Isaías 14
Biblia del Peregrino (1993) ›1Sí, el Señor se apiadará de Jacob, volverá a escoger a Israel y a establecerlo en su patria; los extranjeros se asociarán a ellos y se incorporarán a la casa de Jacob.
2Las poblaciones los irán recogiendo para llevarlos a su lugar; la casa de Israel los poseerá, como siervos y siervas, en la tierra del Señor. Cautivarán a sus cautivadores, dominarán a sus opresores.
3Cuando el Señor te dé reposo de tus penas y temores, y de la dura esclavitud en que serviste,
4entonarás esta sátira contra el rey de Babilonia: ¡Cómo ha acabado el tirano, ha cesado su agitación!
5Ha quebrado el Señor el cetro de los malvados, la vara de los dominadores,
6al que golpeaba furioso a los pueblos con golpes incesantes y oprimía iracundo a las naciones con opresión implacable.
7La tierra entera descansa tranquila, gritando de júbilo.
8Hasta los cipreses se alegran de tu suerte y los cedros del Líbano: Desde que yaces tendido, ya no sube el talador contra nosotros.
9El abismo en lo hondo se estremece por ti, al salir a tu encuentro: en tu honor despierta a las sombras, a todos los potentados de la tierra y levanta de su trono a todos los reyes de las naciones,
10y te cantan a coro diciendo: ¡También, tú, consumido como nosotros, igual que nosotros,
11abatido al Abismo tu fasto y el son de tus arpas! La estera en que yaces son gusanos; tu cobertor, lombrices.
12¿Cómo has caído del cielo, lucero de la aurora, y estás derrumbado por tierra, agresor de naciones?
13Tú, que te decías: Escalaré los cielos, encima de los astros divinos levantaré mi trono y me sentaré en el Monte de la Asamblea, en el vértice de la montaña celeste;
14escalaré el dorso de las nubes, me igualaré al Altísimo.
15¡Ay, abatido al abismo, al vértice de la sima!
16Los que te ven se te quedan mirando, meditan tu suerte: ¿Es éste el que hacía temblar la tierra y estremecerse los reinos,
17el que dejaba el orbe desierto, arrasaba sus ciudades y no soltaba a sus prisioneros?
18Todos los reyes de las naciones descienden a sepulcros de piedra, todos reposan con gloria, cada cual en su mausoleo;
19a ti, en cambio, te han arrojado sin darte sepultura, como carroña asquerosa; te han cubierto de muertos traspasados a espada, como a cadáver pisoteado.
20No te juntarás a ellos en el sepulcro porque arruinaste tu país, asesinaste a tu pueblo; se extinguirá para siempre el apellido del malvado.
21Preparad la matanza de sus hijos, por la culpa de sus padres, no sea que se levanten y se adueñen de la tierra y cubran el orbe de ruinas.
22Yo me levantaré contra ellos oráculo del Señor Todopoderoso y extirparé de Babilonia posteridad y apellido, retoño y vástago oráculo del Señor ;
23la convertiré en posesión de erizos, en agua estancada, la barreré bien barrida, hasta que desaparezca oráculo del Señor Todopoderoso .
24El Señor Todopoderoso lo ha jurado: lo que he planeado sucederá, lo que he decidido se cumplirá:
25quebrantaré a Asiria en mi país, la pisotearé en mis montañas; resbalará de los míos su yugo, su carga resbalará de sus hombros.
26Éste es plan decidido sobre toda la tierra, ésta es la mano extendida sobre todos los pueblos:
27Y si el Señor Todopoderoso decide, ¿quién lo impedirá?; si su mano está extendida, ¿quién se la apartará?
28El año de la muerte del rey Acaz se pronunció este oráculo:
29No te alegres, Filistea entera, de que se haya quebrado la vara que te hería; porque de la cepa de la serpiente brotará una víbora y su fruto será un dragón alado,
30mientras que los desvalidos pastarán en mis praderas y los pobres se tumbarán tranquilos. Que hará morir de hambre tu cepa y matará tu resto;
31Gime, puerta; grita, ciudad; tiembla, Filistea entera, porque viene del norte una humareda en columnas apretadas.
32¿Qué responder a los mensajeros de esa nación? Que el Señor fundó a Sión y en ella se refugiarán los oprimidos de su pueblo.