Eclesiástico (Sirácide) 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1No pongas pleito a un poderoso, no vayas a parar en sus manos;
2no pelees con un hombre rico, no sea que pueda más que tú (TH: pesará tu precio, y estás perdido), pues el oro ha perdido a muchos y ha extraviado el corazón de reyes (TH: el oro ha perturbado a hombres influyentes y la riqueza ha extraviado a nobles).
3No discutas con un malhablado, que es echar leña al fuego;
4no trates con el necio, no te vayan a despreciar los nobles.
5No avergüences al que se arrepiente del pecado: recuerda que todos somos culpables;
6no te burles del anciano, porque nosotros seremos viejos;
7no presumas ante un moribundo: recuerda que todos moriremos.
8No rechaces los discursos de los sabios, estudia con dedicación sus enseñanzas; porque de ellos aprenderás la instrucción para entrar al servicio de los príncipes;
9no desdeñes las historias de los ancianos que ellos escucharon a sus padres; porque de ellos recibirás prudencia, para saber responder cuando haga falta.
10No enciendas fuego en las brasas del malvado, no te vayas a quemar con sus llamas;
11no huyas de la presencia del cínico, dejándole que intrigue contra ti;
12no prestes a uno más fuerte que tú, y si le has prestado, dalo por perdido;
13no des fianza por encima de lo que puedes, tente por deudor;
14no pongas pleito a un juez, porque sentenciará a su favor.
15Con el temerario no camines, porque agravarás tus desgracias; él va derecho a lo suyo, y tú pagarás su locura;
16con el iracundo no seas testarudo, no cabalgues con él por el camino; porque no le importa derramar sangre, y cuando nadie pueda auxiliarte, te matará;
17con el ingenuo no tengas confidencias, porque no sabe guardar tu secreto;
18ante un extraño no hagas lo que es secreto, porque no sabes lo que puede suceder;
19no le abras tu corazón a cualquiera, así no espantarás tu felicidad.