Salmos 131
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 131 (130) Con espíritu de infancia Cap. 131 El alma en paz se abandona a Dios, sin inquietud ni ambición. La misma confianza filial se pide ( Sal 131:3 ) a todo el pueblo de Dios. Canción de las subidas. De David. Mi corazón, Mi 6:8 Yahvé, no es engreído, ni son mis ojos altaneros. No doy Sal 139:6 vía libre a la grandeza, ni a prodigios que me superan.
2No, me Is 30:15 ; Mt 18:3p ; Os 11:4 ; Is 66:12-13 mantengo en paz y silencio, como niño en el regazo materno. ¡Mi deseo no supera al de un niño!
3¡Espera, Israel, en Yahvé desde ahora y por siempre!