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Números 18

Biblia del Peregrino (1993)

1El Señor dijo a Aarón: Tú serás responsable de los objetos sagrados, con tus hijos y familia; tú, con tus hijos, seréis responsables de los sacerdotes.

2A tus hermanos de la tribu de Leví, la tribu de tu padre, los traerás contigo y se unirán a ti para ayudarte cuando tú y tus hijos estéis en la tienda de la alianza.

3Custodiarán tu zona y toda la tienda, pero sin meterse hasta el altar y el ajuar sagrado, pues morirían ellos y también vosotros.

4Se unirán a ti para custodiar la tienda del encuentro, para las tareas de la tienda, y ningún extraño se meterá entre vosotros.

5Custodiarás el santuario y el altar y los objetos sagrados, y no volverá a estallar la cólera contra los israelitas.

6Yo mismo he escogido a los levitas, tus hermanos, entre los israelitas: son vuestro don entregado al Señor para el servicio de la tienda del encuentro.

7Tú con tus hijos ejerceréis el sacerdocio: lo que toca al altar y a lo que oculta la cortina; desempeñaréis sus tareas, pues a vosotros os he dado el sacerdocio, y al extraño que intente meterse, se le matará.

8El Señor dijo a Aarón: Yo te doy lo que se guarda de mis tributos. Lo que los israelitas consagran te lo doy a ti y a tus hijos, como privilegio de la unción. Es derecho perpetuo.

9De lo sagrado y de las oblaciones que no se queman te corresponde lo siguiente: todas las ofrendas, las oblaciones, los sacrificios expiatorios y los sacrificios penitenciales que me ofrezcan. Son cosa sagrada, que te corresponde a ti y a tus hijos.

10Comeréis lo sagrado: todo varón lo podrá comer. Tenlo por santo.

11Además, te corresponde lo siguiente: la parte reservada de los dones que los israelitas presentan para la agitación ritual. Os la doy a ti, a tus hijos e hijas como derecho perpetuo. Los de tu casa que estén puros la podrán comer.

12Lo mejor del aceite, del vino y del trigo, las primicias que se ofrecen al Señor, a ti te las doy.

13Las primicias de sus tierras que ellos presentan al Señor, a ti te corresponden. Los de tu casa que estén puros las podrán comer.

14Lo que Israel dedica a Dios, a ti te corresponde.

15Todo primogénito, de animal o de hombre, que ellos ofrecen al Señor, a ti te corresponde. Pero deja que rescaten los primogénitos del hombre y también los de animales impuros.

16Los rescatarán cuando tengan un mes, tasándolos en cincuenta gramos pesos del templo , dos óbolos por gramo.

17Los primeros partos de vaca, oveja y cabra no se rescatarán: son cosa santa. Derramarás su sangre en torno al altar, quemarás su grasa en oblación de aroma que aplaca al Señor:

18su carne te corresponde a ti, lo mismo que el pecho agitado ritualmente y la pierna derecha.

19Todos los tributos sagrados de los israelitas te los doy a ti, a tus hijos e hijas, como derecho perpetuo: es una alianza perpetua, sellada con sal delante del Señor, para ti y tus descendientes.

20El Señor dijo a Aarón: Tú no recibirás heredad en su tierra ni tendrás una parte en medio de ellos. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los israelitas.

21Yo doy como heredad a los levitas todos los diezmos en pago de los servicios que me prestan, el servicio de la tienda del encuentro.

22Los israelitas no volverán a incurrir en pecado y a morir por meterse en la tienda del encuentro.

23Los levitas desempeñarán las tareas de la tienda del encuentro y ellos serán los responsables por los israelitas. Ley perpetua para vuestros descendientes, que no recibirán heredad en medio de los israelitas.

24Porque yo les doy a los levitas como heredad los diezmos que los israelitas reservan para el Señor. Por eso les he dicho que no recibirán heredad en medio de los israelitas.

25El Señor habló a Moisés:

26Di a los levitas: Cuando recibáis de los israelitas los diezmos que yo os doy como heredad, ofreceréis en tributo al Señor la décima parte de los diezmos.

27Se os computará vuestro tributo como si fuese del trigo de la era o del mosto del lagar.

28De ese modo también vosotros pagaréis tributo al Señor por todos los diezmos que recibís de los israelitas. Y esa parte que reserváis para el Señor se la daréis a Aarón, el sacerdote.

29De todos los dones que recibáis, reservaréis un tributo para el Señor. Tomad la parte consagrada de lo mejor.

30Diles también: Después de haber apartado la grasa, los diezmos serán para los levitas, como el fruto de la era y del lagar.

31Podéis comerlos en cualquier lugar con vuestras familias, porque es vuestro salario por el servicio que prestáis en la tienda del encuentro.

32Si reserváis la grasa, no cargaréis con pecado, no profanaréis lo consagrado por los israelitas, y no moriréis.

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