Salmos 123
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 123 (122) Oración de los afligidos Cap. 123 Este salmo data sin duda de los tiempos siguientes a la vuelta del destierro o de la época de Nehemías, cuando la comunidad renaciente se hallaba expuesta al desprecio y a los ataques de los paganos, ver Ne 2:19 ; Ne 3:36 [ Ne 4:4 ]. Canción de las subidas. A ti levanto mis ojos, tú que habitas en el cielo.
2Lo mismo que los ojos de los siervos miran a la mano de sus amos, lo mismo que los ojos de la sierva miran a la mano de su señora, nuestros Sal 25:15 ; Sal 69:4 [ Sal 69:3 ]; Sal 119:82 ; Sal 141:8 ojos miran a Yahvé, nuestro Dios, esperando que se apiade de nosotros.
3¡Piedad, Yahvé, ten piedad, que estamos Ne 3:36 [ Ne 4:4 ]; Sal 44:14s [ Sal 44:13 ] hartos de desprecio!
4Estamos por demás saturados del sarcasmo Jb 12:5 ; Za 1:15 de los satisfechos. (¡Los soberbios merecen el desprecio 123:4 Adición del período macabeo, quizá bajo la persecución de Antíoco Epífanes. El texto es oscuro. Qeré: «el desprecio es para los soberbios griegos»; pero en el texto consonántico y en las versiones, la palabra «griego» ha quedado unida a la palabra precedente (dando una forma posible de la palabra «soberbios») para camuflar la alusión xenófoba. !)