Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Deuteronomio 4

Biblia del Peregrino (1993)

1Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño a cumplir; así viviréis, entraréis y tomaréis posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar.

2No añadáis nada a lo que os mando, ni suprimáis nada; cumplid los preceptos del Señor, vuestro Dios, que yo os mando hoy.

3Vuestros ojos han visto lo que el Señor hizo en Baal-Fegor; el Señor, tu Dios, exterminó en medio de ti a todos los que se fueron con el ídolo de Fegor;

4en cambio, vosotros, que os unisteis al Señor, todavía seguís hoy todos con vida.

5Mirad, yo os enseño los mandatos y decretos que me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella.

6Ponedlos por obra, que ellos serán vuestra sabiduría y prudencia ante los demás pueblos, que al oír estos mandatos comentarán: ¡Qué pueblo tan sabio y prudente es esa gran nación!

7Pues, ¿qué nación grande tiene un dios tan cercano como nuestro Dios, cuando lo invocamos?

8Y, ¿qué nación grande tiene unos mandatos y decretos tan justos como esta ley que yo os promulgo hoy?

9Pero, cuidado, guárdate muy bien de olvidar los sucesos que vieron tus ojos, que no se aparten de tu memoria mientras vivas; cuéntaselos a tus hijos y nietos.

10El día aquel que estuviste ante el Señor, tu Dios, en el Monte Horeb, cuando me dijo el Señor: Reúneme al pueblo y les haré oír mis palabras, para que aprendan a temerme mientras vivan en la tierra y se las enseñen a sus hijos.

11Vosotros os acercasteis y os quedasteis al pie de la montaña, mientras la montaña ardía con llamas que se alzaban hasta el cielo, en medio de oscuros y densos nubarrones.

12El Señor os hablaba desde el fuego: oíais palabras sin ver figura alguna, sólo se oía una voz.

13Él os comunicó su alianza y los diez mandamientos que os exigía cumplir, y los grabó en dos losas de piedra.

14A mí me mandó entonces que os enseñara los mandatos y decretos que habíais de cumplir en la tierra adonde vais a cruzar para tomar posesión de ella.

15¡Mucho cuidado!, que cuando el Señor, vuestro Dios, os habló en el Horeb, desde el fuego, no visteis figura alguna.

16No os pervirtáis haciéndoos ídolos o figuras esculpidas: imágenes de varón o hembra,

17imágenes de animales terrestres, imágenes de aves que vuelan por el cielo,

18imágenes de reptiles del suelo, imágenes de peces del agua bajo la tierra.

19Al levantar los ojos al cielo y ver el sol, la luna y las estrellas, el ejército entero del cielo, no te dejes arrastrar a prosternarte ante ellos para darles culto; pues el Señor, tu Dios, se los ha repartido a todos los pueblos bajo el cielo.

20En cambio, a vosotros, os tomó el Señor y os sacó del horno de hierro de Egipto para que fueseis el pueblo de su heredad, como lo sois hoy.

21El Señor se irritó conmigo y me juró que no cruzaré el Jordán ni entraré en esa tierra buena que el Señor, tu Dios, te va a dar como heredad.

22Sí, yo moriré en esta tierra, sin cruzar el Jordán, mientras que vosotros lo cruzaréis y tomaréis posesión de esa tierra buena.

23Cuidado con olvidar la alianza que el Señor, vuestro Dios, concertó con vosotros, haciéndoos ídolos de cualquier figura, cosa que te ha prohibido el Señor, tu Dios.

24Pues el Señor, tu Dios, es fuego voraz, Dios celoso.

25Cuando engendres hijos y nietos y hayas vivido largo tiempo en la tierra, si os pervertís haciéndoos ídolos de cualquier figura, haciendo lo que el Señor, tu Dios, reprueba irritándolo

26¡cito hoy como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra! , desapareceréis muy pronto de la tierra que vais a tomar posesión pasando el Jordán; no prolongarán la vida en ella, sino que serán destruidos.

27El Señor os dispersará por las naciones, y quedaréis unos pocos en los pueblos adonde los deportará el Señor.

28Allí serviréis a dioses fabricados por hombres, leño y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen.

29Desde allí buscarás al Señor, tu Dios, y lo encontrarás si lo buscas de todo corazón y con toda el alma.

30Cuando al cabo de los años te alcancen y te estrechen todas estas maldiciones, volverás al Señor, tu Dios, y le obedecerás.

31Porque el Señor, tu Dios, es un Dios compasivo: no te dejará, ni te destruirá, ni olvidará el pacto que juró a tus padres.

32Sí, pregunta a la antigüedad, a los tiempos pasados, remontándote al día en que Dios creó al hombre sobre la tierra y abarcando el cielo de extremo a extremo, si ha sucedido algo tan grande o se ha oído algo semejante.

33¿Ha oído algún pueblo a Dios hablando desde el fuego, como tú lo has oído, y ha quedado vivo?

34¿Intentó algún dios acudir a sacarse un pueblo de en medio de otro con pruebas, signos y prodigios, en son de guerra, con mano fuerte y brazo extendido, con terribles portentos, como hizo el Señor, vuestro Dios, con vosotros contra los egipcios, ante vuestros ojos?

35Pues a ti te lo mostraron, para que sepas que el Señor es Dios y no hay otro fuera de él.

36Desde el cielo te hizo oír su voz para instruirte, en la tierra te hizo ver su fuego terrible y escuchaste sus palabras entre el fuego.

37Porque quiso a tus padres y escogió a sus descendientes, él en persona te sacó de Egipto con su gran poder,

38para desposeer a pueblos más grandes y poderosos que tú, para llevarte a su tierra y dártela en heredad, cosa que hoy es un hecho.

39Así pues, reconoce hoy, y aprende en tu corazón, que el Señor es Dios, arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.

40Guarda los mandatos y preceptos que te daré hoy; así os irá bien a ti y a los hijos que te sucedan y prolongarás la vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar para siempre.

41Entonces Moisés separó tres ciudades al este del Jordán

42para que en ellas buscara asilo el que sin intención hubiera matado a otro sin que lo odiase antes; refugiándose en una de ellas, salvaría la vida.

43Para los rubenitas, Beser Ba-Midbar, en la planicie; para los gaditas, Ramot de Galaad; para los manasitas, Golán de Basán.

44Ley que promulgó Moisés a los israelitas.

45Normas, mandatos y decretos que propuso Moisés a los israelitas al salir de Egipto.

46Al otro lado del Jordán, en la hondonada frente a Bet-Fegor, en territorio de Sijón, rey amorreo que residía en Jesbón. Al salir de Egipto lo derrotó Moisés con los israelitas,

47y conquistaron su territorio, lo mismo que el de Og, rey de Basán. Dos reyes amorreos del lado oriental del Jordán.

48Desde Aroer, a orillas del Arnón, hasta el monte Sirión o Hermón ,

49y toda la estepa a oriente del Jordán hasta el 41.Muerto, en las laderas del Fasga.

WhatsApp