1 Tesalonicenses 4
Biblia del Peregrino (1993) ›1Por lo demás, hermanos, os pedimos y exhortamos en el Señor Jesús que el modo de proceder agradando a Dios, que aprendisteis de nosotros y ya practicáis, siga haciendo progresos.
2Conocéis las instrucciones que os dimos en nombre del Señor Jesús.
3Ésta es la voluntad de Dios: que seáis santos. Que os abstengáis de la fornicación;
4que cada uno sepa usar de su cuerpo con respeto sagrado,
5no por mera pasión, como los paganos que no conocen a Dios;
6que en este asunto nadie ofenda o perjudique a su hermano, porque el Señor castiga tales ofensas, como os lo tenemos dicho e inculcado.
7Dios no os ha llamado a la impureza, sino a la santidad.
8Por tanto, quien lo desprecia, no desprecia a un hombre, sino a Dios, que además os dio su Espíritu Santo.
9Acerca del amor fraterno no hace falta escribiros, pues vosotros habéis aprendido de Dios a amaros mutuamente,
10y lo practicáis con todos los hermanos de Macedonia entera. Con todo, os recomendamos que sigáis progresando.
11Esmeraos en mantener la calma, en atender a vuestros asuntos y trabajar con vuestras [propias manos, como os recomendamos.
12Así procederéis dignamente ante los extraños y no estaréis faltos de nada.
13Acerca de los difuntos quiero que no sigáis en la ignorancia, para que no os aflijáis como los demás que no tienen esperanza.
14Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, lo mismo Dios, por medio de Jesús, llevará a los difuntos a estar consigo.
15Esto os lo decimos apoyados en la Palabra del Señor: los que quedemos vivos hasta la venida del Señor no nos adelantaremos a los ya muertos;
16pues el Señor mismo, al sonar una orden, a la voz del arcángel y al toque de la trompeta divina, bajará del cielo; entonces resucitarán primero los cristianos muertos;
17después nosotros, los que quedemos vivos, seremos arrebatados con ellos en nubes por el aire, al encuentro del Señor; y así estaremos siempre con el Señor.
18Así pues, consolaos mutuamente con estas palabras.