Josué 14
Biblia del Peregrino (1993) ›1Herencia que el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y los cabezas de familia de las tribus de Israel
2repartieron entre los israelitas en el país de Canaán, echando suertes, como había ordenado el Señor, por medio de Moisés, a las nueve tribus y media,
3porque Moisés ya había asignado heredad a dos tribus y media en Transjordania y a los levitas no les asignó ninguna entre las otras tribus
4los descendientes de José formaban dos tribus: Manasés y Efraín; a los levitas no les asignaron un lote en el país, sino pueblos para habitar y ejidos para sus ganados y rebaños.
5Los israelitas hicieron el reparto de tierra como el Señor había mandado a Moisés.
6Los de Judá se acercaron a Josué en Guilgal, y Caleb, hijo de Jefoné, el queniceo, le dijo: Ya sabes el encargo que, por orden del Señor, te dio para mí, Moisés hombre de Dios en Cades Barne.
7Cuarenta años tenía yo cuando Moisés, siervo del Señor, me envió desde Cades Barne a reconocer el país, y volví con una información fidedigna.
8Los compañeros que habían ido conmigo desanimaron a la gente; yo, en cambio, seguí plenamente al Señor, mi Dios,
9y Moisés juró aquel día: La tierra que han pisado tus pies será tu heredad y la de tus hijos por siempre, porque has seguido plenamente al Señor, mi Dios.
10Pues bien, el Señor me ha conservado la vida, como prometió. Cuarenta y cinco años han pasado desde que el Señor se lo dijo a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; hoy cumplo ochenta y cinco años,
11y todavía estoy tan fuerte como el día en que me envió Moisés; me siento ahora tan fuerte como entonces para luchar y para emprender lo que sea.
12Por eso, dame ese monte que me prometió aquel día el Señor; tú lo oíste: que aquí vivían los anaquitas y que sus ciudades eran grandes y fortificadas. Ojalá el Señor esté conmigo y logre expulsarlos como él prometió.
13Entonces Josué lo bendijo y dio Hebrón en heredad a Caleb, hijo de Jefoné.
14Por eso Hebrón pertenece por heredad a Caleb, hijo de Jefoné, el queniceo, hasta el día de hoy, por haber seguido plenamente al Señor, Dios de Israel.
15Hebrón se llamaba antiguamente Quiriat Arbá, por el gigante anaquita. Y el país quedó en paz.