Levítico 19
Biblia del Peregrino (1993) ›1El Señor habló a Moisés:
2Di a toda la comunidad de los israelitas:»Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo.
3»Respetad a vuestros padres y guardad mis sábados. Yo soy el Señor, vuestro Dios.
4»No acudáis a ídolos ni os hagáis dioses de fundición. Yo soy el Señor, vuestro Dios.
5»Cuando ofrezcáis al Señor sacrificios de comunión, hacedlo de forma que os sean aceptados.
6Se comerá la víctima el día mismo de su inmolación o al día siguiente. Lo que sobre, se quemará al tercer día.
7Lo que se come el tercer día es de desecho e inválido.
8El transgresor cargará con su culpa por haber profanado lo santo del Señor, y será excluido de su pueblo.
9»Cuando seguéis la mies de vuestras tierras, no desorillarás el campo ni espigarás después de segar.
10Tampoco harás el rebusco de tu viña ni recogerás las uvas caídas. Se lo dejarás al pobre y al inmigrante. Yo soy el Señor, vuestro Dios.
11»No robaréis, ni defraudaréis, ni engañaréis a ninguno de vuestro pueblo.
12»No juraréis en falso por mi Nombre, profanando el Nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.
13»No explotarás a tu prójimo ni lo expropiarás. No dormirá contigo hasta el día siguiente el jornal del obrero.
14»No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezos al ciego. Respeta a tu Dios. Yo soy el Señor.
15»No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu prójimo.
16»No andarás con cuentos de aquí para allá ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.
17»No guardarás odio a tu hermano. Reprenderás abiertamente al prójimo y no cargarás con pecado por su causa.
18»No serás vengativo ni guardarás rencor a tu propia gente. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.
19»Guardad mis leyes. No cruzarás animales de especie diversa, ni sembrarás semillas de especie diversa, ni llevarás vestidos de paño mezclado.
20»El que se acueste con una esclava prometida a otro, no rescatada ni manumitida, la resarcirá; pero no serán reos de muerte, por no ser ella libre.
21Ofrecerá al Señor a la entrada de la tienda del encuentro un carnero como víctima penitencial.
22El sacerdote, con el carnero del sacrificio penitencial, expiará por él, por el pecado que cometió, en presencia del Señor. Y se le perdonará el pecado que cometió.
23»Cuando entréis en la tierra y plantéis árboles frutales, se abstendrán por tres años de cortar sus frutos: los dejaréis incircuncisos. Sus frutos no se comerán.
24Al cuarto año se los consagraréis festivamente al Señor.
25Y al quinto podréis comer de ellos; así incrementaréis para vuestro provecho el rendimiento del árbol. Yo soy el Señor, vuestro Dios.
26»No comeréis carne con sangre. No practicaréis la adivinación ni la magia.
27No os raparéis en cerco la cabeza ni os recortaréis la barba.
28No os haréis incisiones por un difunto ni tampoco tatuajes. Yo soy el Señor.
29»No profanes a tu hija prostituyéndola. No sea que también la tierra se prostituya y se llene de depravación.
30»Guardad mis sábados y respetad mi santuario. Yo soy el Señor.
31»No acudáis a nigromantes ni consultéis adivinos. Quedaréis impuros. Yo soy el Señor, vuestro Dios.
32»Álzate ante las canas y honra al anciano. Respeta a tu Dios. Yo soy el Señor.
33»Cuando un inmigrante se establezca con vosotros en vuestro país, no lo oprimiréis.
34Será para vosotros como el nativo: lo amarás como a ti mismo, porque vosotros fuisteis inmigrantes en Egipto. Yo soy el Señor, vuestro Dios.
35»No daréis sentencias injustas en los juicios ni cometeréis injusticias en pesos y medidas.
36Tened balanza, pesas y medidas exactas. Yo soy el Señor, vuestro Dios, que os sacó de Egipto.
37»Cumplid todas mis leyes y mandatos poniéndoos por obra. Yo soy el Señor.