Jueces 17
Biblia del Peregrino (1993) ›1Había un hombre en la serranía de Efraín llamado Micá.
2Un día dijo a su madre: Aquellas mil cien monedas que te desaparecieron, por las que echaste una maldición en mi presencia, mira, ese dinero yo lo tengo, yo lo tomé. Su madre exclamó: ¡Dios te bendiga, hijo mío!
3Trajo a su madre las mil cien monedas, y ella dijo: Consagro este dinero mío al Señor, en favor de mi hijo, para hacer una estatua chapeada. Pero ahora te lo devuelvo.
4Entonces entregó el dinero a su madre; ella tomó doscientas monedas, se las llevó al platero, que les hizo una estatua chapeada, y la pusieron en casa de Micá.
5Aquel Micá tenía una capilla, hizo un efod y unos amuletos y consagró sacerdote a uno de sus hijos.
6Por entonces no había rey en Israel. Cada uno hacía lo que le parecía bien.
7Un joven de Belén de Judá, de la tribu de Judá, que era levita y residía allí como emigrante,
8salió de Belén de Judá con intención de establecerse donde pudiera; fue a la serranía de Efraín, y, de camino, fue a dar a casa de Micá.
9Éste le preguntó: ¿De dónde vienes? El levita respondió: De Belén de Judá. Voy de camino, con intención de establecerme donde pueda.
10Micá le dijo: Quédate conmigo, me servirás de capellán. Te daré diez monedas al año, ropa y comida. Y lo convenció.
11Así pues, el levita accedió a quedarse con él, y Micá lo trató como a un hijo.
12Lo consagró, y el joven estuvo en casa de Micá como sacerdote.
13Micá pensó: Ahora estoy seguro de que el Señor me favorecerá, porque tengo a un levita de sacerdote.