Deuteronomio 9
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La victoria se debe a Yahvé, no a los méritos de Israel. Escucha, Israel. Hoy vas a pasar ya el Jordán para Dt 4:38+ ir a desalojar a naciones más grandes y fuertes que tú, ciudades grandes, con murallas que llegan hasta el Dt 1:28+ ; Nm 13:33 cielo,
2un pueblo grande y de elevada estatura, hijos de Anac, a quienes tú conoces y de quienes has oído decir: «¿Quién puede hacer frente a los hijos de Anac?»
3Pero has de saber hoy que Yahvé Jos 3:3-4 ; Jos 6:8 tu Dios es el que va a pasar delante de ti como un fuego devorador: él los destruirá y te los someterá, para que tú los desalojes y los destruyas rápidamente, como Dt 7:22+ te ha prometido Yahvé.
4No digas en tu corazón, cuando Yahvé tu Dios los arroje de delante de ti: «Por mis méritos Dt 8:17+ ; Jb 7:2 me ha hecho Yahvé entrar en posesión de esta tierra», siendo así que sólo por la perversidad de estas naciones las Dt 18:12 desaloja Yahvé de delante ti.
5No por tus méritos ni por la rectitud de tu corazón llegarás a tomar posesión de su tierra, sino que sólo por la perversidad de estas naciones las desaloja Yahvé tu Dios delante de ti; y también por cumplir la palabra que juró a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob.
6Has de saber, pues, que Dt 8:17+ ; Ef 2:7-9 ; Tt 3:5 no es por tu justicia por lo que Yahvé tu Dios te da en posesión esa tierra buena, ya que eres un pueblo de dura cerviz.
7Pecado |Ex 32 de Israel en el Horeb e intercesión de Moisés 9:7 Comienza aquí un nuevo conjunto que llega hasta Dt 10:11 . Moisés recuerda, en primera persona, la historia del becerro de oro, las tablas de la Alianza rotas y hechas de nuevo y su intercesión. El género literario de esta sección recuerda el de los caps. 1-3. El relato es paralelo al de Ex 32, con algunas diferencias. No está hecho de una tirada, sino que se halla sobrecargado de una serie de adiciones, así Dt 9:20 , Dt 9:22 ; Dt 10:6-8 ; las repeticiones son en él frecuentes. . Acuérdate, no olvides de que irritaste a Yahvé tu Dios en el desierto, desde el día en que saliste del país de Egipto hasta vuestra llegada a este lugar: habéis sido rebeldes a Yahvé.
8También en el Horeb irritasteis a Yahvé, y Yahvé montó en tal cólera contra vosotros como para destruiros.
9Yo había subido al monte a recoger las tablas de piedra, las tablas de la alianza que Yahvé había concluido con vosotros. Yo permanecí en el monte cuarenta días y cuarenta noches: no comí pan ni bebí agua.
10Yahvé me dio las dos tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios, Dt 5:2-22 en las que estaban todas las palabras que Yahvé os había dicho en la montaña, de en medio del fuego, el día de la asamblea 9:10 Varias veces en el Dt la palabra qahal designa la asamblea religiosa del pueblo de Dios, especialmente el día de la promulgación de la Ley, Dt 18:16 ; ver Dt 4:10 ; Dt 23:2-9 [ Dt 23:1-8 ]. Concepto que irá precisándose, 2 Cro 31:18+ , y que desembocará en la «iglesia» del NT, Mt 16:18+ ; Hch 7:38 . .
11Al cabo de cuarenta días y cuarenta noches, me dio Yahvé las dos tablas de piedra, las tablas de la alianza,
12y me dijo Yahvé: «Levántate, baja de aquí a toda prisa, porque tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto, se ha pervertido. Bien pronto se han apartado del camino que yo les había prescrito: se han hecho un ídolo de fundición.»
13Continuó Yahvé y me dijo: «He visto a este pueblo y Dt 9:6 ; Dt 31:27 ; Ex 32:9+ ; 2 R 17:14 ; Jr 7:26 ; Jr 17:23 ; Jr 19:15 ; Ba 2:30 es un pueblo de dura cerviz.
14Déjame que los destruya y borre su nombre de debajo del cielo; mientras que de ti haré una nación más fuerte y numerosa que ésta.»
15Yo me volví y bajé del monte: el monte ardía en llamas, y las dos tablas de la alianza las llevaba yo una en cada mano.
16Y vi que vosotros habíais pecado contre Yahvé vuestro Dios: os habíais hecho un becerro de fundición: bien pronto os habíais apartado del camino que Yahvé os tenía prescrito.
17Tomé entonces las dos tablas, las arrojé de mis manos y las hice pedazos en vuestra presencia.
18Luego Hb 12:21 me postré ante Yahvé; como la otra vez, cuarenta días y cuarenta noches: no comí pan ni bebí agua, por todo el pecado que habíais cometido haciendo el mal a los ojos de Yahvé hasta irritarle.
19Es que tenía mucho miedo de la ira y del furor que irritaba a Yahvé contra vosotros hasta querer destruiros. Y una vez más me escuchó Yahvé.
20También contra Aarón estaba Yahvé violentamente irritado hasta querer destruirle. Yo intercedí también entonces en favor Ex 32:20 de Aarón.
21Y vuestro pecado, el becerro que os habíais hecho, lo tomé y lo quemé en el fuego; lo hice pedazos, lo trituré hasta que quedó reducido a polvo, y tiré el polvo al torrente que baja de la montaña.
22Otros Nm 11:1-3 ; Ex 17:1-7 ; Nm 20:1-13 ; Nm 11:4-34 ; Nm 13:25 ; Nm 14:38 ; Dt 1:25-40 pecados. Oración de Moisés. Y en Taberá, y en Masá, y en Quibrot Hatavá, irritasteis a Yahvé.
23Y cuando Yahvé os hizo salir de Cades Barnea diciendo: «Subid a tomar posesión de la tierra que yo os he dado», os rebelasteis contra la orden de Yahvé vuestro Dios, no creísteis en él ni escuchasteis su voz.
24Habéis sido rebeldes a Yahvé vuestro Dios desde el día en que os conocí 9:24 «os conocí» hebr.; «os conoció» griego, sam. .
25Me postré, | Ex 32:11-14+ pues, ante Yahvé y estuve postrado esos cuarenta días y cuarenta noches, porque Yahvé había hablado de destruiros.
26Supliqué a Yahvé y dije: «Señor Yahvé, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad, que tú rescataste con tu grandeza y que sacaste de Egipto con mano fuerte.
27Acuérdate de tus siervos Abrahán, Isaac y Jacob, y no tomes en cuenta la indocilidad de este pueblo, ni su maldad ni su pecado,
28para que no se diga en el país de donde nos sacaste: “Porque Yahvé no ha podido hacerlos entrar en la tierra que les había prometido, y por el odio que les tiene, los ha sacado para hacerlos morir en el desierto.”
29Pero ellos son tu pueblo y tu heredad, los que tú sacaste con tu gran fuerza y tu tenso brazo.»