Salmos 84
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 84 (83) Canto Sal 8:1 de peregrinación Cap. 84 Canto de Sión, que celebra al huésped divino del Templo, fuente de felicidad y de gracia para los peregrinos, Sal 84:6-8 [ Sal 84:5-7 ], así como para los adictos al servicio del santuario, Sal 84:5 [ Sal 84:4 ], Sal 84:11 [ Sal 84:10 ]. Del maestro de coro. Según la... de Gat. De los hijos de Coré. Salmo. (2) ¡Qué amables son tus moradas, Yahvé Sebaot!
2(3) Mi ser Sal 42:2-3 [ Sal 42:1-2 ]; Sal 122:1 languidece anhelando los atrios de Yahvé; mi mente y mi cuerpo se alegran por el Dios vivo.
3(4) Hasta el gorrión ha encontrado una casa, para sí la golondrina un nido donde poner a sus crías: ¡Tus altares, Yahvé Sebaot, rey = Sal 5:3 [ Sal 5:2 ] mío y Dios mío!
4(5) Dichosos los que moran en tu casa y pueden alabarte siempre; Pausa.
5(6) dichoso el que saca de ti fuerzas cuando piensa en las subidas 84:6 «subidas» griego; «senderos» hebr. -Los peregrinos cantaban durante la marcha los salmos llamados «graduales» o «de las subidas» (a Jerusalén), Sal 120s. .
6(7) Al pasar por el valle del Bálsamo 84:7 (a) En 7 mss y las versiones, «valle de las lágrimas» (las dos palabras suenan idénticas), ver Jc 2:5 . El «Bálsamo» (o el «Llorón») parece ser aquí el loto, ver 2 S 5:23-24 . El «valle del Loto», al norte del valle de Hinón (Gehenna), era la última etapa de la peregrinación, en el cruce de los caminos procedentes del norte, del oeste y del sur, ver 2 S 5:17-25 . , lo van transformando en hontanar y las Ez 34:26 ; Jl 2:23 lluvias lo cubren de bendiciones 84:7 (b) Texto dudoso; griego: «el legislador dará bendiciones». Se puede corregir y leer: «el guía proclamará bendiciones». Conservamos el texto hebreo. La alusión a las primeras lluvias de otoño permitiría referir el salmo a la fiesta de las Tiendas, Ex 23:14+ . .
7(8) Caminan de altura en altura, y Dios se les muestra en Sión 84:8 «de altura en altura»; también se traduce: «de apoyo en apoyo», o (Targ.): «de muralla en muralla». -«les» conj.; «(Dios) de dioses» hebr. .
8(9) ¡Yahvé, Dios Sebaot, escucha mi plegaria, hazme caso, oh Dios de Jacob! Pausa.
9(10) Oh Dios, nuestro escudo, mira, fíjate en el rostro de tu ungido 84:10 Aquí, el «ungido» o «mesías» es probablemente el sumo sacerdote, jefe de la comunidad después del destierro. .
10(11) Vale más un día en tus atrios que mil en mis mansiones 84:11 «en mis mansiones» conj.; «he escogido» hebr. , pisar el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en la tienda del malvado.
11(12) Porque Yahvé es almena y escudo, él otorga gracia y gloria; Yahvé no niega la felicidad al que camina con rectitud.
12(13) ¡Oh Yahvé Sebaot, dichoso quien confía en ti!