Jeremías 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1Palabras de Jeremías, hijo de Jelcías, de los sacerdotes de Anatot, en territorio de Benjamín.
2Recibió la Palabra del Señor el año trece del reinado de Josías, hijo de Amón, rey de Judá,
3y también en tiempos de Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el final del año once del reinado de Sedecías, hijo de Josías, rey de Judá; hasta la deportación de Jerusalén en el mes quinto.
4El Señor me dirigió la palabra:
5Antes de formarte en el vientre te escogí; antes de salir del seno materno te consagré y te nombré profeta de las naciones.
6Yo repuse: ¡Ay, Señor mío! Mira que no sé hablar, que soy un muchacho.
7El Señor me contestó: No digas que eres un muchacho, que adonde yo te envíe, irás; y dirás lo que yo te mande.
8No les tengas miedo, pues yo estoy contigo para librarte -oráculo del Señor-.
9El Señor extendió la mano, me tocó la boca y me dijo: Mira, yo pongo mis palabras en tu boca,
10hoy te establezco sobre pueblos y reyes, para arrancar y arrasar, destruir y demoler, edificar y plantar.
11El Señor me dirigió la palabra: ¿Qué ves, Jeremías? Respondí: Veo una rama de almendro.
12Me dijo: ¡Has visto bien! Yo también estoy alerta para cumplir mi palabra.
13De nuevo me dirigió la palabra: ¿Qué ves? Respondí: Veo una olla hirviendo que se sale por el lado del norte.
14Me dijo: Desde el norte se derramará la desgracia sobre todos los habitantes del país.
15Voy a reclutar a todas las tribus del norte -oráculo del Señor-: Vendrá y pondrá cada uno su asiento frente a las puertas de Jerusalén, en torno a sus murallas y frente a los poblados de Judá.
16Entablaré pleito con ellos por todas sus maldades: porque me abandonaron, quemaron incienso a otros dioses y adoraron las obras de sus manos.
17Y tú, cíñete, en pie, diles lo que yo te mando. No les tengas miedo, o yo te intimidaré delante de ellos.
18Yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, enfrentado a todo el país: a los reyes y a los príncipes de Judá, a los sacerdotes y a los terratenientes;
19lucharán contra ti, pero no te vencerán, pues yo estoy contigo para librarte -oráculo del Señor-.