Levítico 10
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Reglas complementarias Cap. 10 La finalidad de las anécdotas que siguen es introducir algunas reglas rituales. : A. Gravedad Nm 16:1—17:5 [ Nm 16:1-40 ] de las irregularidades. Nadab y Abihú. Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, les pusieron fuego, les echaron incienso y ofrecieron ante Yahvé un fuego profano, que Nm 16:35 ; 2 R 1:10s él no les había mandado 10:1 Quizá porque Nadab y Abihú no eran sacerdotes, o porque el fuego es presentado fuera del tiempo prescrito. .
2Entonces salió de la presencia de Yahvé un fuego que los devoró, y murieron delante de Yahvé.
3Moisés dijo entonces a Aarón: «Esto es lo que Yahvé había declarado cuando dijo: En los que se me acercan mostraré mi santidad, y ante la faz de todo el pueblo manifestaré mi gloria 10:3 Este dístico no se encuentra en ningún otro lugar de la Biblia. «Los que se acercan» a Yahvé (los sacerdotes) participan de su «santidad», ver Lv 19:2 ; su «gloria», ver Ex 24:16+ , se manifiesta (con el fuego del castigo) a todo el pueblo. .» Aarón se calló.
4B. Levantamiento de los cadáveres. Moisés llamó a Misael y a Elisafán, hijos de Uziel, tío paterno de Aarón, y les dijo: «Acercaos, retirad a vuestros hermanos de delante del santuario y llevadlos fuera del campamento.»
5Se acercaron y los llevaron envueltos en sus propias túnicas fuera del campamento, como Moisés había mandado.
6C. Normas de duelo para los sacerdotes. Moisés dijo a Aarón y a sus hijos, Eleazar e Itamar: «No llevéis la cabeza desgreñada, ni rasguéis vuestras vestiduras 10:6 Ritos de duelo. -El sacerdote debe permanecer separado del mundo profano; está por tanto sometido a reglas particulares, ver también cap. 21. ; así no moriréis, ni la ira de Yahvé se encenderá contra toda la comunidad; vuestros hermanos, toda la casa de Israel, llorarán a los abrasados por el fuego de Yahvé.
7No os apartéis de la entrada de la Tienda del Encuentro, no sea que muráis, pues tenéis sobre vosotros la unción de Yahvé.» Ellos obedecieron a la palabra de Moisés.
8D. Prohibición de bebidas alcohólicas. Yahvé habló a Aarón en estos términos:
9«Cuando hayáis de entrar en la Tienda del Ez 44:21 Encuentro, no bebáis vino ni bebida que pueda embriagar, ni tú ni tus hijos, no sea que muráis. Decreto perpetuo es éste para vuestros descendientes.
10Así podréis distinguir entre lo sagrado y lo profano, entre lo impuro y lo puro,
11y enseñar a los israelitas todos los preceptos que Yahvé les ha dado por medio de Moisés.»
12E. La porción de los sacerdotes en las ofrendas. Moisés dijo a Aarón y a los hijos que le quedaban, Eleazar e Itamar: «Tomad la oblación, lo sobrante de los manjares que se abrasan en honor de Yahvé y comedla sin levadura, junto al altar, pues es cosa sacratísima.
13La comeréis en lugar Lv 6:9-10 [ Lv 6:16-17 ] sagrado, porque es tu porción y la porción de tus hijos, de los manjares que se abrasan en honor de Yahvé: es la orden que he recibido.
14«El pecho de la ofrenda sometida al rito de Lv 7:34 balanceo y la pierna reservada las comeréis en lugar puro, tú, tus hijos y tus hijas, porque se os han dado, como porción tuya y de tus hijos, de los sacrificios de comunión de los israelitas.
15Ellos entregarán la pierna reservada y el pecho de balanceo, además de las grasas que han de ser abrasadas con el rito de balanceo delante de Yahvé; serán porción perpetua para ti y para tus hijos, según ha mandado Yahvé.»
16F. Norma particular acerca del sacrificio por el pecado 10:16 Esta anécdota no tiene en cuenta las reglas promulgadas en Lv 4:13s y Lv 6:17-23 [ Lv 6:24-30 ]; la excusa presentada por Aarón y el asentimiento dado por Moisés son poco comprensibles. Este párrafo y los demás del mismo cap. son elementos independientes, artificialmente reunidos. . Moisés Lv 9:15 indagó acerca del macho cabrío del sacrificio por el pecado; y resultó que había sido ya quemado. Irritado contra Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
17¿Por qué no habéis Lv 6:19 [ Lv 6:26 ] comido en lugar sagrado la víctima del sacrificio por el pecado? Era cosa sacratísima que se os daba a vosotros para borrar la falta de la comunidad, haciendo expiación por ellos ante Yahvé.
18Teníais que haberla comido en lugar sagrado, según os había ordenado, porque su sangre no había sido introducida en el santuario.»
19Respondió Aarón a Moisés: «Mira, ellos han presentado hoy su sacrificio por el pecado y su holocausto delante de Yahvé, y me ha sucedido esto; si yo hubiera comido hoy la víctima por el pecado, ¿acaso habría sido esto grato a Yahvé?»
20Cuando Moisés oyó esto, le pareció bien.