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Jueces 9

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1D.EL REINADO DE ABIMÉLEC Cap. 9 Esta historia se ha conservado aquí porque Abimélec era el hijo de Gedeón-Yerubaal; en realidad no es la historia de un juez, ni siquiera la historia de Israel: Abimélec es hijo de una siquenita, lo eligen rey los cananeos de Siquén, se rodea de aventureros y sus únicas hazañas son la matanza de sus hermanos, su lucha contra los amotinados de Siquén y el asalto lanzado contra la ciudad israelita de Tebés, donde es muerto ignominiosamente. El relato es ciertamente histórico y nos da luz sobre las condiciones de la época: Israel y Canaán viven como buenos vecinos y el régimen político que representa este reinado mantiene la situación que las cartas de Amarna nos dan a conocer para esta región en el s. XIV a. C. El fracaso de Abimélec servía a la intención del deuteronomista: sólo puede haber en Israel un rey elegido por Yahvé. Abimélec, rey. Abimélec, hijo de Yerubaal, marchó a Siquén, donde los hermanos de su madre, y les dijo a ellos y a todo el clan de la familia de su madre:

2«Decid esto, por favor, a oídos de todos los señores de Siquén: ¿Qué es mejor para vosotros, que os estén mandando setenta hombres, todos los hijos de Yerubaal, o que os mande uno solo? Recordad además que yo soy de vuestros huesos y de vuestra carne.»

3Los hermanos de su madre hablaron de él en los mismos términos a todos los señores de Siquén, y su corazón se inclinó hacia Abimélec, porque se decían: «Es nuestro hermano.»

4Le dieron setenta siclos Jc 8:33+ de plata del templo de Baal Berit, con los que Abimélec contrató a hombres miserables y vagabundos, que se fueron con él.

5Fue entonces a casa de su padre, 2 R 10:1-17 ; 2 R 11:1-3 en Ofrá, y mató a sus hermanos, los hijos de Yerubaal, setenta hombres, sobre una misma piedra. Sólo escapó Jotán, el hijo menor de Yerubaal, porque se escondió.

6Luego se reunieron todos los señores de Siquén y todo Bet Miló, y fueron y proclamaron rey a Abimélec junto al Jos 24:26+ Terebinto de la estela que hay en Siquén 9:6 Bet Miló, probablemente es idéntico al Migdal Siquén de Jc 9:46 y Jc 9:49 . -«de la estela» hammassebah conj.; «erigida» mussab hebr. .

7Apólogo de Jotán 9:7 Este apólogo es, en la Biblia, el primer ejemplo de fábula que pone en escena plantas o animales, ver 2 R 9; Ez 17:3-10 y varias veces en Proverbios. Pero este género literario es universal (Mesopotamia, Egipto, Grecia, etc.). Esta fábula pudo tener una existencia independiente antes de que se la utilizara para ilustrar la historia de Yerubaal y Abimélec. . Se lo anunciaron a Jotán, quien se colocó en la Jos 8:33+ cumbre del monte Garizín, alzó la voz y clamó: «Escuchadme, señores de Siquén, y que Dios os escuche.

8Los 2 R 14:9 árboles se propusieron ungir a uno como su rey. Dijeron al olivo: Sé tú nuestro rey.

9Les respondió Lv 2; Sal 104:15 ; 1 S 10:1 ; 1 S 16:13 el olivo: ¿Voy a renunciar a mi aceite con el que son honrados los dioses y los hombres, para ir a mecerme por encima de los árboles?

10Los árboles dijeron a la higuera: Ven tú, reina sobre nosotros.

11Les respondió la higuera: ¿Voy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a mecerme por encima de los árboles?

12Los árboles dijeron a la vid: Ven tú, reina sobre nosotros.

13Les respondió la vid: ¿Voy a renunciar a mi mosto, que alegra a los Sal 104:15 ; Si 31:27-28 ; Pr 31:6 ; Qo 9:7 dioses y a los hombres, para ir a mecerme por encima de los árboles?

14Todos los árboles dijeron a la zarza: Ven tú, reina sobre nosotros.

15La zarza respondió a los árboles: Si con sinceridad venís a ungirme a mí para reinar sobre vosotros, llegad y cobijaos a mi sombra. Y si no es así, brote fuego de la zarza y devore los cedros del Líbano.

169:16 (a) Los vv. Jc 9:16-20 hacen la aplicación de la fábula, que concluía con una llamada a la «sinceridad», a la situación creada por la realeza de Abimélec. «Ahora pues, ¿habéis obrado con sinceridad y lealtad al elegir rey a Abimélec? ¿Os habéis portado bien con Yerubaal y su casa y le habéis tratado según el mérito de sus manos 9:16 (b) La frase, interrumpida por un inciso, prosigue en Jc 9:19 . ?

17Mi padre combatió por vosotros, arriesgó su vida, os libró de la mano de Madián;

18y vosotros os habéis alzado hoy contra la casa de mi padre, habéis matado a sus hijos, setenta hombres sobre una misma piedra, y habéis puesto por rey a Abimélec, el hijo de su esclava, sobre los señores de Siquén, por ser él vuestro hermano.

19Si, pues, habéis obrado con sinceridad y lealtad con Yerubaal y con su casa en el día de hoy, que Abimélec sea vuestra alegría y vosotros la suya.

20De lo contrario, Jc 9:49 que salga fuego de Abimélec y devore a los señores de Siquén y de Bet Miló; y que salga fuego de los señores de Siquén y Bet Miló y devore a Abimélec.»

21Y Jotán huyó, se puso a salvo y fue a Beer, donde se estableció, lejos del alcance de su hermano Abimélec.

22Revolución de los siquenitas contra Abimélec. Abimélec gobernó tres años en Israel 9:22 Nota redaccional. Abimélec no reinó sobre «Israel». .

23Pero Dios 1 S 16:14+ ; 1 R 22:23 envió un espíritu de discordia entre Abimélec y los señores de Siquén; y los señores de Siquén traicionaron a Abimélec,

24para que el crimen cometido contra los setenta hijos de Yerubaal fuera vengado 9:24 «para que (el crimen)... fuera vengado» conj.; lit.«para hacer que recayera (el crimen sobre...)» griego; «para que cayera» hebr. y su sangre cayera sobre su hermano Abimélec, que los había asesinado, y sobre los señores de Siquén, que le habían ayudado a asesinar a sus hermanos.

25Los señores de Siquén prepararon contra él emboscadas en las cimas de los montes y saqueaban a todo el que pasaba cerca por el camino. Y se dio aviso a Abimélec.

26Gaal, hijo de Obed 9:26 «hijo de Obed» Vulg.; «hijo de un esclavo» (`ebed) hebr.; asimismo en los vv. siguientes. Es un cananeo, aliado de los siquenitas, o quizá él mismo siquenita, Jc 9:28 . Subleva a la gente de Siquén contra Abimélec, que no reside en la ciudad, donde tiene a Zebul como representante suyo. , acompañado de sus hermanos, vino a pasar por Siquén y se ganó la confianza de los señores de Siquén.

27Salieron éstos al campo a vendimiar sus viñas, pisaron las uvas, hicieron fiesta y entraron en el templo de su dios. Comieron y bebieron 9:27 Fiesta religiosa al término de la cosecha. y maldijeron a Abimélec.

28Entonces Gaal, hijo de Obed, exclamó: «¿Quién es Abimélec y qué es Siquén para que le sirvamos? ¿Por qué el hijo de Yerubaal, y Zebul, su lugarteniente, Gn 34 no han de servir 9:28 «Por qué... no han de servir» conj.; «servid» hebr. a la gente de Jamor, padre de Siquén? ¿Por qué hemos de servirles nosotros?

29¡Quién pusiera este pueblo en mis manos! Yo echaría a Abimélec y le diría 9:29 «y le diría» griego; «y dijo a Abimélec» hebr. : Refuerza tu ejército y sal a la lucha.»

30Zebul, gobernador de la ciudad, se enteró de la propuesta de Gaal, hijo de Obed, y montó en cólera.

31Envió secretamente mensajeros donde Abimélec, para decirle: «Mira que Gaal, hijo de Obed, con sus hermanos, ha llegado a Siquén y están soliviantando a la ciudad contra ti 9:31 «están soliviantando» me`îrîm conj.; «sitian» sarîm hebr. .

32Por tanto, levántate de noche, tú y la gente que tienes contigo, y tiende una emboscada en el campo;

33por la mañana temprano, en cuanto salga el sol, te levantas y te lanzas contra la ciudad. Cuando Gaal salga a tu encuentro con su gente, harás con él lo que te venga a mano.»

34Abimélec se levantó de noche con todas las tropas de que disponía y tendieron una emboscada frente a Siquén, repartidos en cuatro grupos.

35Cuando Gaal, hijo de Obed, salió y se detuvo a la entrada de la puerta de la ciudad, Abimélec y la tropa que le acompañaba salieron de su emboscada.

36Gaal vio la tropa y dijo a Zebul: «Mira la gente que baja de las cumbres de los montes.» Zebul respondió: «Es la sombra de los montes lo que ves y te parecen hombres.»

37Gaal volvió a decir: «Mirad la gente que baja del lado del Ombligo de la Tierra, y otra partida llega por el camino de la Encina de los Adivinos 9:37 El «Ombligo de la Tierra», quizá el monte sagrado de Garizín; parece que Ez 38:12 aplica la misma denominación a Jerusalén. La «Encina de los Adivinos» se ha de identificar con la «Encina de Moré» (es decir «encina del instructor», o del «adivino»), Gn 12:6 ; Dt 11:30 . .»

38Zebul le dijo entonces: «¿Qué has hecho de tu boca tú que decías: ¿Quién es Abimélec para que le sirvamos? ¿No es ésa la gente que despreciaste? Sal, pues, ahora y pelea contra ellos.»

39Gaal salió al frente de los señores de Siquén y presentó batalla a Abimélec.

40Abimélec persiguió a Gaal, pero éste se le escapó; y muchos cayeron muertos antes de llegar a la puerta.

41Abimélec habitó en Arumá; y Zebul expulsó a Gaal y a sus hermanos y no les dejó habitar en Siquén.

42Destrucción de Siquén y toma de Migdal Siquén 9:42 Es posible que Migdal Siquén (la «Torre de Siquén») fuera una localidad distinta de Siquén. O bien se dan aquí dos tradiciones yuxtapuestas, Jc 9:41-45 , Jc 9:46-49 , referentes a la destrucción de la ciudad; o bien Jc 9:45 es una anticipación, y Jc 9:46-49 tratan de un detalle del sitio. Migdal Siquén y el templo de El Berit serían el templo fortificado descubierto por las excavaciones. . Al día siguiente el pueblo salió al campo. Se dio aviso de ello a Abimélec,

43que tomó su tropa, la repartió en tres cuerpos y tendió una emboscada en el campo. Cuando vio que la gente salía de la ciudad, cayó sobre ellos y los derrotó.

44Abimélec, con el cuerpo que estaba con él, atacó y tomó posiciones a la entrada de la puerta de la ciudad; los otros dos cuerpos se lanzaron contra todos los que estaban en el campo y los derrotaron.

45Todo aquel día estuvo Abimélec atacando a la ciudad. Cuando la tomó, mató a la población, arrasó la ciudad y la sembró de sal 9:45 Gesto simbólico que ha de hacer estéril la tierra. -Las excavaciones de Siquén manifiestan una destrucción de la ciudad durante el s. XII a. C. .

46Al saberlo, los vecinos de Migdal Siquén se metieron en la cripta del templo Jc 8:33 ; Jc 9:4 de El Berit 9:46 «cripta» o acaso «torre». Este templo es a la vez fortificación y lugar de asilo. .

47Se comunicó a Abimélec que todos los señores de Migdal Siquén estaban juntos;

48entonces Abimélec subió al monte Salmón, con toda su tropa, y tomando un hacha en sus manos, cortó una rama de árbol, la alzó y echándosela al hombro dijo a la tropa que le acompañaba: «¡De prisa! Lo que me habéis visto hacer, hacedlo también vosotros.»

49Y todos sus hombres cortaron cada uno su rama; luego siguieron a Abimélec, pusieron las ramas sobre la cripta y prendieron Jc 9:20 fuego a la cripta con ellos debajo. Así murieron también todos los habitantes de Migdal Siquén, unos mil hombres y mujeres.

50Asedio de Tebés y muerte de Abimélec. Marchó Abimélec contra Tebés 9:50 Hoy Tubas, a unos 15 km al norte de Siquén. , la asedió y tomó.

51Había en medio de la ciudad una torre fuerte, y en ella se refugiaron todos los hombres y mujeres, y todos los señores de la ciudad. Cerraron por dentro y subieron a la terraza de la torre.

52Abimélec llegó hasta la torre, la atacó y alcanzó la puerta de la torre con ánimo de prenderla fuego.

53Entonces una mujer le arrojó una muela de molino a la cabeza y le partió 1 S 31:4 el cráneo.

54Él llamó en seguida a su escudero y le dijo: «Desenvaina tu espada y mátame, para que no digan de mí: Lo ha matado una mujer.» Su escudero lo atravesó y murió.

55Cuando la gente de Israel vio que Abimélec había muerto, se volvió cada uno a su lugar.

56Así devolvió Dios a Abimélec el mal que había hecho a su padre al matar a sus setenta hermanos.

57Y también sobre la cabeza de la gente de Siquén hizo Dios caer toda su maldad. De este modo se cumplió en ellos Jc 9:20 la maldición de Jotán, hijo de Yerubaal.

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