Cantar de los Cantares 1
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Título y prólogo Cantar de los cantares, de Salomón 1:1 Sobre la atribución a Salomón, ver la Introducción. .
2LA NOVIA 1:2 Los vv. Ct 1:2-4 son como un prólogo, que da el tema general de los poemas que vienen detrás y que tiene ya el tono de ternura apasionada que dominará toda la colección. Los bruscos pasajes de la tercera a la segunda persona son característicos también de los cantos de amor egipcios. El novio está ausente, pero sigue presente en el corazón de su amada, a la que se unen sus compañeras, Ct 1:4b , que son las hijas de Jerusalén de Ct 1:5 . El conjunto tiene paralelos en el epitalamio real de Sal 45:8-9 [ Sal 45:7-8 ], Sal 45:15-16 [ Sal 45:14-15 ]. . ¡Que me bese con besos de su boca! Mejores son que el vino tus amores,
3qué suave el olor de tus perfumes; tu nombre 1:3 Simple juego poético de aliteración con semen, «aceite», «ungüento» y sem, «nombre»; el aceite ha sido sugerido por los perfumes del v. precedente. es aroma penetrante, por eso Ct 6:8 te aman las doncellas.
4Llévame en pos de ti: ¡Corramos! Méteme, rey 1:4 El rey no es Yahvé, como dice la interpretación alegórica, ni Salomón en el poema primitivo. En los cantos de matrimonio sirios se llama «rey» y «reina» al novio y a la novia. Tal vez aquí todo el v. sea simplemente una reminiscencia de Sal 45:15 [ Sal 45:14 ]. mío, en tu alcoba, disfrutemos juntos y gocemos, alabemos tus amores más que el vino. ¡Con razón eres amado!
5Primer poema LA NOVIA. Soy morena 1:5 (a) Tiene la tez bronceada por los trabajos campestres a los que se la ha obligado, Ct 1:6 ; se compara a las tiendas negras de los beduinos, tejidas con pelo de cabra. Los antiguos poetas árabes contraponen el cutis claro de las jóvenes de buena cuna (aquí las hijas de Jerusalén) al de los esclavos y esclavas ocupados en los trabajos exteriores. , pero hermosa, muchachas de Jerusalén 1:5 (b) Las muchachas de Jerusalén, o las muchachas de Sión, Ct 3:11 , representan un cortejo al que los enamorados interpelan, aquí y en Ct 2:7 ; Ct 3:5 , Ct 3:11 ; Ct 5:8 , Ct 5:16 ; Ct 8:4 , o que interviene para introducir o dar pie a un desarrollo poético, Ct 1:8 ; Ct 5:9 ; Ct 6:1 ; Ct 7:1 [ Ct 6:13 ]. , como las tiendas de Quedar, como las lonas de Salmá 1:5 (c) «Salmá» conj.; «Salomón» hebr. -Salmá y Quedar son dos tribus nómadas árabes. .
6No miréis que estoy morena: es que me ha quemado el sol. Mis hermanos se enfadaron conmigo, me pusieron a guardar las viñas, ¡y mi viña Is 5:1+ no supe guardar 1:6 Ella ha dado su corazón a su amado. !
7Indícame, Gn 37:16 ; Ez 34:1+ ; Sal 23:1-3 ; Jn 10:1-16 amor de mi alma, dónde apacientas el rebaño, dónde sestea a mediodía, para que no ande así perdida 1:7 Posible reminiscencia de Gn 37:16 . El tema de la separación y la búsqueda es, en toda la literatura amorosa, tanto o más frecuente que el de la presencia y posesión feliz. En el Cantar este tema reaparece en Ct 3:1-4 ; Ct 4:8 ; Ct 5:2-8 ; Ct 6:1 . El marco es aquí el de un idilio pastoril, ver Jacob y Raquel, Gn 29:1-12 . En Ct 5:2-8 , el marco será diferente: no se trata de situaciones reales. tras los rebaños de tus compañeros.
8EL CORO. Si tú no lo sabes, ¡hermosa entre las mujeres!, sigue Jr 31:21 las huellas del rebaño, lleva a pacer tus cabritas junto al jacal de los pastores.
9EL NOVIO. Amor mío, te comparo a la yegua que tira del carro del faraón 1:9 Comparar la novia a una yegua, digna de un tiro real, nos puede parecer de poco gusto. Pero entre los antiguos poetas árabes y Teócrito, por ejemplo, era uno de los elogios preferidos de la belleza femenina. .
10¡Qué hermosura tu cara entre zarcillos, tu cuello entre collares!
11Zarcillos te haremos de oro, con engastes y cuentas de plata.
12DÚO 1:12 (a) Los enamorados están juntos, y los perfumes raros y embriagantes, nardo, mirra, alheña, significan el placer que experimentan con este encuentro, Ct 1:12-14 , y producen una avalancha de piropos, Ct 1:15-16 ; Ct 2:1-3 . El lugar del encuentro es vago, un lecho de verdor, Ct 1:16 , un palacio, Ct 1:17 , una bodega, Ct 2:4 , pero ver la nota. En cambio, el desenlace es claro: están abrazados, Ct 2:6 , y el novio pide que no se despierte a su amada, Ct 2:7 , frase que se repetirá como un estribillo en Ct 3:5 y Ct 8:3-4 . Esto no debe sorprender, si se considera al Cantar como una colección de cantos de matrimonio y no se busca una situación que se desarrolle de un poema al otro, ver la Introducción. . —Mientras el rey 1:12 (b) ver Ct 1:4 . descansa en su diván, mi nardo Ct 1:3+ exhala su fragancia.
13Bolsita de mirra es mi amado para mí, que reposa entre mis senos.
14Racimo de alheña es mi amado para mí, en las viñas de Engadí 1:14 La «Fuente del Cabrito», en la orilla oeste del mar Muerto, con un oasis fértil en el que también crecían, según otros textos, el árbol de bálsamo y la palmera. .
15—¡Qué bella eres, amor mío, qué bella eres! ¡Palomas son tus ojos!
16—¡Qué hermoso eres, amor mío, eres pura delicia! Nuestro lecho está hecho de fronda,
17las vigas de nuestra casa, de cedro, nuestros artesonados, de ciprés.