Éxodo 12
Biblia del Peregrino (1993) ›1En aquellos días, el Señor dijo a Moisés y a Aarón en Egipto:
2Este mes será para vosotros el principal, será para vosotros el primer mes del año.
3Decid a toda la asamblea de Israel: El diez de este mes cada uno se procurará una res para su familia, una por casa.
4Si la familia es demasiado pequeña para terminarla, que se junte con el vecino de casa; según el número de comensales y lo que coma cada uno, se repartirá la res.
5Será un animal sin defecto, macho, añal, cordero o cabrito.
6Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y entonces toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer.
7Con algo de la sangre rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido.
8Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, acompañada de pan sin fermentar y verduras amargas.
9No comeréis de ella nada crudo ni cocido en agua, sino asado a fuego: con cabeza, patas y entrañas.
10No dejaréis restos para la mañana siguiente, y si sobra algo, lo quemaréis.
11Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua del Señor.
12Esa noche atravesaré todo el territorio egipcio dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y daré un justo escarmiento a todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor.
13La sangre será vuestra contraseña en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora cuando yo pase hiriendo a Egipto.
14Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta al Señor. Ley perpetua para todas las generaciones.
15Durante siete días comeréis panes ázimos. El día primero haréis desaparecer de vuestras casas toda levadura, pues el que coma algo fermentado será excluido de Israel. Así del primero al séptimo día.
16El día primero hay asamblea litúrgica y lo mismo el día séptimo: no trabajaréis en ellos; solamente prepararéis lo que haga falta a cada uno para comer.
17Observaréis la ley de los Ázimos, porque en tal día sacó el Señor a sus escuadrones de Egipto. Haréis fiesta ese día: es ley perpetua para todas vuestras generaciones.
18Desde la tarde del día catorce del mes primero a la tarde del día veintiuno comeréis panes ázimos;
19durante siete días no habrá levadura en vuestras casas, pues quien coma algo fermentado será excluido de la asamblea de Israel, sea forastero o nativo.
20No comáis nada fermentado, sino comed panes ázimos en todos vuestros poblados.
21Moisés llamó a todas las autoridades de Israel y les dijo: Escogeos una res por familia y degollad la víctima de pascua.
22Tomad un manojo de hisopo, mojadlo en la sangre del plato y untad de sangre el dintel y las dos jambas, y ninguno de vosotros salga por la puerta de casa hasta la mañana siguiente.
23El Señor va a pasar hiriendo a Egipto, y cuando vea la sangre en el dintel y las jambas, el Señor pasará de largo y no permitirá al exterminador entrar en vuestras casas para herir.
24Cumplid este mandato del Señor: es ley perpetua para vosotros y vuestros hijos.
25Y cuando entréis en la tierra que el Señor os va a dar, según lo prometido, observaréis este rito.
26Y cuando vuestros hijos os pregunten qué significa este rito,
27les responderéis: es el sacrificio de la Pascua del Señor. Él pasó en Egipto, junto a las casas de los israelitas, hiriendo a los egipcios y protegiendo nuestras casas.
28El pueblo se inclinó y se prosternó. Y los israelitas fueron y pusieron por obra lo que el Señor había mandado a Moisés y a Aarón.
29A medianoche, el Señor hirió de muerte a todos los primogénitos de Egipto: desde el primogénito del faraón que se sienta en el trono hasta el primogénito del preso encerrado en el calabozo, y los primogénitos de los animales.
30Aún de noche, se levantó el faraón y su corte y todos los egipcios, y se oyó un clamor inmenso en todo Egipto, pues no había casa en que no hubiera un muerto.
31El faraón llamó a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Levantaos, salid de en medio de mi pueblo, vosotros con todos los israelitas, id a ofrecer culto al Señor como habéis pedido;
32llevaos también las ovejas y las vacas como decíais, despedíos de mí y salid.
33Los egipcios urgían al pueblo para que saliese cuanto antes del país, pues temían morir todos.
34El pueblo sacó de las artesas la masa sin fermentar, la envolvió en mantas y se la cargó al hombro.
35Además, los israelitas hicieron lo que Moisés les había mandado: pidieron a los egipcios utensilios de plata y oro y ropa;
36el Señor hizo que se ganaran el favor de los egipcios, que les dieron lo que pedían. Así despojaron a Egipto.
37Los israelitas marcharon de Ramsés hacia Sucot: eran seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños;
38y les seguía una turba inmensa, con ovejas y vacas y enorme cantidad de ganado.
39Tuvieron que cocer la masa, que habían sacado de Egipto, haciendo hogazas de pan ázimo pues no había fermentado, ya que los egipcios los echaban y no podían detenerse ni tampoco hacerse con provisiones.
40La estancia de los israelitas en Egipto duró cuatrocientos treinta años.
41Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto los escuadrones del Señor.
42Noche en que veló el Señor veló para sacarlos de Egipto: noche de vela para los israelitas por todas las generaciones.
43El Señor dijo a Moisés y a Aarón: Éste es el rito de la Pascua. Ningún extranjero la comerá.
44Los esclavos que te hayas comprado, circuncídalos y sólo entonces podrán comerla.
45Ni el criado ni el jornalero la comerán.
46Cada cordero se ha de comer dentro de una casa sin sacar afuera nada de la carne, y no le romperéis ningún hueso.
47La comunidad entera de Israel la celebrará.
48Y si el inmigrante que vive contigo quiere celebrar la Pascua del Señor, hará circuncidar a todos los varones, y sólo entonces podrá tomar parte en ella: será como un nativo. Pero ningún incircunciso la comerá.
49La misma ley vale para el nativo y para el inmigrante que vive con vosotros.
50Así lo hicieron los israelitas: todo lo que el Señor había ordenado a Moisés y a Aarón lo cumplieron.
51Y aquel mismo día el Señor sacó de Egipto a los israelitas, por escuadrones.