2 Timoteo 1
Biblia del Peregrino (1993) ›1De Pablo, apóstol de Cristo Jesús, por voluntad de Dios, según la promesa de vida cumplida en Cristo Jesús,
2al querido hijo Timoteo: Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús Señor nuestro.
3Doy gracias al Dios de mis antepasados, a quien venero con conciencia limpia, siempre que te menciono en mis oraciones, noche y día.
4Al recordar las lágrimas que derramaste, me vienen ganas de verte para colmar mi gozo.
5Recuerdo tu fe sincera, la que alentaba primero en tu abuela Loide, después en tu madre Eunice y ahora estoy seguro de que alienta en ti.
6Por eso te recuerdo que avives el carisma de Dios que recibiste por la imposición de mis manos.
7Pues el Espíritu que Dios nos dio no es de cobardía, sino de fuerza, amor y templanza.
8No te avergüences de dar testimonio de Dios, ni de éste, su prisionero; antes con la fuerza de Dios comparte los sufrimientos por la Buena Noticia.
9Él nos salvó y llamó con una vocación santa, no por mérito de nuestras obras, sino por su designio y gracia, que se nos concede desde la eternidad en nombre de Cristo Jesús
10y que se manifiesta ahora por la aparición de nuestro salvador Cristo Jesús; quien ha destruido la muerte e iluminado la vida inmortal por medio de la Buena Noticia.
11De ella me han nombrado heraldo, apóstol y maestro.
12Por esa causa padezco estas cosas, pero no me siento fracasado, pues sé de quién me he fiado y estoy convencido de que puede custodiar mi depósito hasta el día aquel.
13Atente al compendio de la sana doctrina que me escuchaste, con la fe y el amor de Cristo Jesús.
14Y con la ayuda del Espíritu Santo, que habita en nosotros, custodia el depósito precioso.
15Estás enterado de que me han abandonado todos los de Asia, incluidos Figelo y Hermógenes.
16El Señor tenga piedad de la familia de Onesíforo, el cual muchas veces me alivió y no tuvo reparo en visitar a un preso.
17Estando en Roma me buscó hasta dar conmigo.
18El Señor le conceda alcanzar su misericordia en el día aquel. Los servicios que me prestó en Éfeso tú los conoces mejor.