Judit 5
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1JUDIT 5 Jdt 1 - Jdt 2 - Jdt 3 - Jdt 4 - Jdt 5 - Jdt 6 - Jdt 7 - Jdt 8 - Jdt 9 - Jdt 10 - Jdt 11 - Jdt 12 - Jdt 13 - Jdt 14 - Jdt 15 - Jdt 16 Índice de libros Consejo de guerra en el campamento de Holofernes. Se dio aviso a Holofernes, jefe supremo del ejército asirio, de que los israelitas se habían preparado para la guerra, que habían cerrado los pasos de las montañas, fortificado todas las alturas de los montes elevados y puesto trampas en las llanuras.
2La noticia le irritó sobremanera. Mandó llamar a todos los jefes Nm 21:21 ; Dt 2:19+ de Moab, a los generales de Amón y a todos los sátrapas del litoral;
3les dijo: «Cananeos, hacedme saber quién es este pueblo instalado en la montaña, qué ciudades habita, cuál es la importancia de su ejército y en qué estriba su poder y su fuerza; qué rey está a su frente y manda a sus soldados;
4y por qué, a diferencia de todos los demás pueblos de occidente 5:4 Sobre el no-conformismo judío, ver Est 3:8+ . , han desdeñado salir a recibirme.»
5Entonces Jdt 11:9-19 Ajior 5:5 El personaje Ajior, el amonita, parece inspirado en la figura de Ajicar, pagano, pero sabio y bueno, Tb 1:21+ . El autor pone en sus labios una evocación de la historia del pueblo elegido, concebida como Gesta Dei, tema frecuentemente tratado en el AT, especialmente en Sal 78, 105, 106; ver Ez 16, 20; Sb 10s y, en el NT, Hch 7. Compárese el episodio del adivino pagano Balaán, Nm 22-24. Con ellos se prepara el discurso de Judit, Jdt 11:9-19 . , general de todos los amonitas, le dijo: «Escuche mi señor las palabras de tu siervo y te diré la verdad sobre este pueblo que habita esta montaña junto a la que te encuentras. No saldrá mentira de la boca de tu siervo.
6Este pueblo desciende de los caldeos.
7Al principio se fueron a residir a Mesopotamia, porque no quisieron seguir a los dioses de sus padres, que vivían en Caldea.
8Se apartaron del camino de sus padres y adoraron al Dios del Cielo 5:8 Expresión persa, ver Esd 5:11s ; Esd 6:9s y los papiros de Elefantina, pero que en la Biblia se pone a menudo en labios de un no judío para designar al Dios de Israel, ver Dn 2:18+ . , al Dios que habían reconocido. Por eso los arrojaron de la presencia de sus dioses y ellos se refugiaron en Mesopotamia, donde residieron por mucho tiempo.
9Su Dios Gn 11:31—12:5 les ordenó salir de su casa y marchar a la tierra de Canaán; se establecieron en ella y fueron colmados de oro, de plata y de gran Gn 42:1-5 ; Gn 46:1-7 cantidad de ganado.
10Bajaron después a Egipto, porque el hambre se extendió sobre el territorio de Canaán, y permanecieron allí mientras tuvieron alimentos. Allí se multiplicaron de tal Ex 1:7 manera que no se podía contar a los de su raza.
11Pero el rey de Egipto se alzó Ex 1:8-14 contra ellos y los engañó con el trabajo de los ladrillos, los humilló y los redujo a esclavitud.
12Clamaron a su Dios, que Ex 7-12 castigó a la tierra de Egipto con plagas incurables. Los egipcios, entonces, los arrojaron lejos de sí.
13Dios secó a su paso el mar Rojo 5:13 En ningún texto antiguo se designa así al lugar del milagro que señaló la salida de Egipto; es «el mar de las Cañas» o, más a menudo, «el mar», ver Ex 13:18+ .
14y los condujo por el Ex 14:21-22 camino del Sinaí y Cadés Barnea. Arrojaron a todos los moradores del desierto,
15se establecieron en el país de los amorreos Nm 21:21-32 y aniquilaron por la fuerza a todos Jos 3 los jesbonitas. Pasaron el Jordán y se apoderaron de toda la montaña,
16expulsaron Dt 7:1+ ante ellos al cananeo, al perizita, al jebuseo, a los siquenitas y a todos los guirgasitas, y habitaron allí por mucho tiempo.
17Mientras Dt 28-30; Is 59:2 ; Sal 106:40-46 no pecaron contra su Dios vivieron en prosperidad, porque está con ellos un Dios que odia la injusticia.
18Pero cuando se apartaron del camino que les había impuesto, fueron duramente aniquilados por múltiples guerras 2 R 25 y deportados a tierra extraña. El templo de su Dios fue arrasado y sus ciudades cayeron en poder de sus adversarios.
19Pero ahora, convertidos ya a su Dios, han vuelto de los diversos lugares en que habían sido dispersados, han tomado posesión de Jerusalén, donde se encuentra su santuario, y se han establecido en la montaña que había quedado desierta.
20Así, pues, dueño y señor, si hay algún extravío en este pueblo, si han pecado contra su Dios, y vemos que hay en ellos alguna causa de ruina, subamos y Jdt 11:10 ataquémoslos.
21Pero si no hay iniquidad en esa gente, que mi señor se detenga, no sea que su Dios y Señor los proteja con su escudo y nos convirtamos en la irrisión de toda la tierra.»
22Cuando acabó Ajior este discurso, se alzó un murmullo entre toda la tropa que estaba en torno de la tienda, y los magnates de Holofernes y los habitantes de la costa y de Moab hablaron de despedazarle.
23«¡No tememos a los israelitas! No son gente que tenga fuerza ni vigor para un combate duro.
24¡Subamos y serán un bocado para todo tu ejército, señor, Holofernes 5:24 A la concepción religiosa de la historia propuesta por Ajior, oponen la consideración, totalmente humana, de la fuerza. Todo el libro es una ilustración de la tesis de Ajior, repetida por Judit, Jdt 11:10 . !»