1 Samuel 6
Biblia del Peregrino (1993) ›1El arca del Señor estuvo en país filisteo siete meses.
2Los filisteos llamaron a los sacerdotes y adivinos y les consultaron: ¿Qué hacemos con el arca del Señor? Indicadnos cómo la podemos enviar a su sitio.
3Respondieron: Si queréis devolver el arca del Dios de Israel, no la mandéis vacía, sino pagando una indemnización. Entonces si os sanáis, sabremos por qué su mano no nos dejaba en paz.
4Les preguntaron: ¿Qué indemnización tenemos que pagarles? Respondieron: Cinco tumores de oro y cinco ratas de oro, uno por cada príncipe filisteo, porque la misma plaga la habéis sufrido vosotros y ellos.
5Haced unas imágenes de los tumores y de las ratas que han asolado el país, y así reconoceréis la gloria del Dios de Israel. A ver si el peso de su mano se aparta de vosotros, de vuestro país y de vuestros dioses.
6No os pongáis tercos, como hicieron los egipcios y el faraón, y ese Dios los maltrató hasta que dejaron marchar a Israel.
7Ahora haced un carro nuevo, tomad dos vacas que estén criando y nunca hayan llevado el yugo y uncidlas al carro, dejando los terneros encerrados en el establo.
8Después tomad el arca del Señor y colocadla en el carro; poned en una cesta junto al arca los objetos de oro que le pagáis como indemnización, y soltad el carro.
9Observadlo bien: si tira hacia su territorio y sube a Bet-Semes, es que ese Dios nos ha causado esta terrible calamidad; en caso contrario, sabremos que no nos ha herido su mano, sino que ha sido un accidente.
10Así lo hicieron. Tomaron dos vacas que estaban criando y las ataron al carro, dejando los terneros encerrados en el establo;
11colocaron en el carro el arca del Señor y la cesta con las ratas de oro y las imágenes de los tumores.
12Las vacas tiraron derechas hacia el camino de Bet-Semes; caminaban mugiendo, siempre por el mismo camino, sin desviarse a derecha o izquierda. Los príncipes filisteos fueron detrás, hasta el término de Bet-Semes.
13La gente de este pueblo estaba segando el trigo en el valle; alzaron los ojos, y al ver el arca, se alegraron.
14El carro entró en el campo de Josué, el de Bet-Semes, y se paró allí. Al lado había una gran piedra. Entonces la gente hizo leña del carro y ofreció las vacas en holocausto al Señor.
15Los levitas habían descargado el arca del Señor y la cesta con los objetos de oro y los habían depositado sobre la piedra grande. Aquel día los de Bet-Semes ofrecieron holocaustos y sacrificios de comunión al Señor.
16Los cinco príncipes filisteos estuvieron observando, y el mismo día se volvieron a Ecrón.
17Lista de los tumores de oro que los filisteos pagaron como indemnización al Señor: uno por Asdod, uno por Gaza, uno por Ascalón, uno por Gat, uno por Ecrón.
18Las ratas de oro eran por las ciudades de la Pentápolis filistea, incluyendo plazas fortificadas y aldeas desguarnecidas. Y la piedra grande donde depositaron el arca del Señor se puede ver hoy en el campo de Josué, el de Bet-Semes.
19Los hijos de Jeconías, aunque vieron el arca, no hicieron fiesta con los demás, y el Señor castigó a setenta hombres. El pueblo hizo duelo, porque el Señor los había herido con gran castigo,
20y los de Bet-Semes decían: ¿Quién podrá resistir al Señor, a ese Dios santo? ¿Adónde podemos enviar el arca para deshacernos de ella?
21Y mandaron este recado a Quiriat Yearim: Los filisteos han devuelto el arca del Señor. Bajad a recogerla.