Daniel 11
Biblia del Peregrino (1993) ›1Yo por mi parte, durante el año primero de Darío el medo, le ayudé y reforcé a él.
2Ahora te comunicaré la verdad: Persia todavía tendrá tres reyes. El cuarto los superará en riquezas; pero cuando por las riquezas crezca su poderío, provocará a todo el reino griego.
3Surgirá un rey batallador, que tendrá grandes dominios y un poder absoluto.
4Cuando se afirme, su reino será dividido hacia los cuatro puntos cardinales. No lo heredarán sus descendientes ni será tan poderoso; su reino pasará a manos ajenas.
5Se hará fuerte el rey del sur, pero uno de sus generales lo superará y sus dominios serán más dilatados.
6Después los dos harán una alianza; la hija del rey del sur acudirá al rey del norte para hacer las paces. Perderá la fuerza de su brazo, su linaje no subsistirá; serán entregados por algún tiempo ella, su séquito, su hijo y su protector.
7De sus raíces brotará un retoño en su lugar, que entrará en la plaza fuerte del rey del norte y los tratará como vencedor.
8Se llevará a Egipto sus dioses e ídolos y el ajuar precioso de oro y plata, y por unos años dejará en paz al rey del norte.
9Este último invadirá el reino del rey del sur, pero se volverá a su territorio.
10Sus hijos declararán la guerra, reunirán ejércitos enormes: invadirá y pasará como una inundación, y volverá a luchar hasta la fortaleza.
11El rey del sur, despechado, saldrá a luchar contra él, pondrá en pie de guerra un gran ejército, el cual caerá en sus manos.
12Se engreirá con la victoria sobre el ejército y hará morir a millares, pero no prevalecerá.
13El rey del norte pondrá en pie de guerra otro ejército mayor que el primero; pasados unos años volverá con un gran ejército bien avituallado.
14Entonces muchos se levantarán contra el rey del sur; hombres violentos de tu pueblo se alzarán para cumplir una visión, pero fracasarán.
15Vendrá el rey del norte, hará un talud y conquistará la ciudad fortificada. Las tropas del sur no resistirán, ni siquiera los más valientes tendrán fuerza para resistir.
16Uno que avanza contra él lo tratará a su capricho, sin que nadie le pueda resistir. Se establecerá en La Perla de la Tierra y será suya toda entera.
17Decidido a someter todo su reino, ofrecerá la paz y la firmará; le dará en matrimonio una princesa con intención de perderlo, pero el plan no resultará.
18Entonces se volverá contra las costas y conquistará mucho territorio; pero un jefe pondrá fin a su insolencia, para que no responda con insolencias.
19Entonces se dirigirá a las fortalezas de su territorio; allí tropezará y caerá sin dejar rastro.
20Un sucesor suyo despachará a un exactor de su majestad a requisar el tesoro del templo; en pocos días será liquidado sin enfados ni peleas.
21Le sucederá un plebeyo sin títulos reales. Se abrirá paso suavemente, y con intrigas se hará dueño del reino.
22Barrerá ejércitos enemigos desbaratándolos, y también al príncipe de la alianza.
23Aun disponiendo de poca gente, con sus cómplices y a fuerza de traiciones se irá haciendo fuerte.
24Sin agitarse irá penetrando en las zonas más fértiles de la provincia, y hará lo que no hicieron sus padres ni sus abuelos: repartirá botín, despojos, riquezas, atacará con estratagemas las fortalezas; pero por poco tiempo.
25Envalentonado, se dispondrá a atacar al rey del sur con un gran ejército; el rey del sur le hará frente con un ejército inmenso, pero caerá víctima de conspiraciones;
26los que compartían su pan serán su ruina, su ejército será barrido y tendrá muchísimas bajas.
27Los dos reyes, llenos de malas intenciones, se sentarán a una mesa para decirse mentiras; pero no les valdrá porque el plazo ya está fijado.
28Él volverá a su país con muchas riquezas y con planes contra la santa alianza, después de ejecutarlos volverá a su país.
29En el plazo fijado volverá al país del sur, pero no le irá como las otras veces.
30Naves de Chipre lo atacarán; se volverá asustado para desahogar su cólera contra la santa alianza. Al volver, hará caso a los que abandonan la santa alianza.
31Algunos destacamentos suyos se presentarán a profanar el santuario y la ciudadela, abolirán el sacrificio cotidiano e instalarán un ídolo abominable.
32Pervertirá con halagos a los que quebrantan la alianza, pero los que reconocen a su Dios se decidirán a actuar.
33Los maestros del pueblo instruirán a los demás, aunque por un tiempo tengan que arrostrar la espada, el fuego, la cautividad y la confiscación de bienes.
34Al verlos en tales peligros, unos cuantos les ayudarán y otros se les juntarán por adulación.
35La desgracia de algunos maestros servirá para purificar y acendrar y blanquear hasta que llegue el final, pues el plazo está fijado.
36El rey actuará a su arbitrio, se engreirá desafiando a todos los dioses y hablará con arrogancia contra el Dios de los dioses; prosperará hasta el momento del castigo, que está decretado y se ejecutará.
37No respetará al dios de sus padres ni al favorito de las mujeres, no respetará a ningún dios, porque se creerá superior a todos.
38En cambio, dará culto al dios de la ciudadela, ofrecerá plata y oro, piedras preciosas y joyas a un dios desconocido de sus padres.
39Con la ayuda de un dios extranjero atacará ciudadelas fortificadas; a los que lo reconozcan los colmará de honores, los nombrará gobernadores de pueblos numerosos y les dará tierras en recompensa.
40Al final, el rey del sur embestirá contra él; el rey del norte se lanzará en torbellino con carros, jinetes y muchas naves. Invadirá y cruzará países como una inundación.
41Penetrará en La Perla de la Tierra. Caerán a millares, pero se librarán de sus manos edomitas, moabitas y la flor de los amonitas.
42Echará mano a diversos países y ni siquiera Egipto se librará.
43Se adueñará del oro y la plata y todos los tesoros de Egipto; libios y nubios formarán su séquito.
44Pero alarmado por noticias recibidas del este y del norte, marchará con toda furia a destruir y aniquilar muchedumbres.
45Plantará su pabellón entre el mar y La Perla de la Santa Montaña. Se aproxima a su fin y nadie lo defenderá.