Eclesiástico (Sirácide) 16
Biblia del Peregrino (1993) ›1No desees hijos guapos y sin provecho ni te alegres de hijos que sean malvados;
2aunque prosperen, no goces con ellos si no respetan al Señor;
3no esperes que vivan mucho ni confíes en su desenlace, porque no tendrán buena descendencia; un cumplidor del deber vale más que mil y más vale morir estéril que tener descendientes arrogantes.
4Uno solo y estéril, si respeta al Señor, puebla una ciudad; una turba de bandidos la deja desierta.
5Muchas cosas de ese género han visto mis ojos y muchas más ha escuchado mi oído.
6Por culpa de los malvados se encendió el fuego y ardió la ira de Dios contra una banda de malvados;
7no perdonó a los antiguos gigantes, que se rebelaron en otro tiempo con su fuerza;
8no perdonó a los vecinos de Lot que se pervirtieron por su arrogancia;
9no perdonó al pueblo proscrito, que fue desposeído por sus crímenes,
10ni a los seiscientos mil soldados que fueron aniquilados por su arrogancia.
11Y aunque no haya más que uno de dura cerviz, si escapa impune, será por milagro. Porque él tiene compasión y cólera, absuelve y perdona, pero descarga su ira sobre los malvados;
12tan grande como su compasión es su escarmiento, y juzga a cada uno según sus obras.
13No deja escapar al malvado con su presa ni deja sin cumplir los deseos del justo.
14El que hace limosna tendrá recompensa, cada uno recibirá según sus obras.
15(TH +: El Señor endureció el corazón del faraón -que no lo quiso reconocer- para manifestar sus obras bajo el cielo.)
16(TH + Todas las criaturas conocen su compasión, su luz y su alabanza son la porción de los hombres.)
17No digas: "Me esconderé de Dios, ¿quién se acordará de mí en lo alto? Entre tanta gente no me distinguirán, ¿quién soy yo en la anchura del mundo?
18Mira: los cielos, el último cielo, la tierra y el océano cuando él baja, se ponen en pie, tiemblan cuando se presenta;
19las raíces de los montes, los cimientos del orbe se ponen a temblar cuando los mira Dios.
20Pero nadie reflexiona sobre esto, nadie medita en su conducta (TH: En mí no se fijará ni hará caso de mi conducta.)
21La tempestad sobreviene inadvertida y la mayoría de sus obras permanecen ocultas (TH: Si peco, nadie me verá; si miento a escondidas, ¿quién se enterará?)
22¿Quién anunciará las obras buenas? ¿Quién perseverará si está lejos la alianza?" (TH: ¿Quién le informa de una buena acción, qué puedo esperar de cumplir mi deber?)
23Gente sin juicio piensa así, el hombre engañado razona de ese modo.
24Escuchadme y aprended sabiduría, prestad atención a mis palabras,
25voy a exponer con ponderación mi pensamiento y con modestia mi doctrina.
26Cuando al principio creó Dios sus obras y les hizo existir, les asignó sus funciones;
27determinó para siempre su actividad y sus dominios por todas las edades; no desfallecen ni se cansan ni faltan a su obligación.
28Ninguna estorba a su compañera, nunca desobedecen las órdenes de Dios.
29Después, el Señor se fijó en la tierra y la colmó de sus bienes;
30cubrió su faz con toda clase de vivientes, que han de volver a ella.