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Hebreos 11

Biblia del Peregrino (1993)

1Fe es la consistencia de lo que se espera, la prueba de lo que no se ve.

2Por ella recibieron los antepasados la aprobación.

3Por la fe comprendemos que el mundo fue formado por la Palabra de Dios, lo visible a partir de lo invisible.

4Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio mejor que el de Caín, por ella lo declararon justo y Dios aprobó sus dones; por ella, aunque muerto, sigue hablando.

5Por la fe Enoc fue trasladado sin pasar por la muerte, y no lo encontraron porque Dios se lo había llevado; pero antes de su traslado declararon que había agradado a Dios.

6Sin fe es imposible agradarle. Quien se acerca a Dios ha de creer que existe y que recompensa a los que lo buscan.

7Por la fe recibió Noé aviso de lo que aún no se veía, y cauteloso construyó un arca para que se salvase su familia. Por ella dejó convicto al mundo y alcanzó la justicia que da la fe.

8Por fe obedeció Abrahán a la llamada de salir hacia el país que habría de recibir en herencia; y salió sin saber adónde iba.

9Por fe se trasladó como forastero al país que le habían prometido y habitó en tiendas con Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa.

10Pues esperaba la ciudad construida sobre cimientos cuyo arquitecto y constructor es Dios.

11Por fe también Sara, aun pasada la edad, recibió vigor para concebir, pues pensó que era fiel el que lo prometía.

12Así, de uno solo, a los efectos ya muerto, se engendró una multitud como las estrellas del cielo y como la arena incontable de las playas.

13Con esa fe murieron todos ésos sin haber recibido lo prometido, aunque viéndolo y saludándolo de lejos y confesándose peregrinos y forasteros en la tierra.

14Quienes así razonan demuestran que están buscando una patria.

15Pues si hubieran sentido nostalgia de la que abandonaron, podrían haber vuelto allá.

16Por el contrario, aspiran a una mejor, es decir, a una celestial. Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios, porque les había preparado una ciudad.

17Por fe, sometido a prueba Abrahán, beneficiario de la promesa, ofreció a Isaac, su hijo único,

18y eso que le habían hecho esta promesa: Isaac continuará tu descendencia;

19pues pensó que Dios tiene poder para resucitar de la muerte. Y así lo recobró como un símbolo.

20Por fe, bendijo Isaac el futuro de Jacob y Esaú.

21Por fe, Jacob moribundo bendijo a los dos hijos de José y se postró apoyándose en el extremo del bastón.

22Por fe, José, al final de la vida, evocó el éxodo de los israelitas y dio instrucciones acerca de sus restos.

23Por fe, cuando nació Moisés, sus padres, viendo que era un niño hermoso, y sin temer el decreto real, lo ocultaron tres meses.

24Por fe, Moisés, ya crecido, renunció al título de hijo de la hija del faraón,

25y antes que el disfrute pasajero del pecado, prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios;

26pensando que el oprobio de Cristo valía más que los tesoros de Egipto, y atendiendo a la recompensa.

27Por fe, abandonó Egipto sin temer la cólera del rey, pues se aferraba a lo invisible como si fuera visible.

28Por fe, celebró la Pascua y roció con sangre, para que el exterminador no tocase a sus primogénitos.

29Por fe, atravesaron el 41.Rojo como por tierra firme, mientras que los egipcios al intentarlo se ahogaron.

30Por fe, la muralla de Jericó, tras ser rodeada durante siete días, se derrumbó.

31Por fe, la prostituta Rajab acogió amistosamente a los espías y no pereció con los rebeldes.

32¿A qué seguir? Me falta tiempo para contar la historia de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David y Samuel y los profetas;

33los cuales por fe conquistaron reinos, administraron justicia, vieron cumplidas las promesas, cerraron la boca a leones,

34extinguieron el ardor del fuego, evitaron el filo de la espada, se restablecieron de la enfermedad, fueron valerosos en la guerra, rechazaron ejércitos extranjeros.

35Algunas mujeres recobraron resucitados a sus maridos. Otros, torturados, rehusaron librarse, prefiriendo una resurrección de más valor.

36Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, de cadenas y cárcel.

37Fueron apedreados, aserrados, pasados a cuchillo; vagaban cubiertos con pieles de cabras y ovejas, necesitados, atribulados, maltratados.

38El mundo no era digno de ellos. Vagaban por desiertos, montañas, grutas y cavernas.

39Ninguno de ellos, aunque acreditados por la fe, alcanzó lo prometido,

40porque Dios nos reservaba un plan mejor: que aquellos no cumplieran su destino sin nosotros.

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