1 Corintios 11
Biblia del Peregrino (1993) ›1Imitadme a mí como yo imito al Mesías.
2Os alabo porque os acordáis siempre de mí y mantenéis mis enseñanzas como yo os las transmití.
3Pero quiero que comprendáis que el Mesías es cabeza de todo varón, el varón es cabeza de la mujer y Dios es cabeza del Mesías.
4El varón que reza o profetiza con la cabeza cubierta deshonra su cabeza;
5en cambio, la mujer que reza o profetiza con la cabeza descubierta deshonra su cabeza: es lo mismo que si la llevara rapada.
6Así que, si una mujer no se cubre, que se rape la cabeza; y si es vergonzoso cortarse el pelo al rape, pues que se cubra.
7El varón no tiene que cubrirse la cabeza, siendo imagen de la gloria de Dios; mientras que la mujer es gloria del varón.
8Pues no procede el varón de la mujer, sino la mujer del varón.
9Y no fue creado el varón para la mujer, sino la mujer para el varón.
10Por eso debe la mujer llevar en la cabeza la señal de la autoridad, en atención a los ángeles.
11Si bien, para el Señor, no hay mujer sin varón ni varón sin mujer.
12Pues si la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer y ambos proceden de Dios.
13Juzgad vosotros mismos: ¿es apropiado que una mujer rece a Dios con la cabeza descubierta?
14¿No os enseña la naturaleza que es una deshonra para el hombre llevar melena,
15mientras que es honra de la mujer llevarla? Pues la melena se le da a la mujer a manera de velo.
16Y si alguien quiere discutir, nosotros no tenemos esa costumbre ni tampoco las Iglesias de Dios.
17Al encomendaros estas cosas, hay algo que no alabo: que vuestras reuniones traen más perjuicio que beneficio.
18En primer lugar, he oído que cuando os reunís en asamblea, hay divisiones entre vosotros, y en parte lo creo;
19porque es inevitable que haya divisiones entre vosotros, para que se muestre quiénes de vosotros son auténticos.
20Y así resulta que, cuando os reunís, no coméis la cena del Señor.
21Pues unos se adelantan a consumir su propia cena, y mientras uno pasa hambre, otro se emborracha.
22¿No tenéis casas para comer y beber? ¿Menospreciáis la asamblea de Dios y avergonzáis a los que nada poseen? ¿Qué puedo deciros?, ¿voy a alabaros? En esto no os alabo.
23Pues yo recibí del Señor lo que os transmití: que el Señor, la noche que era entregado, tomó pan,
24dando gracias lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.
25Lo mismo, después de cenar, tomó la copa y dijo: Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre. Haced esto cada vez que la bebáis en memoria mía.
26En efecto, siempre que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor hasta que vuelva.
27Por tanto, quien coma el pan y beba la copa del Señor indignamente, es reo del cuerpo y la sangre del Señor.
28En consecuencia, que cada uno se examine antes de comer el pan y beber la copa.
29Quien come y bebe sin reconocer el cuerpo del Señor, se come y se bebe su condena.
30Ésta es la causa de que haya entre vosotros muchos enfermos y achacosos y que se mueran bastantes.
31Si nos examinamos nosotros, no seremos juzgados.
32Y si nos juzga el Señor, es que nos escarmienta para no condenarnos con el mundo.
33Así, pues, hermanos míos, cuando os reunáis para comer, esperaos unos a otros.
34Si uno tiene hambre, coma en su casa; así no os reuniréis para ser condenados. Los asuntos restantes los resolveré cuando vaya.