Deuteronomio 4
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La infidelidad de Peor y la verdadera sabiduría. Y ahora, Dt 5:1 ; Dt 6:1 ; Dt 8:1 ; Dt 11:8-9 Israel, escucha los preceptos y las normas que yo os enseño, para que las pongáis Lv 18:5 en práctica, a fin de que viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que os da Yahvé, Dios de vuestros padres.
2No Ap 22:18-19 añadiréis nada a lo que yo os mando, ni quitaréis nada, de modo que guardéis los mandamientos de Yahvé vuestro Dios que yo os prescribo.
3Con vuestros propios ojos habéis visto lo que hizo Yahvé con Baal Peor: a todos los que se habían ido tras de Baal Peor, Yahvé tu Dios Nm 25:1-18 los exterminó de en medio de ti;
4en cambio vosotros, que habéis seguido unidos a Yahvé vuestro Dios, estáis hoy todos vivos.
5Mirad: como Yahvé mi Dios me ha mandado, yo os enseño preceptos y normas, para que los pongáis en práctica en la tierra en la que vais a entrar para tomar posesión de ella.
6Guardadlos Jb 28:28 ; Sal 19:8 [ Sal 19:7 ]; Si 1:14-16 ; Pr 1:7 ; Pr 9:10 y practicadlos, porque ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los demás pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos preceptos, dirán: «Ciertamente esta gran nación es un pueblo sabio e inteligente.»
7Porque, Dt 4:32-34 ; Jr 29:13-14 ; Sal 145:18 ; Sal 147:19s ; Sal 148:14 en efecto, ¿hay alguna nación tan grande que tenga los dioses tan cerca como lo está Yahvé nuestro Dios siempre que lo invocamos 4:7 Mientras las demás tradiciones del Pentateuco subrayan la distancia que separa a Dios del hombre, ver Ex 33:20+ , el Dt insiste en la condescendencia que acerca a Dios a su pueblo, en medio del cual habita, Dt 12:5 . El mismo espíritu deuteronomista se deja ver en el relato de la dedicación del templo, 1 R 8:10-29 . Volvemos a encontrar este pensamiento en Ez 48:35 . La última palabra la dará el NT, Jn 1:14+ . ?
8Y ¿qué nación hay tan grande cuyos preceptos y normas sean tan justos como toda esta Ley 4:8 La lenta elaboración de los «preceptos y normas», Dt 4:5 , desemboca en una visión global de la Ley que dominará toda la religión de Israel. El primer sentido de la palabra tôrah es «instrucción», «dirección dada»: débese incluir en ella todo el culto y toda la conducta humana, inspirada por una creciente conciencia de la Alianza y de Dios que la ha propuesto y sellado, Gn 15:1+ . La revelación de Dios y la enseñanza trasmitida por los textos antiguos y los profetas animarán cada vez más la «vida» entera del pueblo, Dt 4:1 ; Dt 8:3+ ; Dt 30:14+ ; Sal 19:8-15 [ Sal 19:7-14 ]; Sal 77:1 ; Sal 94:12 ; Sal 119:1+ ; Si 1:26 ; Si 24:23 ; etc., ver Hch 7:38+ . Jesús declarará haber venido para «cumplir» la Ley y los Profetas, Mt 5:17+ , ver Mt 22:34-40p .; y Pablo explicará cómo «la Ley» es reemplazada por la fe en Cristo, Rm 3:27+ ; Rm 10:4 . que yo os expongo hoy?
9La revelación del Horeb y sus exigencias. Pero ten Dt 32:7 ; Sal 44:2 [ Sal 44:1 ]; Sal 78:3-4 ; Jl 1:3 cuidado y guárdate bien de olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida; enséñaselas a tus hijos y a los hijos de tus hijos.
10El día Ex 19:16-20 en que estabas en el Horeb en presencia de Yahvé tu Dios, cuando Yahvé me dijo: «Reúneme al pueblo para que les haga oír mis palabras, a fin de que aprendan a temerme mientras vivan en el suelo y se las enseñen a sus hijos»,
11vosotros os acercasteis y permanecisteis al pie de la montaña. La montaña ardía Ex 19:18 en llamas hasta el mismo cielo, entre tenebrosa nube y nubarrón.
12Yahvé os habló de en medio del fuego; vosotros oíais rumor de palabras, pero no percibíais figura alguna, sino sólo una voz.
13Él Ex 20:1+ os reveló su alianza, y os mandó ponerla en práctica, las diez Palabras que escribió en dos tablas de piedra.
14Y a mí me mandó entonces Yahvé que os enseñase los preceptos y normas, para que las pusierais en práctica en la tierra en la que vais a entrar para tomarla en posesión 4:14 El autor distingue las «diez Palabras», ver Dt 5:4s , escritas por el mismo Dios en las tablas de piedra, Ex 34:28 ; Dt 5:22 , de los «preceptos y normas», es decir, el Código Deuteronómico, ver Dt 12:1 ; Dt 26:16 . .
15Tened mucho cuidado: puesto que no visteis figura alguna el día en que Yahvé os habló en el Horeb de en medio del fuego 4:15 Este desarrollo homilético justifica la prohibición de las imágenes por la teofanía del Horeb, en la que Yahvé se dejó oír pero no se manifestó. Sin embargo, Yahvé se deja ver de los privilegiados, Moisés, Ex 34:18-23 , y los ancianos, Ex 24:10-11 . ,
16no vayáis a pervertiros y os hagáis alguna Dt 5:8 ; Ex 20:4-5 escultura de cualquier representación que sea: figura masculina o femenina,
17figura de alguna de las bestias de la tierra, figura de alguna de las aves que vuelan Rm 1:23 por el cielo,
18figura de alguno de los reptiles que se arrastran por el suelo, figura de alguno de los peces que hay en las aguas debajo de la tierra.
19Cuando levantes tus ojos al cielo, cuando veas Dt 17:3 ; Sb 13:2 el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército de los cielos, no vayas a dejarte seducir y te postres ante ellos para darles culto. Eso se lo ha repartido Yahvé tu Dios a todos los pueblos que hay debajo del cielo.
20Pero a vosotros os tomó Yahvé Jr 11:4 ; 1 R 8:51 ; Dt 7:6+ y os sacó del horno de hierro de Egipto, para que fueseis el pueblo de su heredad, como lo sois hoy.
21Perspectivas de castigo y de conversión. Por Nm 20:12+ culpa vuestra Yahvé se irritó contra mí y juró que yo no pasaría el Jordán ni entraría en la tierra buena que Yahvé tu Dios te da en herencia.
22Yo voy a morir en este país y no pasaré el Jordán. Vosotros en cambio lo pasaréis y poseeréis esa tierra buena.
23Guardaos, pues, de olvidar la alianza que Yahvé vuestro Dios ha concluido con vosotros, y de fabricaros alguna escultura o representación de todo lo que Yahvé tu Dios te ha Ex 20:5+ ; Ex 13:22+ ; Is 33:14 ; So 1:18 ; Hb 12:29 prohibido;
24porque Yahvé tu Dios es un fuego devorador, un Dios celoso 4:24 Estos «celos» de Dios son el exceso mismo del amor, ver Dt 5:9 ; Dt 6:15 ; Dt 32:16 , Dt 32:21 , etc.; Ex 20:5 ; Ex 34:14 ; Nm 25:11 ; Ez 8:3-5 ; Ez 39:25 ; Za 1:14 ; 2 Co 11:2 . Sobre el «fuego», ver Ex 13:22+ ; Dt 24:17 , etc. .
25Cuando hayáis engendrado hijos y nietos y hayáis envejecido en el país, si os pervertís y os fabricáis alguna escultura de cualquier representación, haciendo lo malo a los ojos de Yahvé tu Dios hasta Is 1:2 irritarle,
26pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra de que desapareceréis Jos 23:16 ; Lv 26:14-19 rápidamente de esa tierra que vais a tomar en posesión al pasar el Jordán. No prolongaréis en ella vuestros días, porque seréis completamente 2 R 17:6 ; 2 R 25:8s aniquilados.
27Yahvé os dispersará entre los pueblos y no quedaréis más que unos pocos 4:27 El «resto» de Isaías y de los Profetas, el único que supera la prueba. , en medio de las naciones adonde Yahvé os lleve.
28Allí serviréis Is 4:3+ ; Sal 105:12-13 a dioses hechos por manos de hombre, de madera y piedra, que ni ven ni oyen, ni comen ni huelen.
29Desde Dt 30:1-5 ; Os 5:15 ; Is 55:6 ; Jr 29:13 ; 2 Cro 15:2 ; 2 Cro 15:4 ; 2 Cro 15:7s ; 2 Cro 15:15 ; Sal 27:8 ; Sal 105:3s ; Mt 7:7-8 ; Ex 34:6-7 allí buscarás a Yahvé tu Dios; y lo encontrarás si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma.
30Cuando estés angustiado y te alcancen todas estas palabras, al fin de los tiempos 4:30 En los Profetas esta expresión se refiere a la instauración definitiva del reino de Dios, la época de la Nueva Alianza. , te volverás a Yahvé tu Dios y escucharás su voz;
31porque Yahvé tu Dios es un Dios misericordioso: no te abandonará ni te aniquilará, y no se olvidará de la alianza que con juramento concluyó con tus padres.
32Grandeza de la elección divina. Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿Hubo jamás desde un extremo a otro del cielo cosa tan grande como ésta? ¿Se oyó algo semejante?
33¿Hay algún pueblo que haya oído como tú has oído la voz del Dt 4:7+ ; Ex 33:20+ ; Dt 7:6+ Dios vivo 4:33 «vivo» griego, ver Dt 5:26 ; omitido por hebr. hablando de en medio del fuego, y haya sobrevivido?
34¿Algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación de Jr 32:21 ; Sal 40:6 [ Sal 40:5 ] en medio de otra por medio de pruebas, señales, prodigios, en la guerra, con mano fuerte y tenso brazo, con portentos terribles, como todo lo que Yahvé vuestro Dios hizo con vosotros, a vuestros mismos ojos, en Egipto?
35A ti se te ha dado a ver todo esto, para que sepas Ex 20:3 ; Dt 32:39 ; Is 43:10-13 ; Mc 12:32 que Yahvé es el Dios y que no hay otro fuera de él 4:35 Afirmación explícita de la inexistencia de otros dioses, ver Is 43:10-11 ; Is 44:6 ; Is 45:5 , etc. El Decálogo prohibía simplemente el culto a los dioses extranjeros, a los que durante mucho tiempo se les consideró como inferiores a Yahvé, ineficaces, despreciables. Una nueva etapa se abre desde ahora: estos dioses no existen. .
36Desde el cielo te ha hecho oír su voz para instruirte, y en la tierra te ha mostrado su gran fuego, y de en medio del fuego has oído sus palabras.
37Porque amó a tus padres y eligió a su descendencia después de ellos, te sacó de Egipto personalmente con su gran Dt 7:1 ; Dt 9:1 ; Dt 11:23 ; Jos 2:11 fuerza,
38desalojó ante ti naciones más numerosas y fuertes que tú, te introdujo en su tierra y te la dio en herencia, como la tienes hoy.
39Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón que Dt 6:4 ; 1 R 8:23 ; 2 Cro 20:6 ; Sal 83:19 [ Sal 83:18 ] Yahvé es el Dios allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; y no hay otro.
40Guarda los preceptos y los mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, Is 65:20 ; Za 8:4 y prolongues tus días en la tierra que Yahvé tu Dios te da para siempre.
41Las Ex 21:13+ ; Jos 20:1+ ciudades de asilo 4:41 Esta pequeña noticia sobre las ciudades de asilo, ver Jos 20:1+ , es una adición insertada entre los dos discursos de Moisés. . Moisés reservó entonces tres ciudades allende el Jordán, al oriente,
42en las que pudiera refugiarse el homicida que hubiera matado a su prójimo sin querer, sin que hubiera enemistad anterior, y refugiándose en una de estas ciudades, salvara su Jos 20:8 vida.
43Para Rubén: Béser, en el desierto, en la altiplanicie; para Gad: Ramot en Galaad; para Manasés: Golán en Basán.
44SEGUNDO DISCURSO DE MOISÉS 4:44 Después de una breve indicación de tiempo y lugar, Dt 4:44-49 , ver Dt 1:4-5 , comienza el segundo discurso de Moisés, 5:1—11:32, que introduce el gran Código Deuteronómico, 12:1—26:15, y continuará en 26:16—28:68. Al igual que el primer discurso, éste recapitula ante todo la historia pasada de Israel, remontándose esta vez hasta la teofanía del Horeb y el Decálogo. Este discurso parece haber existido aparte, bajo formas diversas que aquí se combinan, y haber sido utilizado para usos catequéticos y cultuales antes de servir de introducción al Código Deuteronómico. Ésta es la ley que expuso Moisés a los israelitas.
45Éstos son los estatutos, los preceptos y las normas que dictó Moisés a los israelitas a su salida de Egipto,
46al otro lado del Jordán, en el valle próximo a Bet Peor, en el país de Sijón, rey de los amorreos, que habitaba en Jesbón, aquél a quien Moisés y los israelitas habían derrotado a su salida de Egipto,
47y cuyo territorio habían conquistado, así como el territorio de Og, rey de Basán, Dt 2:26—3:17 los dos reyes amorreos del lado oriental del Jordán:
48desde Aroer, que está a la orilla del torrente Arnón, hasta el monte Sirión 4:48 Siryón Sinaítico; ver Dt 3:9 ; Siôn hebr. (es decir, el Hermón),
49con toda la Arabá del lado oriental del Jordán, hasta el mar de la Arabá, al pie de las laderas del Pisgá.