Salmos 39
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO Sal 88 39 (38) Pequeñez del hombre ante Dios Cap. 39 Ver Sal 88. El salmista confiesa su tormento ante la felicidad de los malvados y la brevedad de la existencia, Sal 39:2-7 [ Sal 39:1-6 ]; confía en Dios e implora su clemencia. Del maestro de coro. De Yedutún. Salmo. De David. (2) Me decía: «Cuidaré mi conducta, sin faltar con mi lengua, pondré un freno a mi boca, mientras tenga al malvado ante mí».
2(3) Yo me callé, tranquilo y en silencio, mas mi Sal 37:1+ dolor aumentó al ver su dicha 39:3 Lit. «a causa de su dicha» conj.; «sin bien y» hebr. (verso mal cortado). .
3(4) Mi mente se fue acalorando, mis pensamientos ardían como fuego, y por fin solté la lengua:
4(5) «Hazme saber, Yahvé, mi fin, dónde llega la medida de mis días, para Sal 89:48 [ Sal 89:47 ] que sepa lo frágil que soy.
5(6) De unos Jb 7:6 ; Jb 7:16 ; Jb 14:1 ; Jb 14:5 ; Sal 73:20 ; Sal 90:9-10 ; Sal 62:10 [ Sal 62:9 ]; Sal 94:11 ; Is 40:7 palmos hiciste mis días, mi existencia nada es para ti, sólo un soplo el hombre que se yergue,
6(7) mera Qo 2:21s ; Qo 6:2 sombra el humano que pasa, sólo un soplo las riquezas 39:7 «las riquezas» conj.; «se agitan» hebr. que amontona, sin saber quién las recogerá».
7(8) Ahora, Señor, ¿qué puedo aguardar? Mi esperanza está puesta en ti.
8(9) De todas mis rebeldías líbrame, no me hagas la irrisión del insensato.
9(10) Pero me callo, ya no abro la boca, pues tú eres quien lo ha hecho.
10(11) Deja ya de darme golpes, tu mano hostil me destroza.
11(12) Castigando los yerros corriges al hombre, igual que polilla desgastas sus anhelos. El ser humano no es más que un soplo. Pausa.
12(13) Escucha mi súplica, Yahvé, presta atención a mis gritos, no te Ex 12:48+ ; Lv 25:23 ; Sal 119:19 ; 1 Cro 29:15 hagas sordo a mi llanto. Pues soy un forastero junto a ti, un huésped como todos mis padres.
13(14) ¡Retira Jb 7:19 ; Jb 14:6 tu mirada, dame respiro 39:14 Lit. «tenga yo cara alegre», ver Jb 9:27 ; Jb 10:20 . antes de que me vaya y ya no exista!