Amós 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1Esto me mostró el Señor: Un cesto de higos maduros.
2Me preguntó: ¿Qué ves, Amós? Respondí: Un cesto de higos maduros. Me explicó: Maduro está mi pueblo, Israel, y ya no pasaré de largo.
3Aquel día oráculo del Señor gemirán las cantoras del palacio: ¡Cuántos cadáveres arrojados por todas partes! ¡Chsss!
4Escuchadlo los que exprimís a los pobres y elimináis a los miserables.
5Pensáis: ¿Cuándo pasará la luna nueva para vender trigo o el sábado para ofrecer grano y hasta el salvado de trigo; para encoger la medida y aumentar el precio,
6para comprar por dinero al desvalido y al pobre por un par de sandalias?
7¡Jura el Señor por la gloria de Jacob no olvidar jamás lo que han hecho!
8¿Y no va a temblar la tierra, no van a hacer luto sus habitantes? Se alzará toda como el Nilo, como el Nilo se agitará y se calmará.
9Aquel día oráculo del Señor haré ponerse el sol a mediodía y en pleno día oscureceré la tierra.
10Convertiré sus fiestas en duelo, vuestros cantos en elegías, vestiré de sayal toda cintura y dejaré calva toda cabeza; les daré un duelo como por el hijo único, el final será un día trágico.
11Mirad que llegan días oráculo del Señor en que enviaré hambre al país: no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra del Señor;
12irán errantes de levante a poniente, vagando de norte a sur, buscando la Palabra del Señor, y no la encontrarán.
13Aquel día desfallecerán de sed las bellas muchachas y los jóvenes.
14Los que juran: Por Asima de Samaría, por la vida de tu Dios, Dan, por la vida del Señor de Berseba, caerán para no levantarse.