Jeremías 40
Biblia del Peregrino (1993) ›1Palabras que el Señor dirigió a Jeremías después que Nabusardán, jefe de la guardia, lo tomó a su cargo en Ramá, donde se encontraba encadenado entre los deportados de Jerusalén y de Judá que iban desterrados a Babilonia.
2El jefe de la guardia mandó traer a Jeremías, y le dijo: El Señor, tu Dios, anunció esta calamidad contra esta ciudad;
3el Señor lo cumplió y ejecutó lo que había dicho, porque habíais pecado contra el Señor, desobedeciéndole; por eso os ha sucedido esto.
4Pero ahora yo te suelto hoy las cadenas de tus brazos. Si quieres venir conmigo a Babilonia, yo te cuidaré; si no quieres venir conmigo a Babilonia, déjalo. Toda la tierra está delante de ti, y puedes ir a donde te parezca bien.
5Si prefieres vivir con Godolías, hijo de Ajicán, hijo de Safán, a quien el rey de Babilonia ha nombrado gobernador de Judá, vive con él entre tu pueblo, o vete adonde te parezca bien. El jefe de la guardia le dio provisiones y regalos, y lo dejó libre.
6Jeremías se fue con Godolías, hijo de Ajicán, a vivir con él, entre el pueblo que había quedado en el país.
7Los capitanes, que estaban en el campo con sus hombres, oyeron que el rey de Babilonia había nombrado gobernador del país a Godolías, hijo de Ajicán, y que le habían confiado los hombres, las mujeres y los niños y los pobres que no habían sido deportados a Babilonia.
8Entonces fueron a visitar a Godolías en Mispá: Ismael, hijo de Natanías; Juan y Jonatán, hijos de Carej; Sarayas, hijo de Tanjumet; los hijos de Efaí, el netofateo, y Yezanías, el macateo, todos ellos con sus hombres.
9Godolías, hijo de Ajicán, hijo de Safán, les juró a ellos y a sus hombres: No temáis someteros a los caldeos; habitad en el país, obedeced al rey de Babilonia y os irá bien.
10Yo tengo que quedarme en Mispá, a disposición de los caldeos que vengan a visitarnos; vosotros cosechad vino, fruta y aceite, metedlo en vasijas, y habitad en los pueblos que os toque ocupar.
11También los otros judíos que habitaban en Moab, Amón, Edom y en otros países oyeron que el rey de Babilonia había dejado un resto en Judá y que les había nombrado gobernador a Godolías, hijo de Ajicán, hijo de Safán.
12Y volvieron todos los judíos de todos los sitios de la dispersión, y fueron a Judá a visitar a Godolías, en Mispá. Y tuvieron una gran cosecha de vino y fruta.
13Juan, hijo de Carej, y los capitanes que estaban en el campo fueron a ver a Godolías en Mispá,
14y le dijeron: ¿No sabes que Baalís, rey de Amón, ha enviado a Ismael, hijo de Natanías, para que te asesine? Pero Godolías, hijo de Ajicán, no les creyó.
15Juan, hijo de Carej, habló secretamente a Godolías en Mispá: Yo iré y mataré a Ismael, hijo de Natanías, y nadie lo sabrá. Así no te matarán a ti, no se dispersarán todos los judíos que se han reunido contigo y no perecerá el resto de Judá.
16Godolías, hijo de Ajicán, respondió a Juan, hijo de Carej: No hagas eso. Es mentira lo que dices de Ismael.