Eclesiástico (Sirácide) 5
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1ECLESIÁSTICO 5 Si 1 - Si 2 - Si 3 - Si 4 - Si 5 - Si 6 - Si 7 - Si 8 - Si 9 - Si 10 - Si 11 - Si 12 - Si 13 - Si 14 - Si 15 - Si 16 - Si 17 - Si 18 - Si 19 - Si 20 - Si 21 - Si 22 - Si 23 - Si 24 - Si 25 - Si 26 - Si 27 - Si 28 - Si 29 - Si 30 - Si 31 - Si 32 - Si 33 - Si 34 - Si 35 - Si 36 - Si 37 - Si 38 - Si 39 - Si 40 - Si 41 - Si 42 - Si 43 - Si 44 - Si 45 - Si 46 - Si 47 - Si 48 - Si 49 - Si 50 - Si 51 Índice de libros Las falsas seguridades. No te apoyes Si 11:24 ; Lc 12:15-21 en tus riquezas, ni digas: «Ellas me bastan»,
2No te dejes arrastrar por el impulso que te lleva a seguir las pasiones de tu corazón.
3No digas: «¿Quién Sal 12:5 [ Sal 12:4 ]; Sb 2:11 puede dominarme 5:3 Como el «insensato» que niega, si no la existencia de Dios, al menos su providencia, Sal 53:2 [ Sal 53:1 ]. ?», porque el Señor ciertamente te castigará.
4No digas: «He Qo 8:11-14 ; Rm 2:4 ; Rm 3:25 pecado, y ¿qué me ha pasado 5:4 Reto del escéptico a la justicia divina aparentemente inactiva. ?», porque el Señor es paciente.
5No te sientas tan seguro del perdón, mientras acumulas pecado tras pecado.
6No digas: «Es grande su compasión, me perdonará mis muchos pecados», porque él tiene compasión Si 16:11 ; Ex 20:5-6 y cólera, y su ira recae sobre los malvados.
7No tardes Is 55:6-7 ; Lc 12:35-40 en convertirte al Señor, no lo dejes de un día para otro, porque la ira del Señor se enciende de repente y el día del castigo perecerás.
8No confíes en Pr 10:2 riquezas injustas, de nada te servirán el día de la desgracia.
9El dominio de la lengua. No avientes el grano con cualquier viento, ni camines por cualquier sendero, así lo hace el pecador que habla con doblez.
10Manténte firme en tus convicciones, y sea una tu Mt 5:37 ; St 5:12 palabra.
11Sé pronto para escuchar, y tardo en St 1:19 responder.
12Si sabes algo, responde a tu prójimo, si no, mano Pr 30:32 a la boca.
13Hablar puede traer gloria y deshonra, porque la lengua es Pr 18:21 ; St 3:6 la ruina del hombre.
14Que no te llamen murmurador, no enredes a los demás con tu lengua, porque sobre el ladrón cae la vergüenza, y una severa condena sobre el que habla con doblez.
15No faltes ni en lo grande ni en lo pequeño, ni de amigo te vuelvas enemigo.