Apocalipsis 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1Cuando abrió el séptimo sello, se hizo en el cielo un silencio de media hora.
2Vi a los siete ángeles que estaban delante de Dios: les entregaron siete trompetas.
3Otro ángel vino y se colocó junto al altar con un incensario de oro; le dieron incienso abundante para que lo añadiese a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro, delante del trono.
4De la mano del ángel subió el humo del incienso con las oraciones de los santos hasta la presencia de Dios.
5Después tomó el ángel el incensario, lo llenó con ascuas del altar y lo arrojó a la tierra. Hubo truenos y estampidos, relámpagos y un terremoto.
6Los siete ángeles con las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.
7El primero dio un toque de trompeta: hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fue arrojado a la tierra. Un tercio de la tierra se abrasó, un tercio de los árboles se abrasó y toda la hierba verde se abrasó.
8El segundo ángel dio un toque de trompeta: una montaña enorme se desplomó ardiendo en el mar. Un tercio del mar se volvió sangre,
9un tercio de los seres vivos marinos pereció, un terció de las naves naufragó.
10El tercer ángel dio un toque de trompeta: cayó del cielo una estrella gigantesca, ardiendo como una antorcha; cayó sobre un tercio de los ríos y sobre los manantiales de agua.
11La estrella se llama Ajenjo. Un tercio del agua se volvió ajenjo y muchos hombres que lo bebieron murieron, pues se había vuelto amarga.
12El cuarto ángel dio un toque de trompeta: se resintió el sol en un tercio, la luna en un tercio, las estrellas en un tercio, de modo que un tercio de todo se oscureció; faltó un tercio de la luz del día y lo mismo de la noche.
13Vi un águila volando por el cenit del cielo y oí que gritaba muy fuerte: ¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra por los tres toques restantes que van a dar los ángeles con sus trompetas!