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Génesis 42

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1Primer encuentro de José y sus hermanos Cap. 42 Relato casi enteramente de tradición elohísta. Pero la tradición yahvista del cap. 43 sabía también de un primer encuentro de José con sus hermanos, del que probablemente quedan pasajes, a veces bastante breves, sobre todo al comienzo y al final del capítulo (ver Gn 42:27-28+ ; Gn 43:12 , Gn 43:21 ). . Vio Jacob que Hch 7:12 se repartía grano en Egipto, y dijo Jacob a sus hijos: «¿Por qué os estáis ahí mirando?

2Tengo oído que hay reparto de grano en Egipto. Bajad a comprarnos grano allí, para que vivamos y no muramos.»

3Bajaron, pues, los diez hermanos de José a proveerse de grano en Egipto;

4pero a Benjamín, hermano de José, no lo envió Jacob con sus hermanos, pues se decía: «No vaya a sucederle alguna desgracia.»

5Fueron, pues, los hijos de Israel a comprar con otros que iban, pues había hambre en el país cananeo.

6José era el que regía en todo el país, y él mismo en persona era el que distribuía grano a todo el mundo. Llegaron los hermanos de José y se inclinaron rostro en tierra.

7Vio José a sus hermanos y los reconoció, pero él no se dio a conocer, y hablándoles con dureza les dijo: «¿De dónde venís?» Dijeron: «De Canaán, para comprar víveres.»

8O sea, que José reconoció a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron.

9José entonces Gn 37:5-11 se acordó de aquellos sueños que había soñado respecto a ellos, y les dijo: «Vosotros sois espías, que venís a ver los puntos desguarnecidos del país.»

10Contestaron: «No, señor, sino que tus siervos han venido a proveerse de víveres.

11Todos nosotros somos hijos de un mismo padre, y somos gente de bien: tus siervos no son espías.»

12Replicó: «Nada de eso: a lo que venís es a ver los puntos desguarnecidos del país.»

13Dijéronle: «Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un mismo padre, en el país cananeo; sólo que el menor está actualmente con nuestro padre, y el otro no existe.»

14José replicó: «Lo que yo os dije: sois espías.

15Con esto seréis probados, ¡por vida del faraón!: no saldréis de aquí mientras no venga vuestro hermano pequeño acá.

16Enviad a cualquiera de vosotros y que traiga a vuestro hermano, mientras los demás quedáis presos. Así serán comprobadas vuestras afirmaciones, a ver si la verdad está con vosotros. Que si no, ¡por vida del faraón!, espías sois.»

17Y los puso bajo custodia durante tres días.

18Al tercer día les dijo José: «Haced esto —pues yo también temo a Dios— y viviréis.

19Si sois gente de bien, uno de vuestros hermanos se quedará detenido en la prisión mientras los demás hermanos vais a llevar el grano que tanta falta hace en vuestras casas.

20Luego me traéis a vuestro hermano menor; entonces se verá que son verídicas vuestras palabras y no moriréis.» —Así lo hicieron ellos.—

21Y se decían el uno al otro: «A fe que Gn 37:18-27 somos culpables contra nuestro hermano, cuya angustia veíamos cuando nos pedía que tuviésemos compasión y no le hicimos caso. Por eso nos hallamos en esta angustia.»

22Rubén les replicó: «¿No os decía Gn 37:22 yo que no pecarais contra el niño y no me hicisteis caso? ¡Ahora se reclama su sangre!»

23Ignoraban ellos que José les entendía, porque mediaba un intérprete Gn 43:30 entre ellos.

24Entonces José se apartó de su lado y lloró 42:24 El relieve que cobran los sentimientos humanos de los personajes es característico de los últimos relatos del Gn. ; y volviendo donde ellos tomó a Simeón y lo hizo amarrar a vista de todos.

25Los hijos de Jacob regresan a Canaán. Mandó José que se les llenaran los envases de grano, que se devolviera a cada uno su dinero en la talega y que se les pusiera provisiones para el camino; así se hizo con ellos.

26Ellos pusieron su cargamento de grano sobre los burros y se fueron de allí.

27Al ir a hacer noche, uno de ellos abrió su talega para dar pienso a su burro y vio que su dinero estaba en la boca de la talega de grano.

28Y dijo a sus hermanos: «Me han devuelto el dinero; lo tengo aquí en mi talega.» Se quedaron sin aliento y se miraban temblando y diciendo: «¿Qué es esto que ha hecho Dios con nosotros 42:28 Los vv. Gn 42:27-28 proceden de la tradición yahvista, según la cual los hermanos habían hallado su dinero en la boca de sus talegas en la primera parada, ver Gn 43:21 . Según la tradición elohísta, más adelante, lo hallaron en el fondo de sus talegas al llegar a casa de Jacob. En ambos casos el descubrimiento provoca un temor religioso, como ante un hecho misterioso en el que se adivina la mano de Dios. ?»

29Llegaron donde su padre, a Canaán, y le manifestaron todas sus aventuras, diciéndole:

30«El hombre que es señor del país ha hablado con nosotros duramente y nos ha tomado por espías del país.

31Nosotros le hemos dicho que éramos gente de bien y no espías,

32que éramos doce hermanos, hijos del mismo padre; que uno de nosotros no existía, y que el otro se encontraba actualmente con nuestro padre en Canaán.

33Entonces nos dijo el hombre que es señor del país: “De este modo conoceré si sois gente de bien; dejad conmigo a uno de vosotros, tomad lo que hace falta en vuestras casas y marchaos

34a buscarme a vuestro hermano pequeño. Así conoceré que no sois espías, sino gente de bien. Entonces os entregaré a vuestro hermano y circularéis libremente por el país.”»

35Ahora bien, cuando estaban vaciando sus talegas, resulta que cada uno tenía su dinero en la talega, y tanto ellos como su padre, al ver las bolsas, sintieron miedo.

36Su padre Jacob les dijo: «Me dejáis sin hijos: Falta José, falta Simeón, y encima vais a quitarme a Benjamín. Esto acabará conmigo.»

37Dijo Rubén a su padre: «Que mueran mis dos hijos si no te lo traemos. Confíamelo y yo te lo devolveré 42:37 En la tradición yahvista, ver Gn 43:8-9 , Judá, y no Rubén, respondía del regreso de Benjamín. Asimismo Judá, según la tradición yahvista, y Rubén según la elohísta, habían intervenido en favor de José, Gn 37:22 , Gn 37:26 . .»

38Replicó: «No bajará mi hijo con vosotros, pues su hermano está muerto y sólo me queda él 42:38 Sólo de los dos hijos de Raquel, la mujer amada. . Si Gn 42:4 le ocurre cualquier desgracia en ese viaje que vais a hacer, entonces haríais bajar Gn 37:35 ; Nm 16:33+ mi vejez angustiada al Seol.»

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