mal, antes vence con el bien el mal.