Mateo 24
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›12.DISCURSO ESCATOLÓGICO Cap. 24 El discurso escatológico de Mt combina el anuncio de la ruina de Jerusalén con el fin de la era presente. Para ello el discurso de Mc, que se limitaba al primero de estos acontecimientos, se completa de tres maneras: 1°, adición de los vv. Mt 24:26-28 , Mt 24:37-41 , tomados de un discurso sobre el Día del Hijo del hombre, que Lc utiliza por su parte, Lc 17:22-27 ; 2°, retoques que introducen los temas de la «Parusía», vv. Mt 24:3 , Mt 24:27 , Mt 24:37 , Mt 24:39 (que no aparecen en ningún otro lugar de los Evangelios, ver Mt 24:3+ ; 1 Co 15:23+ ), del «Fin de esta era», v. Mt 24:3 ; ver Mt 13:39-40 , Mt 13:49 , y del «signo del Hijo del hombre» que llega a todas las razas de la tierra, Mt 24:30 ; 3° adición, al fin del discurso, de varias parábolas sobre la vigilancia, 24:42 - 25:30, que preparan el retorno de Jesús y el gran Juicio escatológico, Mt 25:31-46 . La ruina de Jerusalén ¿señala el final de una era y, en consecuencia, la inauguración de una nueva etapa de la historia? Introducción. | Mc 13:1-4 ; | Lc 21:5-7 Cuando salió Jesús del Templo, caminaba y se le acercaron sus discípulos para mostrarle las construcciones del Templo.
2Pero él les respondió: «¿Veis todo esto? Yo os aseguro: no quedará aquí piedra Jr 7:14 ; Jr 9:11 [ Jr 9:12 ] sobre piedra que no sea derruida.»
3Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida 24:3 (a) La palabra griega (Parusía), que significa «Presencia», designaba en el mundo grecorromano la visita oficial y solemne de un príncipe a algún lugar. Los cristianos la adoptaron como término técnico para significar la venida gloriosa de Cristo, ver 1 Co 15:23+ . y Mt 13:39 del fin del mundo 24:3 (b) Lit.: «del fin de la edad». Edad o edades del mundo se dice en griego aiôn : eón, época, era. La idea que subyace es que, según el pensamiento apocalíptico, la historia de la salvación se dividía en una serie de períodos o «eones»; por ejemplo, desde la creación (Adán) hasta Abrahán, de Abrahán a Moisés, de Moisés a David, de David hasta el destierro, desde el destierro hasta el Mesías, ver Mt 1:1-14 . La serie de edades del mundo no estaba fijada con rigor. La innovación de los cristianos consistía en considerar dos venidas del Mesías, una en humillación, otra en gloria, cuando el Reino de Dios alcance su plenitud. La primera venida ya se ha cumplido e inaugura la época de Iglesia. La segunda está aún por venir, es la parusía propiamente dicha. La idea de una segunda venida de Cristo está presente en el NT, por ejemplo Jn 14:3 , pero no se encuentra expresamente explicitada antes de San Justino Mártir ( deútera parusía ). .»
4El comienzo | Mc 13:5-13 ; | Lc 21:8-19 de los dolores. Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie.
5Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo 24:5 Antes del 70, varios aventureros se hicieron pasar por el Mesías. ”, y engañarán a muchos.
6Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario Dn 2:28 que suceda, pero no es todavía el fin.
7Pues 2 Cro 15:6-7 se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre 24:7 (a) Adic.: «pestes», ver Lc 21:11 . y terremotos 24:7 (b) Ver Is 8:21 ; Is 13:13 ; Is 19:2 ; Jr 21:9 ; Jr 34:17 ; Ez 5:12 ; Am 4:6-11 ; Am 8:8 ; 2 Cro 15:6 . . Jn 16:21 ; Rm 8:22 ; 1 Ts 5:3 ; Ap 12:2
8Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento 24:8 Ver Is 13:8 ; Is 26:17 ; Is 66:7 ; Jr 6:24 ; Jr 13:21 ; Os 13:13 ; Mi 4:9-10 . La imagen fue aplicada por el Judaísmo al período de gran angustia que debía preceder a la venida del Reino mesiánico. .
9«Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y = Mt 10:22 seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre.
10Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y Mt 10:21 , Mt 10:35 odiarán mutuamente.
11Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos.
12Y al 2 Ts 2:3 ; Lc 18:8 crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de muchos se enfriará. = Mt 10:22
13Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará 24:13 Los vv. Mt 24:9-13 recogen los temas de Mt 10:17-22 (que ofrece un paralelo más cercano de Mc 13:9-13 ; Lc 21:12-19 ), pero introduciendo algunos elementos particulares que parecen reflejar el clima de la persecución de los cristianos en Roma bajo Nerón después del incendio del 64 («odiados de todas las naciones por causa de mi nombre») y de las traiciones y odios mutuos entre las mismas víctimas («la caridad de la mayoría se enfriará»); ver Tácito, Annales XV 44 . .
14«Se proclamará Mt 26:13 esta Buena Nueva del Reino en el mundo entero 24:14 (a) El «mundo habitado» (oikumenê), es decir el mundo grecorromano. Es preciso que, antes del castigo de Israel, todos los judíos del Imperio hayan oído la Buena Nueva, ver Hch 1:8+ ; Rm 10:18 . El Evangelio llegó efectivamente a todas las partes vitales del Imperio romano antes de la destrucción del Templo, el año 70, ver 1 Ts 1:8 ; Rm 1:5 ; Rm 1:8 ; Col 1:6 , Col 1:23 . , para dar testimonio a todas las Rm 10:18 naciones. Y entonces vendrá el fin 24:14 (b) Es decir, el fin de la era presente y la llegada del Reino de Dios en su plenitud, cuya señal anticipada es la caída de Jerusalén. .
15La gran | Mc 13:14-23 ; | Lc 21:20-24 ; 1 M 1:54 ; Jr 13:27 ; Jr 16:18 ; Jr 32:34 ; Dn 9:27 ; Dn 11:31 ; Dn 12:11 ; 2 Ts 2:3-4 tribulación de Jerusalén. «Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo 24:15 Al parecer, Daniel designaba con ello un altar pagano que Antíoco Epífanes erigió en el Templo de Jerusalén (el 168: ver 1 M 1:54 ). La aplicación evangélica se realizó cuando la Ciudad Santa y su Templo fueron sitiados y luego ocupados por los ejércitos paganos de Roma, ver Lc 21:20 . (el que lea, que comprenda),
16entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes;
17el Mt 11:24 que esté en el terrado, no baje a recoger las cosas Lc 17:31 de su casa;
18y el que esté en el campo, no regrese en busca de su manto.
19¡Ay de las que estén encinta o Jr 16:2 criando en aquellos días!
20Orad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en día de sábado.
21Porque habrá entonces una Dn 12:1 ; Ap 7:14 gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla 24:21 Ver Ex 10:14 ; Ex 11:6 ; Jr 30:7 ; Ba 2:2 ; Jl 2:2 ; Dn 12:1 ; 1 M 9:27 ; Ap 16:18 . .
22Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos 24:22 Los que, entre los judíos, son llamados a entrar en el Reino de Dios: el «pequeño Resto», ver Is 4:3+ ; Rm 11:5-7 . se abreviarán aquellos días.
23«Entonces, si alguno os dice: “Mirad, el Cristo está aquí Dt 13:2-6 [ Dt 13:1-5 ]; 2 Ts 2:3-4 ; 2 Ts 2:9 ; Ap 13 o allí”, no lo creáis.
24Porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, que harán grandes signos y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos.
25¡Mirad que os lo he predicho!
26La venida | Lc 17:23-24 del Hijo del hombre será manifiesta. «Así que si os dicen: “Está en el desierto”, no salgáis; “Está en los aposentos”, no lo Jn 7:27 ; Ap 19:11-12 creáis.
27Porque como el relámpago sale por oriente y brilla hasta occidente, así será | Lc 17:37 ; Is 34:15 ; Jb 39:30 ; Mt 25:32 la venida del Hijo del hombre 24:27 La venida del Mesías será manifiesta como el relámpago. Para una descripción de ello, ver Ap 19:11-21 . El relámpago es un acompañamiento clásico de los juicios divinos, ver Is 29:6 ; Is 30:30 ; Za 9:14 ; Sal 97:4 ; etc. .
28Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres 24:28 Tal vez un proverbio con la misma idea de manifestación patente: un cadáver, aun escondido en el desierto, queda inmediatamente denunciado por la presencia de los buitres. .
29Resonancia | Mc 13:24-27 ; | Lc 21:25-27 ; Is 13:9-10 ; Is 34:4 ; Am 8:9+ cósmica de la venida. «Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos serán sacudidas 24:29 Ver Jr 4:23-26 ; Ez 32:7 ; Am 8:9 ; Mi 1:3-4 ; Jl 2:10 ; Jl 3:4 [ Jl 2:31 ]; Jl 4:15 [ Jl 3:15 ] y sobre todo Is 13:9-10 ; Is 34:4 , cuyas expresiones recoge nuestro texto. Las «fuerzas de los cielos» son los astros y las fuerzas celestes en general. .
30Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre 24:30 (a) Los Padres ven en esta señal la Cruz de Cristo. Podría tratarse del mismo Cristo. ; y entonces Za 12:10-12 ; Ap 1:7 se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del Mt 8:20+ ; Mt 26:64 ; Dn 7:13-14 hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria 24:30 (b) Daniel anunciaba así el establecimiento del Reino mesiánico por un Hijo de hombre que vendría en las nubes. -La nube es el marco ordinario de las teofanías, en el AT: Ex 13:22+ ; Ex 19:16+ ; Ex 34:5+ ; Lv 16:2 ; 1 R 8:10-11 ; Sal 18:12 [ Sal 18:11 ]; Sal 97:2 ; Sal 104:3 ; Is 19:1 ; Jr 4:13 ; Ez 1:4 ; Ez 10:3 ; 2 M 2:8 , lo mismo que en el NT: Mt 17:5 ; Hch 1:9 ; Hch 1:11 ; 1 Ts 4:17 ; Ap 1:7 ; Ap 14:14 . .
31Él enviará a sus ángeles con sonora trompeta 24:31 (a) Adic.: «y voz». , y 1 Ts 4:16 ; Dt 30:3s reunirán de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo de los cielos hasta el otro 24:31 (b) Fórmula combinada basándose en Za 2:10 [ Za 2:6 ] y Dt 30:4 , textos en que se trata de reunir a los dispersos de Israel, ver Ez 37:9 y Ne 1:9 . Véase también Is 27:13 . Los «elegidos» son, pues, aquí como en los vv. Mt 24:22 y Mt 24:34 , aquellos judíos a quienes Dios salvará del desastre de su pueblo para admitirlos en su Reino, con los gentiles, v 30. .
32Parábola | Mc 13:28-32 ; | Lc 21:29-33 de la higuera. «De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.
33Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que Él 24:33 El Hijo del hombre, que viene a instaurar su Reino. está cerca, a las Mt 5:18 ; Mt 10:33 ; Mt 16:28 puertas.
34Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto Is 51:6 suceda 24:34 Esta afirmación se refiere a la ruina de Jerusalén y al fin de la era presente. .
35El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
36Estar | Lc 17:26-27 , Lc 17:34-35 ; Hch 1:7 ; Za 14:7 alerta para no ser sorprendidos. «Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo 24:36 Om. (Vulg. ): «ni el Hijo», sin duda por escrúpulo teológico. Cristo, en cuanto hombre, recibió del Padre el conocimiento de todo lo que interesaba a su misión, pero pudo ignorar algunos puntos del plan divino tal como aquí lo afirma formalmente . , sino sólo el Padre.
37«Como en Gn 6:11-13 los días de Noé, así será la venida del Hijo del Is 54:9 hombre.
38Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día Gn 7:11-23 en que entró Noé en el arca,
39y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y Ap 12:15 los arrastró a todos, así será también la venida 1 Ts 5:3 del Hijo del hombre.
40Entonces, estarán dos en el campo: uno es tomado, el otro dejado;
41dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada.
42«Velad, pues, Mt 25:13 porque no sabéis qué día 24:42 Vulg.: «a qué hora». -Velar, que propiamente significa abstenerse del sueño, es la actitud que Jesús recomienda a los que esperan su venida, Mt 25:13 ; Mc 13:33-37 ; Lc 12:35-40 ; Lc 21:34-36 . La vigilancia, en este estado de alerta, supone una esperanza firme y exige una presencia de espíritu sin decaimiento que recibe el nombre de «sobriedad», 1 Ts 5:6-8 ; 1 P 5:8 ; ver 1 P 1:13 ; 1 P 4:7 . vendrá vuestro 1 Ts 5+; | Lc 12:39-40 Señor.
43Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y 1 Ts 5:2-6 no permitiría que le horadasen su casa.
44Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.
45Parábola | Lc 12:42-46 del mayordomo 24:45 Al discurso que anuncia la ruina de Jerusalén y el advenimiento último del Cristo al fin del mundo, Mt añade tres parábolas que se refieren a las postrimerías de los individuos. La primera presenta a un siervo de Cristo, encargado de una función en la Iglesia, como fueron los apóstoles, y juzgado sobre el modo como ha cumplido su misión. . «¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el Gn 34:9s ; Sal 105:21 ; Sal 104:27 señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo?
46Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así.
47Yo Mt 19:28 ; Mt 25:21 os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda.
48Pero si el mal siervo aquel se dice en su corazón: “Mi señor tarda”,
49y se pone a golpear a sus compañeros Mt 18:28 y come y bebe con los borrachos,
50vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe,
51le separará 24:51 Lit.: «le cortará», término oscuro que sin duda se ha de tomar en sentido metafórico: «le separará de sí» por una especie de excomunión, ver Mt 18:17 . y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y Mt 8:12+ el rechinar de dientes.