Apocalipsis 16
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Y oí = Ap 8:6-12 una fuerte voz que desde el Santuario decía a los siete ángeles: «Id y derramad sobre la tierra las siete copas del furor de Dios.»
2El primero fue y derramó su copa sobre la tierra; y sobrevino una úlcera Ex 9:8-11 maligna y perniciosa a los hombres Ap 13:15-17 que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen.
3El segundo derramó su copa sobre el mar; y se convirtió en sangre como de muerto, y toda alma viviente murió en el mar.
4El tercero derramó su copa sobre los ríos y sobre los Ex 7:14-24 manantiales de agua; y se convirtieron en Ap 1:20+ sangre.
5Y oí al ángel de las aguas que decía: «Justo eres tú, “Aquel que es y Ap 1:4+ ; Ap 11:17 que era”, el Santo, pues has hecho así justicia:
6porque ellos derramaron la sangre = Ap 18:24 de los santos y de los profetas y tú les has dado a beber sangre; lo tienen merecido.»
7Y oí al altar que decía: «Sí, Señor, Ap 6:9 ; Ap 8:3-4 Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos = Ap 19:2 y justos.»
8El cuarto derramó su copa sobre el sol; y le fue encomendado abrasar a los hombres con fuego,
9y los hombres fueron abrasados con un calor abrasador. Ap 9:20 ; Am 4:6+ No obstante, blasfemaron del nombre de Dios que tiene potestad sobre tales plagas, y no se arrepintieron dándole gloria.
10El quinto derramó su copa sobre el trono de la Bestia 16:10 Roma, tipo de la ciudad terrestre hostil a Dios. ; y quedó su reino en tinieblas y Ex 10:21-23 ; Is 8:22 los hombres se mordían la lengua de dolor.
11No obstante, blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.
12El sexto derramó su copa sobre el gran río = Ap 9:14 Éufrates; y sus aguas se secaron para preparar el camino a los reyes del Oriente 16:12 Si el Éufrates está seco, los romanos pierden toda protección ante los guerreros Partos, Ap 9:14 . .
13Y vi que de la boca del Dragón, de la boca de la Bestia y de la boca del falso Ex 8:2-3 [ Ex 8:6-7 ] profeta, salían tres espíritus inmundos como ranas.
14Son espíritus de demonios, Ap 17:13-14 ; Ap 19:19 que realizan signos y van donde los reyes de todo el mundo para convocarlos a la gran batalla del gran Día 1 Co 1:8+ del Dios Todopoderoso 16:14 Es la reunión de todas las naciones paganas para ser exterminadas por Cristo. .
15(Mira Ap 3:3-4 , Ap 3:18 que vengo como ladrón. Dichoso el que esté en vela Ap 1:3+ y conserve sus vestidos, para no andar desnudo y que se vean sus = Ap 20:8 vergüenzas).
16Los convocaron en el lugar llamado en hebreo Harmaguedón 16:16 Es decir, el monte de Meguiddó. Esta ciudad de la llanura que bordea la cadena del Carmelo, lugar de la derrota del rey Josías, 2 R 23:29 , sigue siendo un símbolo de desastre para los ejércitos que allí se reúnan, ver Za 12:11 . .
17El séptimo derramó su copa sobre el aire; entonces Is 66:6 salió del Santuario 16:17 Adic.: «(procedente) del trono» o «(procedente) de Dios». una fuerte voz que Ap 21:6 ; Ap 4:5 decía: «Hecho está».
18Se produjeron relámpagos, fragor, truenos y un violento Dn 12:1 ; Mc 13:19 terremoto, como no lo hubo desde que existen hombres sobre la tierra , un terremoto tan violento.
19La gran Ciudad se abrió en tres partes, y las ciudades de las naciones se desplomaron; y Dios se acordó de la gran Babilonia para darle Ap 14:8 , Ap 14:10 la copa del vino del furor de su ira.
20Entonces todas las islas huyeron, y las Ap 6:14 montañas desaparecieron 16:20 Estos fenómenos cósmicos simbolizan los poderes terrestres arrastrados por el soplo de la ira divina. .
21Y Ex 9:22-26 un gran pedrisco, con piedras de casi un talento de peso 16:21 (a) Unos 40 Kg. , cayó del cielo sobre los hombres. No obstante, los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del pedrisco; porque fue ciertamente una plaga muy grande 16:21 (b) Todas estas plagas no exterminan la humanidad, pero sí provocan nuevas blasfemias, vv. Ap 16:9 , Ap 16:11 ; ver Ap 11:14+ . .