Hebreos 9
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Cristo penetra en el santuario celestial. También la primera alianza tenía sus ritos litúrgicos y Exo 25-26+ su santuario terreno.
2Porque se instaló una primera parte de la Tienda, donde se hallaban el candelabro y la mesa con los panes presentados, que se llama Santo 9:2 En la Tienda del desierto, Exo 25-26 (ver el Templo de Salomón, 1 R 6), el Santo estaba separado del Santo de los Santos por un velo, Ex 26:33 . Sólo el sumo sacerdote, y una vez al año, penetraba en el Santo de los Santos, el día de la Expiación. Ver Lv 16+. .
3Detrás de la segunda cortina se hallaba la Tienda llamada Santo de los Santos,
4que contenía el altar Ex 30:1+ de oro para el incienso 9:4 Ex 30:6 ; Ex 40:26 coloca el altar del incienso, Ex 30:1+ , en el Santo. Hb sigue una tradición litúrgica diferente. , el arca de la alianza Ex 25:10+ —completamente cubierta de oro— y en ella, la urna de oro con el maná, la Exo 16+; Nm 17:25 [ Nm 17:10 ] vara florecida de Aarón y las tablas de la alianza.
5Encima del arca, los querubines Ex 24:12+ ; Ex 25:18+ , Ex 25:17+ de la gloria que cubrían con su sombra el propiciatorio. Mas no es éste el momento de hablar de todo ello en detalle.
6Instaladas así estas cosas, los sacerdotes entran siempre en la primera parte de la Tienda para desempeñar las funciones del culto. Ex 30:10 ; Lv 16:2-29 ; Hb 7:27+
7Pero en la segunda parte entra una vez al año, y solo, el sumo sacerdote, y no sin sangre que ofrecer por sí mismo y por los pecados del pueblo.
8De esa manera daba a entender el Espíritu Santo que aún no estaba abierto el Hb 10:20 camino del santuario mientras subsistiera la primera Tienda 9:8 La primera tienda, el Santo, representa, en sentido espacial, los impedimentos para el acceso al santuario, y por tanto, de manera simbólica, subraya el difícil acceso a la presencia de Dios; en sentido histórico, todo el régimen cultual del Antiguo Testamento y el templo en su conjunto. .
9Todo ello es un 1 Co 10:6+ símbolo del tiempo presente 9:9 Este ceremonial tiene una significación espiritual: en la antigua alianza el pueblo no tenía acceso a Dios. En la nueva alianza, Cristo será el camino para ir al Padre. Si comparamos esta breve referencia al tiempo presente con el final del v. Hb 9:10 , que habla del «tiempo de la renovación» como de algo futuro, podemos pensar que el último redactor ha querido presentarnos este texto como una profecía. Pero escribe después de la destrucción del Templo el año 70, mientras que el autor primero escribió antes del 70. , en que se ofrecen dones y sacrificios incapaces de Hb 11:40+ perfeccionar en su conciencia al que da culto, Col 2:16-17
10y sólo son prescripciones carnales, que versan sobre comidas y bebidas y sobre abluciones de todo género, impuestas hasta el tiempo de la renovación.
11En cambio Hb 4:14 ; Hb 9:24 ; Hb 10:20 presentóse Cristo 9:11 (a) El ceremonial israelita de la expiación, v. Hb 9:7 , Lv 16, es reemplazado por la ofrenda única, Hb 7:27+ , de la sangre de Cristo, v. Hb 9:14 ; Rm 3:24+ , que abre a los hombres el camino hacia Dios, Hb 10:1 , Hb 10:19 ; ver Jn 14:6+ ; Ef 2:18 . La significación profunda de la aspersión de la sangre del sacrificio en el interior del Santo de los Santos se conecta con el simbolismo bíblico de la sangre en cuanto sede de la vida: se trata de renovar la unión vital entre Dios y su pueblo, la alianza, ver v. Hb 9:20 ; Ex 24:6-8+ , y de reafirmar su soberanía sobre Israel. como sumo sacerdote de los bienes futuros 9:11 (b) Var.: «bienes realizados». , a través de una Tienda mayor y más perfecta, no fabricada por mano de hombre, es decir, no de este mundo.
12Y penetró en el santuario 9:12 En su ascensión, Cristo resucitado atravesó los cielos, Hb 4:14+ , el «Santo» de la Tienda celestial, v. Hb 9:11 , y llegó a la presencia de Dios en el «Santo de los Santos», v. Hb 9:12 . una Hb 7:27+ vez para siempre, no con sangre de machos cabríos ni de novillos, sino con su propia Mt 26:28 ; Rm 3:24+ sangre, consiguiendo una liberación definitiva.
13Pues si la sangre de machos cabríos y de toros y la ceniza Nm 19:2-10 , Nm 19:17-20 de una becerra santifican 9:13 Habilitándolos para el culto. con su aspersión a los contaminados, en orden a la purificación de la carne,
14¡cuánto más 2 Co 13:13+ [ 2 Co 13:14 ]; 1 P 1:18-19 ; Hb 10:10+ la sangre de Cristo, que por el Espíritu eterno 9:14 Var.: «Espíritu Santo». Ver Rm 1:4+ . se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, purificará de las obras muertas nuestra Hb 6:1+ conciencia para rendir culto al Dios vivo! Hb 12:28 ; Rm 1:9+
15Cristo sella con su sangre la nueva alianza 9:15 Esta sección, paralela a Hb 8:6-13 , demuestra la necesidad de la muerte de Cristo para ejercer su mediación. La palabra griega diazêkê traducía en la Biblia griega la palabra berit , alianza, cuando en realidad tenía el sentido corriente de testamento , ver Ga 3:17 . Todo el pasaje juega con este doble sentido de la palabra. La alianza , vv. Hb 9:15 , Hb 9:18-20 , exige la muerte del «testador», vv. Hb 9:16-17 . Además la conclusión de una alianza exige una efusión de sangre, Ex 24:6-8 . Por tanto, Cristo tenía que morir para fundar la alianza nueva. Ver Hb 7:22 ; Hb 8:6-10 ; Hb 12:24 ; Mt 26:28+ . . Por eso Hb 8:6+ es mediador de una nueva alianza; para que, interviniendo una muerte que libera de las transgresiones de la primera alianza, reciban, los llamados, la herencia Ga 4:1-7 eterna prometida.
16Pues donde hay testamento se requiere que conste la muerte del testador,
17ya que el testamento es válido en caso de defunción, no teniendo valor en vida del testador.
18Así tampoco la primera alianza se inauguró sin sangre.
19Pues Moisés, después de haber leído a todo el pueblo todos los preceptos según la Ley, tomó la sangre de los Ex 24:6-8+ novillos y machos cabríos con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo
20diciendo: Mt 26:28p Esta es la sangre de la alianza que Dios ha ordenado para vosotros.
21Igualmente roció con sangre la Tienda y todos los objetos del culto;
22pues según la Ley, casi todo ha de ser purificado 9:22 Por ejemplo, el altar, Lv 8:15 ; Lv 16:19 , los sacerdotes, Lv 8:24 , Lv 8:30 , los levitas, Nm 8:15 , el pueblo pecador, Lv 9:15-18 , la madre, Lv 12:7-8 , etc. con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay remisión.
23Así pues, si es necesario que las figuras de las realidades Hb 8:5 celestiales sean purificadas de esa manera, también lo es que las realidades celestiales 9:23 La purificación del santuario, terrestre o celeste, no supone necesariamente que éste haya sido manchado: se trata de un rito de consagración y de inauguración. se purifiquen pero con sacrificios más Hb 9:11s excelentes que aquéllas.
24Pues bien, Cristo no entró en un santuario hecho por mano humana, en una reproducción 1 Co 10:6+ del verdadero, sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante el acatamiento Hb 7:25+ de Dios en favor nuestro,
25y no para ofrecerse a sí mismo repetidas veces al modo como el sumo sacerdote que entra cada año en el santuario con sangre ajena 9:25 En la cúspide de una pirámide de separaciones previstas para garantizar la santidad del culto había un animal sustitutivo. Superando a los profetas que exigían la pureza de corazón en el culto, Is 1:11-13 ; Jr 6:20 ; Jr 11:15 ; Os 6:6 ; Am 5:21+ , la epístola afirma que los sacrificios antiguos no tenían ninguna eficacia, ver Hb 9:13-14 . Sólo el sacrificio plenamente espiritual de Cristo puede santificar a los hombres, Hb 10:12-14 . .
26Para ello habría tenido que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Sino que se ha manifestado ahora Hb 7:27 una sola vez, al fin de los tiempos, para Ga 4:4+ ; Jn 1:29 la destrucción del pecado mediante su sacrificio.
27Y del mismo modo que el destino de los hombres es que mueran una sola vez, y luego ser juzgados,
28así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar Is 53:12 ; 1 Tm 6:14+ ; Flp 3:20-21 ; Hch 3:20-21 los pecados de la multitud , se aparecerá por segunda vez sin relación con el pecado a los que le esperan para su salvación 9:28 La venida de Cristo en la carne le había puesto en relación directa con el pecado, Rm 8:3 ; 2 Co 5:21 . Realizada ya la redención, la nueva y última manifestación del Salvador ya no tendrá relación alguna con el pecado. Los cristianos esperan esta vuelta gloriosa a la que seguirá el Juicio, 1 Co 1:8+ ; Rm 2:6+ . .