Salmos 92
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 92 (91) Cántico del justo Cap. 92 Himno didáctico que desarrolla la doctrina tradicional de los Sabios: suerte feliz de los justos y ruina de los malvados, ver Sal 37; 49, etc. Salmo. Cántico. Para el día de sábado. (2) Es bueno Sal 33:1-3 dar gracias a Yahvé, cantar en tu honor, Altísimo,
2(3) publicar tu amor por la mañana y tu fidelidad por las noches,
3(4) con el arpa de diez cuerdas y la lira, acompañadas del rasgueo de la cítara.
4(5) Pues con tus hechos, Yahvé, me alegras, ante las obras de tus manos grito:
5(6) «¡Qué grandes Sal 8; Sal 139:6 ; Sal 139:17-18 ; Sb 13:1 son tus obras, Yahvé, y qué hondos tus pensamientos!»
6(7) El hombre estúpido no entiende, el insensato no lo comprende.
7(8) Aunque Sal 37:35-36 broten como hierba los malvados o florezcan todos los malhechores, acabarán destruidos para siempre;
8(9) ¡pero tú eres eternamente excelso!
9(10) Mira Sal 68:2-3 [ Sal 68:1-2 ] cómo 92:10 Al comienzo del versículo añade el hebr.: «pues mira cómo tus enemigos, Yahvé», duplicado. perecen tus enemigos, se dispersan todos los malhechores.
10(11) Pero Sal 75:11 [ Sal 75:10 ]; Dt 33:17 ; Sal 23:5 ; Sal 54:9 [ Sal 54:7 ]; Sal 91:8 me dotas de la fuerza del búfalo, aceite nuevo derramas 92:11 «derramas», lit. «me mojas» sir., Targ.; «yo mojo» hebr. sobre mí;
11(12) veré la derrota del que me acecha 92:12 «el que me acecha» versiones; hebr. es defectuoso, y ha sido glosado además con las palabras «mis adversarios». , escucharé la caída de los malvados.
12(13) El justo Sal 1:3 florece como la palma, crece como un cedro del Líbano.
13(14) Plantados Sal 52:10 [ Sal 52:8 ] en la Casa de Yahvé, florecen en los atrios de nuestro Dios.
14(15) Todavía en la vejez producen fruto, siguen llenos de frescura y lozanía,
15(16) para anunciar lo recto que es Yahvé: «Roca mía, Dt 32:4 en quien no hay falsedad».