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Filipenses 1

Biblia del Peregrino (1993)

1De Pablo y Timoteo, siervos del Mesías Jesús, a todos los consagrados al Mesías Jesús que residen en Filipos, incluidos sus obispos y diáconos:

2Gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

3Siempre que me acuerdo de vosotros, doy gracias a mi Dios;

4y siempre que pido cualquier cosa por todos vosotros lo hago con gozo,

5por vuestra participación en el anuncio de la Buena Noticia, desde el primer día hasta hoy.

6De esto estoy seguro, que el que comenzó en vosotros una obra buena, la llevará a término hasta el día del Mesías Jesús.

7Es justo que sienta esto de todos vosotros, ya que os llevo en el corazón, mientras que vosotros sois solidarios de mi gracia en la prisión y en la defensa y confirmación de la Buena Noticia.

8Dios me es testigo de cómo os añoro con el cariño entrañable del Mesías Jesús.

9Esto es lo que pido: que vuestro amor crezca más y más en conocimiento y en toda clase de percepción,

10para que sepáis apreciar lo que vale más. Así llegaréis limpios y sin tropiezo al día del Mesías,

11cargados con el fruto de la honradez que procura Jesucristo para gloria y alabanza de Dios.

12Quiero que sepáis, hermanos, que mi situación ha redundado en la difusión de la Buena Noticia;

13pues el personal del pretorio y la demás gente han descubierto que estoy preso por el Mesías,

14y la mayoría de los hermanos que confían en el Señor, con mi prisión cobran ánimos para anunciar el mensaje sin temor.

15Unos proclaman al Mesías por envidia y por polémica, otros con buena voluntad.

16Unos por amor, sabiendo que me encuentro así por defender la Buena Noticia;

17otros anuncian al Mesías por ambición y mala intención, pensando añadir penas a mi prisión.

18¡Qué importa! En cualquier caso, sea como pretexto o sinceramente, el Mesías es anunciado, y de ello me alegro y me alegraré;

19pues sé que esto acabará en mi liberación, por vuestras oraciones y por el auxilio del Espíritu de Jesucristo.

20Espero y aguardo no arredrarme por nada; antes bien, con mi valentía ahora como siempre el Mesías será engrandecido con mi vida corporal o con mi muerte.

21Pues mi vida es el Mesías y morir es ganancia.

22Pero si mi vida corporal va a producir fruto, no sé qué escoger.

23Las dos cosas tiran de mí: mi deseo es morir para estar con el Mesías, y eso es mucho mejor;

24pero para vosotros es más necesario que siga viviendo.

25Ahora bien, estoy convencido de que me quedaré y seguiré con vosotros para vuestro provecho y la alegría de vuestra fe;

26y así, por mí, cuando vuelva a visitaros os sentiréis más orgullosos del Mesías Jesús.

27Una cosa importa, que vuestra conducta sea digna de la Buena Noticia del Mesías; de modo que, sea que vaya a veros o que siga ausente, tenga noticias vuestras de que os mantenéis unidos en espíritu y corazón, luchando juntos por la fe en la Buena Noticia;

28sin asustaros en nada ante vuestros adversarios. Lo cual, por designio de Dios, será para ellos señal de perdición, para vosotros de salvación.

29Pues a vosotros se os ha concedido la gracia, no sólo de creer en el Mesías, sino de padecer por él,

30soportando la misma pelea que visteis en mí y ahora oís de mí.

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