Romanos 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1De Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, reservado para anunciar la Buena Noticia de Dios
2prometida por sus profetas en las Escrituras sagradas,
3acerca de su Hijo, nacido por línea carnal del linaje de David y
4a partir de la resurrección, establecido por el Espíritu Santo Hijo de Dios con poder, ¡Jesucristo, nuestro Señor!
5Por medio de él recibimos la gracia del apostolado, para que todos los pueblos respondan con la fe en su nombre;
6entre los cuales os contáis también vosotros, llamados por Jesucristo.
7A todos los que Dios amó y llamó a ser consagrados, que se encuentran en Roma: Gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del señor Jesucristo.
8Ante todo, por medio de Jesucristo, doy gracias a mi Dios por todos vosotros, porque vuestra fe se anuncia en todo el mundo.
9Tomo por testigo a Dios, a quien doy culto espiritual anunciando la Buena Noticia de su Hijo, de que sin cesar os recuerdo
10siempre en mis oraciones; pido que de una vez, si Dios quiere, pueda realizar mi viaje para visitaros.
11Pues tengo ganas de veros para comunicaros algún don espiritual que os fortalezca
12o, más bien, para compartir con vosotros el mutuo consuelo de nuestra fe común.
13Pues habéis de saber, hermanos, que muchas veces me propuse ir a visitaros para cosechar entre vosotros algún fruto como entre los demás pueblos, pero hasta ahora me lo han impedido.
14Me siento deudor de griegos y bárbaros, de sabios e ignorantes;
15de ahí mi propósito de anunciaros la Buena Noticia a los de Roma.
16Yo no me avergüenzo de la Buena Noticia, que es una fuerza divina de salvación para todo el que cree primero el judío, después el griego .
17En ella se manifiesta esa justicia de Dios que libera exclusivamente por la fe. Según aquel texto el justo vivirá por la fe.
18Desde el cielo se revela la ira de Dios contra toda clase de hombres impíos e injustos que cohíben con injusticia la verdad.
19Pues lo que se puede conocer de Dios lo tienen a la vista, ya que Dios se les ha manifestado.
20Desde la creación del mundo, su condición invisible, su poder y divinidad eternos, se hacen asequibles a la razón por las criaturas. Por lo cual no tienen excusa;
21pues, aunque conocieron a Dios, no le dieron gloria ni gracias, sino que se extraviaron con sus razonamientos, y su mente ignorante quedó a oscuras.
22Alardeaban de sabios, resultaron necios;
23cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, cuadrúpedos y reptiles.
24Por eso Dios los entregó a sus deseos inmundos, que degradan sus propios cuerpos.
25Como cambiaron la verdad de Dios por la mentira, veneraron y adoraron la criatura en vez del Creador bendito por siempre, amén ,
26por eso los entregó Dios a pasiones vergonzosas. Sus mujeres sustituyeron las relaciones naturales con otras antinaturales.
27Lo mismo los hombres: dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en deseo mutuo, cometiendo infamias hombres con hombres y recibiendo en su persona la paga merecida por su extravío.
28Y como no aprobaron reconocer a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada, para que hicieran lo que no es debido.
29Están repletos de injusticia, maldad, codicia, malignidad; están llenos de envidia, homicidios, discordias, fraudes, perversión; son difamadores,
30calumniadores, enemigos de Dios, soberbios, arrogantes, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,
31sin juicio, desleales, crueles, despiadados.
32Y, aunque conocen el veredicto de Dios de que los que así obran son reos de muerte, no sólo lo hacen, sino que aprueban a los que así obran.