Jeremías 49
Biblia del Peregrino (1993) ›1A los amonitas así dice el Señor: ¿Acaso Israel no tiene hijos, no tiene heredero? ¿Por qué Malcom ha heredado a Gad y su pueblo vive en sus poblados?
2Pero llegará un tiempo -oráculo del Señor- en que haré resonar en Rabat Amón el alarido de guerra: se convertirá en collado de escombros y sus ciudades serán incendiadas; entonces Israel heredará al heredero -lo dice el Señor-.
3Gime, Jesbón, porque está arrasada Ay; gritad, ciudades de Rabat, vestid sayal, haced duelo, callejead por entre las cercas, porque Malcom marcha al destierro con sus sacerdotes y dignatarios.
4¿Por qué te glorías de tus valles, valles que rezuman, ciudad perversa, confiada en tus tesoros; decías: ¿Quién me invadirá?
5Yo haré que te invada el terror por todas partes -oráculo del Señor Todopoderoso-: cada uno huirá en una dirección y nadie reunirá a los dispersos.
6Después cambiaré la suerte de Amón -oráculo del Señor-.
7A Edom así dice el Señor Todopoderoso: ¿Ya no queda sabiduría en Temán?, ¿ya no dan consejos sus maestros?, ¿ya se ha puesto rancia su sabiduría?
8Huid, dad la vuelta, cavad refugios, habitantes de Dedán, porque le envío a Esaú su desastre, la hora de las cuentas.
9Si te invadieran vendimiadores, ¿no dejarían racimos? Si vinieran ladrones nocturnos, ¿no te saquearían con medida?
10Pero soy yo quien desnudo a Esaú, descubro sus escondrijos, y no podrá ocultarse. Está destruido su linaje, su familia, no quedan vecinos;
11abandonas a tus huérfanos, ¿y voy a mantenerlos yo?, ¿van a depender de mí tus viudas?
12Así dice el Señor: Los que no acostumbran beber la copa la han tenido que beber, ¿y tú vas a quedar impune? ¡De ningún modo! La beberás.
13Lo juro por mí mismo -oráculo del Señor-: Bosra se convertirá en espanto, oprobio, ruina, maldición; todos sus pueblos serán ruinas perpetuas.
14He oído un mensaje del Señor enviado a las naciones: Reuníos, marchad contra ella, presentadle batalla.
15Te convierto en la nación más pequeña, despreciada de los hombres.
16Te sedujo el terror que sembrabas y la arrogancia de tu corazón: habitas en las rocas escarpadas, agarrada a las cumbres; pues aunque pongas el nido tan alto como un águila, de allí te derrumbaré -oráculo del Señor-.
17Y Edom será un espanto: los que pasen junto a ella silbarán espantados al ver sus heridas.
18Será como la catástrofe de Sodoma y Gomorra y sus vecinos, donde no habita nadie ni mora hombre alguno -dice el Señor-.
19Como un león que sube de la espesura del Jordán a las dehesas siempre verdes, así los espantaré de repente y me adueñaré de los escogidos. Pues, ¿quién hay como yo?, ¿quién me desafía?, ¿quién es el pastor que puede resistirme?
20Ahora escuchad el designio del Señor contra Edom y sus planes contra los habitantes de Temán: Juro que aun las ovejas más pequeñas serán arrebatadas, juro que se espantará de ellas su dehesa.
21Al estruendo de su caída retiembla la tierra, el clamor y los gritos se oyen hasta el 41.Rojo.
22Como un águila, se cierne y se lanza abriendo las alas contra Bosra; aquel día los soldados de Edom se sentirán como una mujer en parto.
23Están confusas Jamat y Arpad, porque han oído una noticia terrible: ansiosas, fluctúan como el mar, no logran calmarse.
24Damasco desfallece y emprende la huida, le atenaza un temblor, le agarran dolores y espasmos como de parturienta.
25¡Ay, abandonada la ciudad famosa, la villa gozosa!
26Sus jóvenes caen en las calles aquel día, y sus guerreros enmudecen -oráculo del Señor Todopoderoso-.
27Prenderé un fuego a las murallas de Damasco que devorará los palacios de Ben-Adad.
28Contra Cadar y los reinos de Jasor -a los que derrotó Nabucodonosor, rey de Babilonia-. Así dice el Señor: En pie, id contra Cadar, destruid a las tribus de Oriente.
29Que recojan sus tiendas y sus ovejas, sus lonas, todo su ajuar, que se lleven sus camellos, que se alce un grito: Cercados de pavor.
30Huid desbandados, cavad refugios, habitantes de Jazor -oráculo del Señor-, porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, tiene planes y designios contra vosotros.
31En pie, marchad contra un pueblo confiado que habita tranquilo -oráculo del Señor-, no usa puertas ni cerrojos y vive apartado:
32sus camellos serán botín; sus inmensos rebaños, la presa; aventaré a todos los vientos a los de sienes rapadas, de todas partes conduciré su desastre -oráculo del Señor-.
33Jazor será guarida de chacales, un desierto perpetuo; nadie habitará allí ni morará hombre alguno.
34Palabra del Señor al profeta Jeremías contra Elam -al principio del reinado de Sedecías en Judá-.
35Así dice el Señor Todopoderoso: Yo quebraré el arco de Elam y la flor de sus soldados:
36conduciré contra Elam los cuatro vientos desde los cuatro puntos cardinales; los dispersaré a todos los vientos, y no habrá nación adonde no lleguen prófugos de Elam.
37Haré que Elam se aterrorice ante sus enemigos que intentan darle muerte; les enviaré una desgracia, el incendio de mi ira -oráculo del Señor-; despacharé tras ellos la espada hasta consumirlos.
38Colocaré mi trono en Elam y destruiré al rey y a los nobles -oráculo del Señor-.
39Al cabo de los años cambiaré la suerte de Elam -oráculo del Señor-.