2 Corintios 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1Quiero informaros, hermanos, de la gracia que Dios concedió a las Iglesias de Macedonia.
2En medio de una prueba grave desbordaban de alegría; en su extrema pobreza derrocharon generosidad.
3A la medida de sus fuerzas dieron, lo atestiguo, incluso por encima de ellas.
4Espontáneamente y con insistencia nos pedían el favor de participar en este servicio a los consagrados.
5Superando mis esperanzas, ofrecieron sus personas primero a Dios y después a nosotros, según la voluntad de Dios.
6Así que hemos pedido a Tito que, ya que comenzó, lleve a término entre vosotros esta generosa tarea.
7Y como tenéis abundancia de todo, de fe, elocuencia, conocimiento, fervor para todo, afecto a nosotros, tened también abundancia de esta generosidad.
8No lo digo como una orden, sino que, viendo el entusiasmo de otros, quiero comprobar si el amor de vosotros es genuino.
9Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, por vosotros se hizo pobre para enriqueceros con su pobreza.
10Os doy mi opinión en este asunto: puesto que el año pasado tomasteis la iniciativa del proyecto y de su ejecución,
11ahora os conviene llevarlo a término. Así al entusiasmo por proyectarlo responderá el realizarlo, según vuestras posibilidades.
12Pues donde hay entusiasmo, se acepta lo que sea, no se pide imposibles.
13No se trata de aliviar a otros pasando vosotros apuros, sino de lograr la igualdad.
14Que vuestra abundancia remedie por ahora su escasez, de modo que un día la abundancia de ellos remedie vuestra escasez. Así habrá igualdad.
15Como está escrito: A quien recogía mucho no le sobraba, a quien recogía poco no le faltaba.
16Doy gracias a Dios, que inspiró a Tito la misma solicitud por vosotros,
17y al aceptar mi ruego, de buena gana y con toda diligencia, se puso en camino hacia vosotros.
18Enviamos con él al hermano que se ha hecho famoso en todas las Iglesias como predicador de la Buena Noticia.
19Más aún, ha sido designado por las Iglesias como compañero nuestro de viaje en esta colecta que administramos a gloria del Señor y con nuestro mejor deseo.
20Queremos evitar cualquier crítica a nuestra gestión de tan cuantiosa suma.
21Procuramos agradar no sólo a Dios, sino también a los hombres.
22Enviamos con ellos otro hermano cuya diligencia hemos comprobado en muchas ocasiones, y mucho más ahora, por su confianza en vosotros.
23Ya se trate de Tito, compañero y colaborador nuestro a vuestro servicio, ya de nuestros hermanos, delegados de las Iglesias y gloria del Mesías,
24dadles pruebas de vuestro amor y acreditad ante ellos y ante las Iglesias el orgullo que siento por vosotros.