Éxodo 14
Biblia del Peregrino (1993) ›1El Señor dijo a Moisés:
2Di a los israelitas que se vuelvan y acampen en Fejirot, entre Migdal y el mar, frente a Baal Safón; poned los campamentos mirando al mar.
3El faraón pensará que los israelitas están perdidos en el país y que el desierto les cierra el paso.
4Haré que el faraón se empeñe en perseguiros, y me cubriré de gloria derrotando al faraón y a su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy el Señor. Así lo hicieron los israelitas.
5Cuando comunicaron al rey de Egipto que el pueblo había escapado, el faraón y su corte cambiaron de parecer sobre el pueblo, y se dijeron: ¿Qué hemos hecho? Hemos dejado marchar a nuestros esclavos israelitas.
6Hizo enganchar su carro y tomó consigo sus tropas:
7seiscientos carros escogidos y los demás carros de Egipto con sus correspondientes oficiales.
8El Señor hizo que el faraón se empeñase en perseguir a los israelitas, mientras éstos salían ostentosamente.
9Los egipcios los persiguieron con caballos, carros y jinetes, y les dieron alcance mientras acampaban en Fejirot, frente a Baal Safón.
10El faraón se acercaba, los israelitas alzaron la vista y vieron a los egipcios que avanzaban detrás de ellos, y muertos de miedo gritaron al Señor.
11Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto? Nos ha traído al desierto a morir. ¿Qué nos has hecho sacándonos de Egipto?
12¿No te decíamos ya en Egipto: Déjanos en paz, y serviremos a los egipcios?; más nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto.
13Moisés respondió al pueblo: No tengáis miedo; estad firmes y veréis la victoria que el Señor os va a conceder hoy; esos egipcios que estáis viendo hoy, no los volveréis a ver jamás.
14El Señor peleará por vosotros; vosotros esperad en silencio.
15El Señor dijo a Moisés: ¿Por qué me gritas? Di a los israelitas que avancen.
16Tú alza el bastón y extiende la mano sobre el mar, y se abrirá en dos, de modo que los israelitas puedan atravesarlo a pie enjuto.
17Yo haré que el faraón se empeñe en entrar detrás de vosotros y mostraré mi gloria derrotando al faraón con su ejército, sus carros y jinetes;
18para que sepa Egipto que yo soy el Señor, cuando muestre mi gloria derrotando al faraón con sus carros y jinetes.
19El ángel de Dios, que caminaba delante del campamento israelita, se levantó y pasó a su retaguardia; la columna de nubes que estaba delante de ellos se puso detrás de ellos,
20metiéndose entre el campamento egipcio y el campamento israelita; la nube se oscureció y la noche quedó oscura, de modo que no pudieron acercarse unos a otros en toda la noche.
21Moisés extendió la mano sobre el mar, el Señor hizo retirarse al mar con un fuerte viento de levante que sopló toda la noche; el mar quedó seco y las aguas se dividieron en dos.
22Los israelitas entraron por el mar a pie enjuto, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.
23Los egipcios, persiguiéndolos, entraron detrás de ellos por el mar, con los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes.
24De madrugada, miró el Señor desde la columna de fuego y de nubes y desbarató al ejército egipcio.
25Trabó las ruedas de los carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron: Huyamos de los israelitas, porque el Señor combate por ellos contra Egipto.
26Pero Dios dijo a Moisés: Tiende tu mano sobre el mar, y las aguas se volverán contra los egipcios, sus carros y sus jinetes.
27Moisés tendió su mano sobre el mar: al despuntar el día el mar recobró su estado ordinario, los egipcios en fuga dieron en él, y el Señor arrojó a los egipcios en medio del mar.
28Las aguas, al reunirse, cubrieron carros, jinetes y todo el ejército del faraón que había entrado en el mar persiguiendo a Israel, y no escapó uno solo.
29Pero los israelitas pasaron a pie enjuto por el mar, mientras las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda.
30Aquel día el Señor libró a los israelitas de los egipcios, y los israelitas vieron los cadáveres de los egipcios a la orilla del mar.
31Los israelitas vieron la mano magnífica de Dios y lo que hizo a los egipcios, respetaron al Señor y se fiaron del Señor y de Moisés, su siervo.